Los videojuegos en el cine: ¿buena o mala idea?

Hollywood tiene un gran reto: lograr que los pelijuegos se conviertan en arte.
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Si hay algo dentro del cine y las series que se ha criticado desde sus inicios son las adaptaciones de videojuegos. Pocas son las veces en que el público ha quedado conforme con el trabajo que guionistas y directores hacen con la historia de su juego de video favorito. Pero no hay que olvidar que este género es algo nuevo dentro de la industria, aún le hace falta crecimiento, experimentación y evolución.

Este texto no mostrará ningún top 10 de las mejores películas de videojuegos, o las peores. De eso ya hay mucho. Aunque vale la pena reconocer que Super Mario y The Last of Us han sido grandes trabajos a los que hay poco qué criticarles.

El trabajo que todos juzgamos

Cada guionista y director de estos filmes ha tenido el gran reto de adaptar las historias originales a un formato totalmente diferente. Es complicado cumplir con las peticiones de los fans y agradarles a todos.

Incluso las adaptaciones de libros o cómics son criticadas, aunque son textos hechos sólo para lectura y no para interactuar con el público. Ahora entendamos que las películas de videojuegos cambian de contexto totalmente, ¿cómo le pides fidelidad a una obra que ni siquiera tiene una estructura parecida? Es por ello que las adaptaciones de películas a juegos de vídeo son tan exitosas, algo que no pasa con el caso contrario.

¿Cómo comenzó?

Uno de los grandes referentes en la historia de este género es la primera y desastrosa producción de Super Mario Bros (1993), pero para todo hay que entender el contexto. Se sabe que Super Mario Bros salió a la luz a través de Nintendo en 1985, en ese entonces lo más exitoso en animación y efectos era La Guerra de las Galaxias… y ¿qué le podíamos pedir al primer intento de adaptación con un par de directores que no sabían nada del tema?

Actualmente hay películas basadas en videojuegos creados en la década de 1980 y 1990, algunas se estrenaron hace 10 o 15 años, y puede ser que las animaciones y los efectos especiales no sean los mejores, pero habría que preguntarnos cómo se escribe una historia de un personaje que solo rompe tabiques. Ese era el gran reto del equipo de guionistas y creativos cuando se comenzó con este tipo  de producciones, aunque lo que pasa ahora es, en ocasiones, falta de profundización en la propia historia del juego o tal vez quisieron lucirse y les salió mal la estrategia.

Géneros diferentes se hacen uno solo

Se sabe que no es lo mismo un libro, un cómic, un videojuego y una película, que se conjuntan y se logran reconocidas obras de arte. Pero los directores, guionistas y todo el equipo de producción se enfrentan a grandes retos de adaptación: decisiones sobre si ser fieles a la historia original, modificarla para la audiencia del cine, cuidar los detalles completos del ambiente o intentar hacer una combinación de todo que quede perfecta en cuanto a cinematografía, guión y trama.

Aún así, habrá críticas y disgustos, pues cuando ves una película no puedes vivir por completo el juego, no decides hacía dónde ir, qué misión escoger, si debes regresar a donde empezaste para mejorar la estrategia, no pierdes, no te enojas porque falló el internet y perdiste. Simplemente, no se vive la misma emoción.

¿Será que el cine se debe acoplar a la interacción? ¿Cómo se propondría hacerlo? ¿Funcionarán las salas 4D? ¿Tendrán diferentes escenarios como Black Mirror Bandersnatch? ¿O simplemente se debe hacer lo que han logrado son Pokemon y Marios Bros al envolver a la audiencia y llenarla de ternura y carcajadas con un buen manejo del humor?

La nueva industria

Una de las problemáticas más comunes dentro de los pelijuegos es la elección de las y los actores para interpretar a los personajes favoritos de los fans. Han existido quejas de que los intérpretes no tienen ninguna similitud física con los gráficos del videojuego, y los aficionados sostienen que es un aspecto importante para no deshacer la esencia del personaje. Sin embargo, qué pasa si ese actor que no se parece nada físicamente, hace un gran trabajo con las demás características de la figura. Imposible no pensar en el caso de Bella Ramsey.

Dentro de los libros no tenemos una imagen concreta de cada personaje, no importa qué tan detallada sea la descripción. En los cómics lo podemos observar, pero no es un gran problema si no se trata de una película animada. ¿Y qué hacemos con el hiperrealismo de los gráficos en los videojuegos? Mirar las producciones con un ojo crítico y valorar si se hizo una buena curaduría del elenco.

No debemos dejar fuera el importante dato de que este nuevo género de pelijuegos es una industria muy nueva. El cine se lleva desarrollando desde la década de 1930, en cambio, las películas de juegos de vídeo comenzaron hace apenas 40 años. Aún hace falta evolución, autocrítica, innovación, desarrollo… Seguramente se logrará dentro de un par de décadas, mientras tanto, nos queda ser críticos con nuestro consumo.

Hollywood lo puede lograr

El gran Hollywood tiene todos los medios para convertir los pelijuegos en un arte. Al igual que con las primeras películas de superhéroes, que fueron bastante criticadas, este nuevo género necesita acomodarse, estudiarse y revolucionarse. Ya se tuvieron casos de éxito con The Last of Us, Super Mario Bros, Warcraft y Detective Pikachu, así que la industria tendrá que aprender, corregir y transformar.

Es muy probable que lleguemos a un punto en el que reconozcamos alguna pelijuego como un referente de arte, pero debemos ser pacientes.