La justicia de EE UU frena, por ahora, el intento de Trump de cesar a Lisa Cook de la Reserva Federal

Un tribunal federal dictaminó que la funcionaria cesada podrá ejercer sus funciones como gobernadora de la Fed y participar en la reunión de la Junta a mediados de septiembre, donde el presidente busca un recorte de tipos.
Donald Trump, presidente de EE UU. / White House
Donald Trump, presidente de EE UU. / White House

El pulso entre la independencia de la Reserva Federal de EE UU y las presiones políticas de la Administración del presidente Donald Trump ha tenido su primer fallo judicial. La jueza Jia Cobb concedió una medida cautelar a favor de la gobernadora Lisa Cook para bloquear temporalmente su destitución y asegurar que podrá participar en la reunión de política monetaria prevista para mediados de septiembre.

La resolución, que casi con seguridad será apelada, representa un golpe a los esfuerzos de Trump por remodelar la Fed a su conveniencia. El presidente alegaba que Cook cometió fraude hipotecario en 2021, antes de ser nombrada, al declarar dos propiedades como residencias principales. Sin embargo, la jueza sostuvo que los cargos no constituyen “causa legal suficiente” para cesar a una gobernadora de la Fed, puesto que la ley limita esa potestad a conductas vinculadas al ejercicio del cargo.

En su escrito, Cobb fue clara: “La remoción de un gobernador de la Reserva Federal se limita a preocupaciones sobre su capacidad de cumplir con sus deberes estatutarios, en relación con hechos ocurridos durante su mandato”. Al no cumplirse esta condición, la supuesta justificación presidencial quedaría invalidada.

La defensa de Cook subrayó que el proceso vulneró además su derecho al debido proceso. No fue notificada ni se le dio oportunidad de responder a las acusaciones antes de recibir la carta de despido. Sus abogados sostuvieron que “un error administrativo en un formulario hipotecario, previo a su cargo público, no puede equipararse a ‘causa’ bajo el sentido de la Ley de la Reserva Federal”.

El trasfondo es político y estratégico. Si Trump lograra reemplazar a Cook, podría obtener una mayoría en la Junta de Gobernadores de la Fed. A día de hoy, el presidente ya ha colocado a tres miembros y busca sumar a Stephen Miran, su actual asesor económico, para reemplazar a Adriana Kugler, quien renunció en agosto. Con una mayoría favorable, la Administración tendría mayor margen para influir en las decisiones sobre los tipos de interés.

Trump ha sido uno de los críticos más persistentes del presidente Jerome Powell (nombrado por él) y de la política de la Fed en los últimos años. Ha insistido en que las tasas deberían bajar hasta el 1,3%, muy por debajo de los niveles actuales y de lo que la mayoría de economistas considera sostenible en el entorno inflacionario actual de EE UU. “Solo nombraré personas que apoyen tasas más bajas”, llegó a afirmar el mandatario en las últimas semansa, lo que reaviva el debate sobre la autonomía del banco central frente a la presión política.

La decisión judicial, no obstante, no cierra el caso. El gobierno ya ha adelantado que apelará, y la disputa promete prolongarse. Se trata de un terreno inexplorado: ningún presidente había intentado destituir a un gobernador de la Fed en los 112 años de existencia de la institución. El fallo preliminar reconoce la excepcionalidad del momento y busca preservar la operatividad de la Junta mientras se define el litigio.

La jueza también valoró el riesgo de un daño “irreparable” a Cook si era apartada antes de una resolución definitiva. Esto incluye tanto su prestigio profesional como su capacidad de ejercer las funciones para las que fue confirmada por el Senado. La medida cautelar ordena explícitamente a la Junta y a Powell mantenerla en funciones hasta que el proceso concluya.

Más allá del caso individual, el fallo plantea interrogantes sobre los límites de la autoridad presidencial frente a organismos que, por diseño, fueron protegidos de la coyuntura política. La Fed, con mandatos de 14 años para sus gobernadores, fue estructurada precisamente para que ningún presidente pueda dominar la Junta en un solo mandato.

El desenlace judicial marcará precedente. Si Trump logra imponer su interpretación de “causa”, se abriría la puerta a la destitución de miembros de la Fed por discrepancias de política monetaria, debilitando uno de los pilares de su independencia. Por ahora, Lisa Cook se mantiene en el cargo y la institución conserva un margen de autonomía, aunque bajo una presión política que no parece disminuir. @mundiario

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