10 A Montaña: ¿Incertidumbre o esperanza frente al abismo del envejecimiento?

En el techo de Lugo Os Ancares
En el techo de Lugo Os Ancares
Solamente conociendo la idiosincrasia de un territorio y el modo de vida de sus gentes se pueden tomar las medidas adecuadas para su sostenimiento y desarrollo.
10 A Montaña: ¿Incertidumbre o esperanza frente al abismo del envejecimiento?

De los once municipios que componen la Comarca de A Montaña, al menos ocho forman parte de alguna Reserva de la Biosfera: Cervantes, Navia de Suarna y Becerreá participan en la Reserva de la Biosfera de Os Ancares Lucenses y Montes de Cervantes, Navia y Becerreá. Baleira, donde nace el río Eo forma parte de la Reserva de la Biosfera del Río Eo Oscos y Terras de Buron, junto con A Fonsagrada, Ribeira de Piquín y Negueira de Muñiz. Y Baralla está incluida en la Reserva de la Biosfera Terras do Miño.

De la Reserva de la Biosfera Terras do Miño ya hemos hablado cuando nos ocupábamos de la Comarca de A Chaira, y de las otras dos mencionadas trataremos en los artículos relacionados con la comarca de A Montaña. Verdaderas maravillas de la Naturaleza, que hay que cuidar y proteger, aunque modestamente pienso que esa protección y cuidado ha de realizarse en convivencia con el cuidado y protección que también merece la especie humana. O, dicho de otra forma, ha de darse la mano con la conservación y progreso del hábitat humano, si no queremos que -en este caso- nuestra Galicia interior quede convertida, en el mejor de los casos, en un parque, y en el peor en una selva (en gran medida abandonada) de Europa.

Hablando con el alcalde de Navia de Suarna -José Fernández- me señalaba, con acierto, la importancia que tiene el papel de la ganadería extensiva en el propio cuidado del monte, frente a los incendios, por ejemplo, o frente a la proliferación de la maleza. A la vez que el abandono de esa misma actividad ganadera, por poner un ejemplo, (podríamos también hablar del cultivo forestal, de la apicultura, o de cualquier otra actividad productiva) desarrollada de una manera sostenible y respetuosa, puede poner en peligro la conservación y existencia de esas reservas naturales.

Seis veces más personas de tercera edad que jóvenes

La comarca de A Montaña podemos decir que sufre de desequilibrio humano, que amenaza su subsistencia: a fecha de hoy hay en ella seis veces más personas de más de 65 años que personas menores de 18. Una proporción que augura un futuro más que incierto para la subsistencia, para el aprovechamiento razonable de los recursos naturales de la comarca, y para un desarrollo sostenible. Esa desproporción a la que nos referíamos se agudiza en tres de sus municipios: Navia de Suarna, Pedrafita do Cebreiro y Ribeira do Piquín, donde la población de tercera edad es diez veces mayor que la de menores de 18 años.

Y es que la comarca de A Montaña ha perdido en lo que va del siglo XXI más de un 27% de su población. Porcentaje que en algunos municipios supera el 40%, y de los once municipios, ocho superan, o rondan, la pérdida de la tercera parte de su población.

Población y Renta media

En 2019 la renta de toda la comarca no llegó a los 253 millones de euros. Cantidad que incluye los ingresos por pensiones o por dependencia que, teniendo en cuenta que el 38,89% de la población tiene más de 65 años, deja muy tocado el volumen de ingresos debidos a una producción económica normalizada. La renta media per cápita en toda la comarca es de 15.783,28 euros. Cifra que nos da idea, por un lado, de la debilidad de la actividad económica comarcal, y por otro, de la más que escasa capacidad de sus habitantes para plantearse cualquier plan que fomente un desarrollo económico o empresarial autóctono capaz de impulsar por sí mismos el futuro de la comarca. Aunque -a pesar de las dificultades- hay gente peleando por construir ese futuro.

Población por franjas de edad

Una brecha demográfica por sí misma insalvable

En las dos comarcas (A Fonsagrada y Os Ancares) que componen la macro-comarca de A Montaña predomina el desaliento respecto al futuro. Sin que eso impida que sus gentes sigan buscando salidas contra viento y marea. La brecha de edades ha llegado a un punto en el que por sí misma es insalvable. Y eso influye de un modo determinante en el modo de vida, en la estructura económica y hasta en la convivencia. Me contaban una anécdota que, por desgracia se está convirtiendo en una categoría: unos padres que llevan a su hija pequeña a la escuela infantil de otro municipio al menos un par de veces por semana para que pueda socializar con otros niños de su edad; no quieren que su modelo de comportamiento siga los patrones de las personas de edad avanzada con quienes tiene que convivir, porque en su núcleo de población no hay niños.

En A Montaña las explotaciones ganaderas son de vacuno para carne. Y el problema es el relevo generacional. Cuando un ganadero se jubila pueden ocurrir varias cosas: en muy pocos casos tiene sucesor que mantenga la explotación en la familia. En algunos casos mantiene la explotación, muy reducida, prácticamente sobre el papel, para seguir recibiendo las ayudas de la PAC: tiene que complementar la insuficiente pensión que le garantiza la exigua cotización que ha podido, mal que bien, mantener durante su vida laboral. En otros tiene que arrendarla o traspasarla a otros ganaderos. Y en muchos, la única salida es la extinción.

Prácticamente no hay relevo. Cuando un adolescente termina la ESO, si quiere seguir estudiando, su destino es Lugo: por tanto, salir de la comarca. Y el consejo de muchas familias, que arrastran una experiencia de abandono, es que se preparen para abrirse camino fuera de su tierra.

El número de explotaciones ganaderas va disminuyendo, y con ellas, la producción. Claudio Vázquez, teniente de alcalde de Becerreá, me explica que hace treinta años había en el municipio un mercado de ganado con cuatro naves para albergar las dos ferias que se celebran los días 3 y 19 de cada mes. Entonces era muy normal que aparecieran a la venta alrededor de 400 terneros. "Ahora, el día que hay 30 es una excepción". Porque ha disminuido la producción, y porque en muchos casos el envejecimiento del ganadero le impide hacerse con el animal para trasladarlo: tiene que venderlo en casa a intermediarios que normalmente le pagan un precio inferior al que tendría en la feria.

En el techo de Lugo Os Ancares

Paisaje de la comarca. / Mundiario

La edad media de los ganaderos de la comarca -me cuenta Iván Raposo, de Unions Agrarias- es de entre 55 y 60 años. Y en los casos que tramitan en su organización (que aglutina casi al 40% de los ganaderos de la comarca de Os Ancares), se producen entre tres y cuatro sustituciones al año de explotaciones que pasan a ganaderos de menos de 40 años. Toda una expresiva y nada halagüeña tendencia, que -si no se buscan remedios- anticipa un horizonte a diez años muy desfavorable.

En la comarca, en A Pena do Pico, existe un módulo de FP de capacitación forestal, donde también se imparten los cursos de 250 horas llamados "de incorporación". Forestal; no ganadera.

La mayor parte de las explotaciones de vacuno de A Montaña son para carne: de raza rubia gallega o asturiana de los valles. Explotaciones extensivas en las tierras altas, y mixta (estabuladas, saliendo al pasto durante el día) en las tierras más bajas. Explotaciones lecheras sólo hay en Baralla y unas 15 en Becerreá. Algunas (pocas) en Fonsagrada, que según cuenta Nazaret, de Unions Agrarias de esa zona, encuentran dificultad para la recogida de la leche, que se la tienen que hacer desde Asturias.

Una explotación de vacuno para carne, para que tenga una rentabilidad básica necesita un mínimo de entre 40 y 60 vacas reproductoras, según las zonas. Una explotación de 40 vacas puede producir al año entre 25 y 30 crías. Son explotaciones familiares, que la mayor parte de las veces no cuentan con trabajadores externos. Eso dificulta los relevos: no es fácil -ni usual- que alguien ajeno a las explotaciones comience desde cero. Eso hace impensable importar mano de obra, por ejemplo, con inmigrantes.

Muchos de quienes emigraron hicieron plantaciones forestales en sus tierras: lo que contribuyó a la disminución de explotaciones ganaderas y a que el monte se asilvestre. Tanto más cuando los propietarios viven fuera. Todo el mundo coincide en que el laboreo ganadero ayuda a mantener el monte en condiciones aceptables de conservación y de sostenibilidad. La dispersión de la población (179 parroquias y 1.108 entidades de población) ha ayudado tradicionalmente a la sostenibilidad del monte. El envejecimiento y la pérdida de población de los núcleos dispersos disminuye considerablemente ese factor de sostenibilidad.

Comarca de Os Ancares

Adaptarse al territorio y a sus gentes

Es importante tener en cuenta todos estos detalles, porque solamente conociendo la idiosincrasia de un territorio y el modo de vida de sus gentes se pueden tomar las medidas adecuadas para su sostenimiento y desarrollo. Y eso ocurre en todos los ámbitos. Por ejemplo: comentaba Iván Raposo acerca del necesario transporte escolar, que la Xunta saca los concursos para su prestación pensando en el modelo clásico de las grandes empresas de transporte de viajeros. Si se tuviera en cuenta, por ejemplo, a los pocos taxistas que quedan en los municipios para desarrollar esa tarea, se mantendría su existencia, que -por otra parte- se hace muy necesaria para la prestación de servicios a una población envejecida y dispersa.

Comarca de A Fonsagrada

En la misma línea, el alcalde de Pedrafita do Cebreiro, José Luís Raposo, recuerda que, en la época del gobierno tripartito de Galicia (1987-1990), el que por entonces fue conselleiro de Agricultura, Francisco Sineiro, estableció un sistema de limpieza de bosques en convenio con los municipios y vecinos, logrando, por una parte, interesar a los habitantes en la preservación de ese bien común, y por otra, generando empleos y salarios para la gente del rural. Ahora -critica- la Xunta saca a concurso y realiza las limpiezas con empresas que traen trabajadores de fuera, con salarios más que escasos, sin dejar en la comarca ningún retorno económico.

El mismo José Luís Raposo explica que en su municipio los trabajos los realiza el propio ayuntamiento, por administración, dando trabajo a los vecinos. Dentro de su escaso presupuesto, cada año logra que 800.000 euros se queden en Pedrafita, repartidos en salarios entre los trabajadores del municipio.

Claudio Vázquez señala que el ayuntamiento de Becerreá anda persiguiendo a la Xunta de Galicia para que sufrague la contratación de nueve personas para la atención domiciliaria a personas con algún grado de dependencia. Y aborda el tema de los cuidados, que pueden llegar a convertir el problema del envejecimiento en una solución para generar trabajo para gente joven que podría paliar en parte la brecha de la edad, que se ha dejado agrandar de un modo casi irreversible, tras pasar demasiados años sin adoptar medidas que pudieran atajar el problema. Y pone como ejemplo la residencia de tercera edad construida por la Diputación de Lugo, con 100 plazas para residentes y 40 para centro de día. Y con la creación de más de medio centenar de puestos de trabajo.

El alcalde de Navia de Suarna también incidía en el mismo tema, al comentar la próxima apertura de la residencia de tercera edad, y centro de día, también construida por la Diputación de Lugo. Y otras personas con las que hemos ido hablando insistían en lo incomprensible de que la Xunta de Galicia no termine de aceptar la propuesta de la Diputación de Lugo, que ofrece ir construyendo residencias, a cambio de que la Xunta -competente en esa responsabilidad- asuma el funcionamiento y mantenimiento de las mismas. Pero la Xunta prefiere el modelo de las concesiones privadas, difícil de asumir para las personas del rural.

Hay una queja generalizada entre quienes tratan de llevar la gestión de la comarca, y sacar adelante proyectos e iniciativas: la burocracia. Una burocracia que se acentúa por las tramitaciones extra que imponen las restricciones que han de acatar quienes están inmersos en reservas de la biosfera o en la Red Natura. No porque no estén de acuerdo en participar en los planteamientos conservacionistas y de sostenibilidad, sino porque experimentan la insuficiente modernización de las administraciones públicas, que siguen tratando situaciones avanzadas con procedimientos que no llegan a la altura de los criterios progresivos de la situación.

Y hablando de burocracia, en Becerreá se quejan, por ejemplo, de que existe un pequeño polígono empresarial gestionado por Xestur, que acaba de perder la instalación de una empresa maderera porque no encontraba terreno, mientras el polígono lo tiene, pero está pendiente de que Xestur invierta en su urbanización una partida de unos 400.000 euros ya aprobada, pero cuyas obras no acaban de acometer. Y en estas comarcas del interior, cada puesto de trabajo que se pierde o se deja de crear es un paso más hacia el abismo.

Y el lobo

En todas las conversaciones sale el tema del lobo. Hay la sensación de que en el ministerio de Transición Ecológica sólo se escucha a los ecologistas de ciudad, y de que no se tiene en cuenta la realidad de quienes viven en el monte, y tienen su ganado en el monte. “De toda Europa, la mayor concentración de lobos se produce en las cordilleras que separan Galicia de León y Zamora” -comentan-: “y eso no lo tienen en cuenta”.

Otras fuentes de recursos

Después del ganadero, el siguiente sector productivo de la comarca es el forestal. En este sí se generan algunos puestos de trabajo, y en algunos lugares atrae algo de inmigración. En Becerreá, por ejemplo, existe una pequeña colonia rumana. Unas cuantas familias en edad de trabajar y de procrear, que aportan niños y adolescentes a la comunidad, y que tal vez estén señalando involuntariamente un camino de salida a la situación: el de generar actividad que atraiga población joven que reactive los ciclos de recuperación demográfica. Eso puede suscitar ciertos prejuicios entre una parte de la comunidad, pero al final (si la iniciativa termina percibiéndose como beneficiosa) puede ser el único camino: me contaban los propietarios de una explotación ganadera que intentaron contratar un trabajador marroquí, pero -habiendo casas vacías- éste no encontró a nadie que le quisiera alquilar una vivienda…

Otro sector productivo es el de la apicultura, sobre el que comienza a cuajar alguna que otra iniciativa que puede poner en valor una actividad económica.

Uno de los problemas que destacan en estos hasta ahora principales sectores productivos es el de que no se ha desarrollado ninguna acción para generar valor añadido: se vende el ganado, tal cual, o se vende la madera: hay algunos aserraderos, pero como mucho se venden los tablones. Con lo cual están a merced de intermediarios o de los que finalmente fabrican o procesan. En el siguiente artículo señalaremos, no obstante, algunos casos de explotaciones ganaderas que están tratando de diseñar otro modelo de negocio que ponga en valor el fruto de su trabajo. Igual que podemos hablar de la denominación de origen del queso del Cebreiro, con cinco queserías que lo producen, además de otros productores artesanales que se ciñen a los requerimientos de la denominación de origen. Pero, por desgracia, son casos aún muy minoritarios. Aunque no por eso desdeñables.

Por algunos de los municipios -al igual que ocurre en otras comarcas sobre las que ya hemos hablado- pasa el Camino de Santiago. Es el caso de A Fonsagrada y Baleira (o Cádavo), por donde discurre el llamado Camino Primitivo. O el caso de O Cebreiro por donde penetra en Galicia el Camino Francés.

Camino Primitivo Fonsagrada-Baleira

En los tres municipios el paso de los peregrinos ha abierto, en mayor o menor medida, un proceso de activación del sector servicios, con apertura de albergues, alquiler de habitaciones o apertura de casas de turismo rural. También con la actividad de los restaurantes y del comercio. Y ha motivado a otros municipios, como As Nogais, Becerreá y Baralla, a juntarse con O Corgo y Lugo para echar mano de la Historia y proponer otra variante del Camino Francés, fundada en una guía para peregrinos escrita en el siglo XV por el monje alemán Hermann Künig. Sobre ello, juntos con otras muchas iniciativas, hablaremos en el artículo siguiente.

Y ha abierto también el apetito de plantearse la iniciativa del turismo, con la programación de actividades y la puesta en valor de sus recursos naturales, que son abundantes y hasta variados.

Puede ser una ventana abierta al futuro, que necesitará el apoyo de otras Administraciones, y la formación del personal que se dedique a explotarlo. Así como la coordinación de iniciativas de muchas de las personas que en estos momentos desarrollan de modo positivo sus inquietudes por la situación a la que se ha llegado, promoviendo actuaciones, proyectos y propuestas en distintos frentes.

Todo ello nos dará pie para el siguiente artículo, y para aferrarnos a un hilo de esperanza de que tal vez se puedan trazar puentes que superen las muchas brechas de diferente índole que hoy desgarran a la sociedad de A Montaña. @mundiario

10 A Montaña: ¿Incertidumbre o esperanza frente al abismo del envejecimiento?
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