Antes de ser famosos: Elon Musk, el extravagante Tony Stark de Sudáfrica

Elon Musk. / RRSS
Elon Musk.

Este visionario creó un sistema de lenguaje y un vídeojuego por sí sólo y lo vendió cuando tenía apenas 12 años. Así era su vida antes de ser famoso.

Antes de ser famosos: Elon Musk, el extravagante Tony Stark de Sudáfrica

Antes de ser famosos es una serie exclusiva de MUNDIARIO en la que se descubre y estudia la vida de ciertas celebridades antes de alcanzar la fama. En episodios anteriores se ha explorado la biografía de célebres líderes del crimen organizado, deportistas, estrellas porno y hasta empresas virtuales. El nuevo episodio está dedicado a uno de los grandes personajes de este siglo: Elon Reeve Musk.

Biografía

Elon Reeve Musk nació el 28 de junio de 1971 en Pretoria, Sudáfrica. La mayoría de sus antepasados son británicos, aunque también tiene linaje amish. Su madre Maye era una prestigiosa modelo y nutricionista canadiense, mientras que su padre Errol era ingeniero.  Elon es el mayor de tres hermanos.

Desde niño fue un lector empedernido y un fanático de los comics y los súper héroes. Sus padres se divorciaron cuando él tenía apenas nueve años y buscó refugio en un nuevo pasatiempo: las computadoras. Aquello fue probablemente una de las mejores decisiones que pudo haber hecho aquel niño apenas camino de la adolescencia. A los 12 años desarrolló un lenguaje de programación por sí solo y creó un videojuego al que bautizó como Blastar y se lo vendió a una revista llamada Office Tecnhology.

Pese a que empezaba a vislumbrarse un futuro brillante, la vida no le era precisamente cómoda. Según confiesa su madre, el hecho de que fuera un chico visiblemente más capaz que los demás de su edad le hizo víctima del bullying. En una ocasión unos compañeros de la escuela lo empujaron en las gradas del edificio y la caída fue tal que fue trasladado totalmente inconsciente al hospital.

Emigró de una escuela a otra en su Pretoria natal hasta que, en 1989 y listo para entrar a la universidad, se mudó a Canadá con su madre. Entró a la Queen’s University y ahí conoció a Justine Wilson, quien sería a la larga la primera esposa de Musk y, más importante, una famosa y respetada escritora. Tras dos años en la universidad canadiense, se pasó a la Universidad de Pensilvania. Para los 24 años ya tenía listo su título de Economía y otro de Física.

Primeros emprendimientos

Se registró en Stanford para obtener un doctorado. Tras apenas dos días de clases, decidió abandonar la universidad porque se sentía con ganas de “crear nuevas oportunidades de negocio”. Llamó a su hermano Kimbal y entre ambos pidieron un préstamo de $20.000.00 a su padre. Con ese dinero desarrollaron Zip2, una empresa que administraba el desarrollo, alojamiento y mantenimiento de sitios web de empresas de comunicación. Un par de años después, fue vendida a Compaq Computer por una suma de 300 millones de dólares y 34 millones de dólares en acciones bursátiles.

Pero el hambre visionaria de Musk no se quedó saciada con aquello. Apenas un tiempo después de su millonario trato, este joven sudafricano creó el sitio x.com (no sean malpensados, no era nada relacionado a la pornografía).

X.com era un sitio creado para transferir dinero por Internet. Invirtió 10 millones de dólares para su desarrollo y, un año después, le dio el nombre por el que lo conoce el mundo: PayPal. La aplicación fue un éxito y Ebay la adquirió por 1.500 millones de dólares, de los cuales 150 millones fueron para Musk.

Pese a que su cuenta bancaria empezaba a sumar más dígitos con cada proyecto que lanzaba, su vida personal no marchaba para nada bien. En el mismo año en que vendió PayPal (en 2002, por cierto), su primer hijo murió a causa del síndrome de muerte súbita infantil cuando tenía apenas 10 semanas de edad.

El emprendedor millonario, sí a estas alturas ya lo era en realidad, decidió embarcar su próximo proyecto: Space X. La inversión inicial fue de 100.000 millones de dólares. La firma se dedicó inicialmente al desarrollo de naves espaciales y cohetes. Pronto, consiguió contratos millonarios con nada menos que la NASA, convirtiéndose en el mayor productor privado de cohetes en todo el mundo. Pero la privatización de las actividades de la NASA le valió varias críticas de astronautas como el mismísimo Neil Armstrong.

En 2008 la empresa lanzó el primer cohete privado al espacio. La misión de esta nave fue poner a un satélite en órbita. A estas alturas fue que empezó también a sonar su nombre a nivel de calle gracias a la marca que lo ha llevado a los ojos del mundo.

Tesla Motors

En 2003, Tesla fue iniciada por Martin Eberhard y Matt Tappenhig. Musk decidió unirse al innovador proyecto con una fuerte inversión y automáticamente se convirtió en su mandamás.

Una vez habiendo tomado las riendas de esta empresa, el resto es historia. Musk catalizó a Tesla Motors y la ha convertido en la empresa de vehículos eléctricos por antonomasia.

Este millonario sudafricano se ha ganado el mote de Tony Stark, por su fortuna, por su genio para los negocios y la ingeniería y por sus excentricidades. Así fue su vida, antes de Tesla, antes de ser famoso.

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