El Banco de España eleva la previsión de crecimiento al 2,3% para este año

Banco de España. / Mundiario
Banco de España. / Mundiario
El impulso del turismo y el buen desempeño del empleo han llevado al Banco de España a revisar al alza su previsión de crecimiento para 2024, situándola en el 2,3%, cuatro décimas más que en su estimación anterior.
El Banco de España eleva la previsión de crecimiento al 2,3% para este año

La economía española recibe un empujón positivo gracias al vigor del turismo. El Banco de España ha ajustado este martes su proyección de crecimiento económico para este año, elevándola al 2,3%. Esta revisión supone un aumento de cuatro décimas respecto al 1,9% previsto hace solo tres meses. El turismo, el robusto mercado laboral y los indicadores adelantados de actividad empresarial son los principales motores de esta mejora. En particular, la notable recuperación del sector turístico hasta abril, apoyada por una excepcional Semana Santa, ha sido determinante. Asimismo, las revisiones al alza del Instituto Nacional de Estadística (INE) de los dos últimos trimestres de 2023 también han contribuido a elevar el punto de partida de la economía.

Además, la entidad espera una mejoría en el consumo, después de haber sido afectado por la inflación. Se anticipa un repunte de la inversión, todavía por debajo de los niveles prepandemia, conforme se estabilicen las condiciones financieras y aumente la confianza, impulsada por el despliegue de los fondos europeos. El Banco de España también prevé que la inmigración, que ha apoyado la actividad económica en tiempos recientes, se mantenga en niveles relativamente altos.

Durante el primer trimestre del año, la economía española avanzó un 0,7%, superando todas las previsiones. El Banco de España atribuye esta fortaleza principalmente al turismo, cuyas ventas crecieron un 19% en el trimestre, gracias a una Semana Santa excepcional y una mayor afluencia de turistas, incluso fuera de la temporada alta. La diversificación de destinos y un mayor gasto medio, con estancias en alojamientos de mayor categoría, también han contribuido a estos resultados. Sin embargo, el organismo advierte que parte de este impulso podría ser temporal, dada la volatilidad habitual del sector turístico.

Para el segundo trimestre, el Banco de España espera un crecimiento del PIB del 0,5%, aunque reconoce que esta estimación está rodeada de incertidumbre. A partir de ahí, las tasas de crecimiento previstas convergerán hacia ritmos más moderados, reflejando la capacidad de crecimiento sostenible de la economía española. Según las proyecciones, en 2025 el crecimiento será del 1,9% y en 2026 del 1,7%.

Estas previsiones no contemplan aún el impacto de las nuevas reglas fiscales europeas, que exigirán un plan de ajuste a largo plazo para reducir la deuda. El Banco de España señala que, a partir de 2025, será necesario un ajuste del déficit público que afectará al crecimiento económico. En las previsiones actuales, sin este ajuste, el déficit no baja del 3% del PIB hasta 2026. 

El Banco de España también ha ajustado su previsión de inflación general, que será del 3% este año, tres décimas más que en marzo. Las causas incluyen la reversión de medidas gubernamentales contra el encarecimiento de la energía y los alimentos, el inesperado aumento del precio del petróleo y la persistencia de la inflación en los servicios, especialmente en turismo y hostelería. Las subidas salariales, junto con una baja productividad, también influyen en esta tendencia. Para 2025, la inflación se moderará al 2%, y en 2026, al 1,8%.

En cuanto al mercado laboral, la entidad pronostica que la tasa de paro no bajará del 11% hasta 2026. Aunque el ritmo de creación de empleo se moderará, la llegada de inmigrantes mantendrá estable el porcentaje de desempleados. La productividad podría mejorar ligeramente en los próximos años, aunque seguirá siendo débil en 2024.

El informe destaca que el empleo se ha concentrado más en grandes empresas desde la pandemia. Las compañías con más de 500 empleados han aumentado su porcentaje de trabajadores del 33% en 2019 al 36,1% en abril, mientras que las microempresas han reducido su participación del 21,6% al 18,7%. Por sectores, turismo, transporte y actividades profesionales, científicas y técnicas han mostrado un mayor dinamismo.

La inflación de los alimentos continuará moderándose, pasando del 11,1% en 2023 al 4,5% en 2024 y al 2,5% en 2025 y 2026. Esta tendencia refleja las cotizaciones de las materias primas y los cambios en las etapas iniciales de producción, aunque habrá fluctuaciones, especialmente con la eliminación de la rebaja del IVA en alimentos básicos.

El contexto internacional será de recuperación, pero con crecimientos modestos debido a la incertidumbre y a una política monetaria aún restrictiva. Se espera que la recuperación europea impulse las exportaciones españolas, aunque esto será compensado por una moderación del turismo y un aumento de las importaciones, impulsadas por la mejora de la inversión y las exportaciones de bienes.

El Banco de España anticipa que el consumo y la inversión liderarán el crecimiento económico. Los principales factores serán el menor impacto negativo de los tipos de interés, la reactivación económica global, el crecimiento poblacional y el aumento de las rentas reales. La inversión también se beneficiará de la mejora de las condiciones financieras y de la mayor ejecución de los fondos europeos, aunque la inversión en 2026 seguirá siendo el componente más rezagado desde 2019, lo que podría afectar a la productividad y al crecimiento futuro.

Las encuestas del banco revelan que las pequeñas empresas y las nuevas compañías son las que menos invierten, debido a la incertidumbre y a los obstáculos regulatorios. Solo el 20% ha solicitado fondos europeos, aunque el 80% de quienes lo hicieron realizarán inversiones que no habrían acometido sin estos recursos.

El Banco de España también señala riesgos como el ajuste fiscal necesario y la compleja situación geopolítica, con conflictos en Ucrania y Gaza, y tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Además, advierte sobre los riesgos en los mercados bursátiles y las dificultades del sector inmobiliario chino.

Por último, el Banco de España observa que los salarios están moderando su crecimiento, aunque siguen aumentando por encima de lo pactado en los convenios, y que los márgenes empresariales comienzan a contenerse tras la robusta recuperación postpandemia. @mundiario

Comentarios