Fundación Divino Niño: “Las ONG son una alternativa viable para los ciudadanos”

El tesorero de la FDN, Albino Goncalves y su presidente, Francisco Pérez. / Mundiario
El director ejecutivo de la FDN, Albino Goncalves y su presidente, Francisco Pérez. / Mundiario

La sociedad civil venezolana busca ser una solución entre la precariedad de los servicios públicos y la poca accesibilidad de las prestaciones privadas para la población.

Fundación Divino Niño: “Las ONG son una alternativa viable para los ciudadanos”

Cuando Venezuela era un lugar próspero, debido en gran medida a su potente industria petrolera, ciudadanos de las más diversas nacionalidades convergieron en el país caribeño en busca de mayores oportunidades que en sus tierras de origen.

Atravesando la pobreza extrema en sus inicios como muchos otros, dos inmigrantes italianos labraron su camino hasta convertirse en empresarios de renombre en su nueva región. En 1995, formalizan la creación de un santuario católico y una fundación de asistencia social para ayudar a las comunidades más vulnerables, como una retribución al país por todo lo que se les había ofrecido. Así, en 1999 comenzó a funcionar la Fundación Divino Niño (FDN) en el occidental estado Zulia, otrora motor económico del país.

Por 21 años, esta organización no gubernamental (ONG) se ha dedicado a atender a poblaciones en riesgo de Ciudad Ojeda, en el municipio Lagunillas. Pero en los últimos años, especialmente a raíz de la pandemia por coronavirus, su presencia se ha fortalecido alrededor de toda la subregión de la Costa Oriental del Lago de Maracaibo (COL), asistiendo así a muchas más personas, de escasos recursos y de clase media, que en medio de la crisis económica y de servicios públicos se han visto seriamente afectadas.

Dadas la catástrofe en el sector sanitario público, y la inaccesibilidad que representan los altos precios de las clínicas privadas en el país, las organizaciones sin fines de lucro como la FDN, representan un salvavidas para los ciudadanos cuando necesitan atención médica. Para ahondar en el tema, en entrevista exclusiva para MUNDIARIO, el ingeniero Albino Goncalves, quien funge como director ejecutivo de la Fundación, habla acerca de los retos que se afrontan para llevar a cabo sus labores humanitarias.

- ¿Qué servicios ofrecen actualmente al público?

- Anteriormente la Fundación contaba con un staff médico muy básico. Hoy día, con el nivel que ha alcanzado la Fundación, más bien estamos recibiendo solicitudes para incorporarse. Lamentablemente, muchas de ellas son de especialidades con muchos médicos.

Entre los que se han ido del país y los que han fallecido por la pandemia, hay muchas especialidades que no se encuentran. Por ejemplo, en esta zona no se consiguen médicos oncológicos. La parte de oftalmología, dermatología, hematología… especialidades muy puntuales. Inclusive, en la parte pediátrica las personas buscan gastroenterólogos o neurólogos, esas especialidades no se consiguen.

La meta es tratar de ampliar esos servicios con esas especializaciones. Ya tenemos cardiología, cirugía, ecografía, gastroenterología, ginecología, laboratorios, mastología, medicina interna, nefrología, neumología, nutrición, odontología, ORL (otorrinolaringología), pediatría, psicología, psicopedagogía, quiropráctica, terapias holísticas, traumatología y urología.

- ¿Cómo se puede acceder a estos servicios sanitarios?

- Aproximadamente hace tres años nos dimos cuenta de que, aunque existe el sector público de salud que es gratuito, cuando las personas asisten a ese servicio, este no está disponible. Por ejemplo, en pandemia no tenían los mecanismos de bioseguridad, no había médicos, no había insumos. El plan B de esas personas era ir a una clínica. Allí había médicos y las medidas de seguridad, pero lo costos son muy elevados. Las personas pasaban entre A y B y no encontraban solución.

Nosotros buscamos estar en el intermedio. Ofrecemos servicios de salud a precios solidarios, que permiten cubrir los costes y tener un margen de utilidad para mantener toda la infraestructura. Buscamos que los servicios de la Fundación estén al 50 % (del precio) en el mercado. Hacemos un estudio (de los precios en el sector privado), y los médicos buscan cubrir un poco su responsabilidad social en aras de ofrecer servicios sanitarios a quienes no los consiguen en la salud pública y no pueden pagar el sector privado.

- ¿Cuáles son las mayores necesidades de la población atendida?

La Fundación también tiene unos programas para apoyar a las personas. Hace unos años, al revisar las estadísticas, nos dimos cuenta de que el área de pediatría tenía muy pocos pacientes. Los principales clientes de la organización son las mujeres, especialmente por el embarazo hacen el ciclo completo y terminan su control. Pero una vez nacía el bebé, no venían. Era, para ellas, más difícil cubrir esos costes.

Por eso nace el programa Divino Niño Jesús, que busca ofrecer consultas gratuitas a los niños de la comunidad. Estamos atendiendo alrededor de 50 niños cada sábado de forma gratuita. También contamos con patrocinadores, uno es español, por cierto, que nos donan medicamentos y nosotros los entregamos en las jornadas.

Cuando analizamos las patologías de los niños, nos dimos cuenta de que la mayoría viene por desnutrición. Por lo que incluimos también la merienda en el programa. Lo vemos como un plan integral: atiende la consulta, los medicamentos y la medicación. Es el programa bandera de la Fundación. Al mes atendemos una media de 200 niños.

Compartir navideño de la Fundación Divino Niño. / Fundación Divino Niño
Compartir navideño de la Fundación Divino Niño. / Fundación Divino Niño

- ¿Cuántas personas trabajan en la ONG y qué reciben a cambio de sus servicios?

Contamos con varios médicos. Pero entre el personal de apoyo que asiste en laboratorio, en recepción, administración y mantenimiento hay alrededor de 20 personas. Son los responsables de que todos los servicios funcionen. Nosotros no tenemos empleados, sino colaboradores, ellos reciben un ingreso dependiendo del servicio que prestan.

Por ejemplo, si es de ecografía es en base a la cantidad de ecogramas realizados, si es de laboratorio es por prueba realizada. Algunos laboran todos los días, otros estudian y trabajan y tienen una menor carga. Buscamos que esos ingresos les permitan a los trabajadores cubrir sus necesidades básicas y, adicionalmente a ello, trabajamos mucho el salario emocional. ¿En qué sentido?, cómo generar un ambiente de trabajo agradable y que puedan rendir al máximo.

A los colaboradores les prestamos asistencia médica, a sus familiares directos, alimentación, estamos pendientes en prestarles ayuda en sus emergencias… eso permite que la persona venga y trabaje de la mejor manera posible. Cuando los clientes vienen es generalmente por un problema, necesitas que los colaboradores tengan la suficiente inteligencia emocional para darles una buena atención. Nuestra meta es ser referentes por la calidad de la atención.

- ¿Atendían pacientes de covid-19 o las patologías que eran eclipsadas por ella tras el colapso de los sistemas sanitarios?

Todo. Hubo un momento en laboratorio que cada día procesamos en promedio 150 pruebas de personas que venían de otras zonas. Decían que, aunque pagaran más en la gasolina, con todo y los exámenes, les salía mucho más económico que en sus ciudades. En ese momento, que podemos fijar en el año pasado, se expandió considerablemente el área de acción. Antes venían de forma gradual, pero ahora acuden de manera regular.

La mayoría de los pacientes que venían era por covid-19. Aplicamos todas las medidas de bioseguridad, eso faltó mucho en algunos centros.

Las ONG, la alternativa a las dificultades

En 2021, la Fundación Divino Niño atendió un total de 19.757 pacientes, a los cuales se añaden 683 casos sociales revisados de manera gratuita y 1.557 niños asistidos. El grueso de los clientes asistió para realizar pruebas de laboratorio, ecografía, ginecología y medicina interna. Unas 2.200 personas se beneficiaron del expendio de medicinas dentro del banco de medicamentos de la organización, y 5.717 fármacos fueron entregados.

- ¿De dónde vienen la mayoría de sus donaciones? Ya contó que cuentan con un patrocinador español…

La mayoría de los ingresos de la Fundación son por autogestión. Ahora contamos con dos o tres organizaciones que de forma regular nos colaboran. Tenemos esta fundación española, Los Niños de Venezuela, que es de una migrante venezolana que está en España, Elvira González. Ella recoge de las farmacias y nos consulta si nos sirven los medicamentos.

También tenemos colaboración desde Italia, con una fundación que se llama ALI (Asociación Latinoamericana en Italia), cuyo nexo con nosotros es una señora con mucha familia acá, Norka Cutiño, que sentía esa preocupación de ver el estado de abandono de sus familiares en cuanto a los servicios de salud y de alimentación. Ella de forma regular, cuando tiene medicamentos disponibles en la Asociación, nos los envía inclusive pagando ella misma los paquetes, o cuando no puede, (pagamos) una mitad ella y una nosotros.

También tenemos personas en otros países que nos piden colaborar específicamente para una jornada. Hoy unos señores vinieron a la Fundación y donaron el postre para los niños. La idea es complementar lo que conseguimos por autogestión con lo que recibimos de personas que, con buena fe, han confiado en nosotros, sabiendo que lo que donen sí llega a las personas que lo ameritan.

 

- ¿No han tenido problemas con los envíos? ¿Las entregas son periódicas o cada vez que se puede?

- Gracias a Dios no. Afortunadamente todo lo que nos ha llegado de España e Italia ha arribado con buen destino a la Fundación y ha sido entregado. Tuvimos una jornada el año pasado, donde recibimos 300 fórmulas lácteas, y el mismo día entregamos todo eso.

Nosotros recibimos las donaciones dependiendo de la disponibilidad de los recursos que tengan ellos (los donantes), tanto de adquirir los insumos como de pagar el envío. Estamos hablando que una caja, de España o Italia, cuesta alrededor de 100 euros.  

– ¿La mayoría de los medicamentos recibidos no se encuentran en Venezuela? Cuando llegan a las manos de los pacientes, ¿son gratuitos?

- Algunos sí se encuentran. Nosotros trabajamos mucho con los principios activos (ingredientes que ejercen la función activa del medicamento), los nombres comerciales cambian. Si vienen del extranjero son de calidad, de laboratorios reconocidos e incluso tienen código braille para lectura. En algunos casos nos llegan insumos médicos que estén disponibles allá. Las donaciones son complementarias, pero lo fundamental para garantizar el funcionamiento es la autogestión. Unos cuantos medicamentos los conseguimos en las farmacias locales, pero la mayoría son los que vienen por donación.

La Fundación no vende medicamentos. Los pacientes llegan con el récipe (receta), se les entrega y se lleva registro. Todos son gratuitos y se consiguen medicinas que no llegan a las farmacias, por ser donaciones de afuera del país.  

Acción del Estado

El presidente de la Federación Médica Venezolana (FMV), Douglas León Natera, expresó el 20 de abril de este año que en el país no existen garantías al derecho a la salud. El sanitario afirmó que más del 80 % de la red asistencial, conformada por 301 hospitales, está “en ruina y abandonada desde hace muchos años”. Resumió explicando que en los centros de salud públicos no hay medicamentos, fallan los servicios de agua y electricidad, los ascensores no funcionan, faltan equipos, no se garantiza el derecho a la alimentación de los pacientes ni se suministran insumos de bioseguridad al personal”, según el medio El Diario.

- ¿En la FDN no existe actuación del Estado? ¿Es completamente una asociación civil?

Es una organización sin fines de lucro, que permite a civiles agruparse para ofrecer servicios de salud a precios solidarios. El Estado no tiene participación más allá de la fiscalización de los entes encargados. En algún momento hemos logrado apoyo para que las alcaldías faciliten acceder al combustible, o la empresa de Corpoelec (estatal de electricidad) para que cuando toque racionamiento trate de ser en horas cuando no laboremos.

Pero es un apoyo, no están involucrados en la prestación de servicios que da la Fundación. Ese Estado, ya sea a nivel gubernamental municipal, regional o nacional, sí ha podido ayudarnos en ese sentido.

– En vista de las condiciones de abandono en las que está el sistema sanitario venezolano público, ¿usted considera que las ONG son importantes para que los ciudadanos puedan acceder a ese servicio?

Claro. Este tipo de fundaciones son un tipo de complemento. Es como un rompecabezas, se tiene la salud pública, gratuita y con muchas deficiencias… y tienes la privada, con todas las bondades de equipos e infraestructura, pero impagables… y nosotros estamos en el medio.

Hay un abanico de opciones que la gente, dentro de sus capacidades y urgencias, puede tomar la decisión de si “me voy a la pública, a la privada o a las fundaciones”. En ese sentido, las fundaciones se convierten en una alternativa viable para la mayoría de los ciudadanos.

Colaboradoras de la Fundación Divino Niño en el compartir navideño. / Fundación Divino Niño
Colaboradoras de la Fundación Divino Niño en el compartir navideño. / Fundación Divino Niño

- ¿Se ocupan esos espacios que han sido dejados atrás?

Sí, ocupan el espacio que el Estado ha dejado y que las clínicas tratan de ocupar, pero sus costos siguen siendo elevados. El argumento de cuando uno investiga o conversa con médicos, es que la estructura de costes de las clínicas es muy elevada. No así en las fundaciones, que realmente no buscan como fin último distribuir ingresos entre los accionistas, sino que todo lo que ingresa a la Fundación se gasta o se invierte, en aras de proveer más y mejores servicios.

Siempre se está reinvirtiendo y eso ha sido clave ya que la hiperinflación te arropa, buscamos ampliar servicios y no tener dinero estancado.

– Con la salida del cuadro hiperinflacionario del que hablan los economistas, ¿cómo afecta a la Fundación?

Hay unos precios que se han mantenido, tú puedes estar hablando de salir de la hiperinflación, pero hay inflación en dólares, porque hay cosas que nosotros compramos en divisas a cinco bolívares y ahora lo venden a seis, por decir algo. Lo que sí es general es que los precios se mantienen más o menos estables, dado que el dólar se ha estancado entre 4,50 Bs y 5 Bs.

- ¿Qué tan afectada se ha visto la FDN ante la falta de servicios públicos como la electricidad o el agua corriente?

Afortunadamente el servicio más crítico para nosotros es el agua. Hicimos un trabajo de adecuación con la reparación de un tanque subterráneo dañado. Y el año pasado, gracias a la Unicef se hizo un reemplazo de todo el equipamiento de Burro Negro (embalse que abastece la zona) y por lo menos llega el agua una vez a la semana y nos permite mantenernos. De forma esporádica contratábamos un camión cisterna, anteriormente habíamos incluido un camión a cada estructura de costes semanal.

La vialidad es algo que está pendiente, el acceso a la Fundación se ha deteriorado mucho. Nos tocará conversar con las nuevas autoridades municipales (la Alcaldía y Gobernación fueron retomadas por la oposición en las elecciones de noviembre). Por aquí ya se ha apersonado la primera dama del municipio Lagunillas, el alcalde y la primera dama del municipio Simón Bolívar (aledaño). Se han acercado a nosotros ya que ven que podemos ofrecer los servicios que las Alcaldías no pueden por no tener ni la infraestructura ni los profesionales.

- ¿Mantienen relación con otras ONG locales?

No, sólo la española y la italiana. En la zona actualmente no tenemos una alianza, pero sí nos hemos activado para realizar una que otra actividad conjunta como en diciembre para la entrega de juguetes, con la Asociación de Comerciantes e Industriales del municipio o con Doctor Yaso (asociación de payasos de hospital).

Pero sí tenemos un convenio de apoyo directo con Aldeas Infantiles SOS que atiende a la población infantil vulnerable. Desde hace unos años, antes del megaapagón nacional (2019), tenemos una guardería que manejamos en conjunto con ellos. Quedó la relación y atendemos a sus niños.

Pacientes de la Fundación Divino Niño. / Fundación Divino Niño
Pacientes de la Fundación Divino Niño. / Fundación Divino Niño

- ¿Y otras organizaciones, tal vez gubernamentales a nivel internacional como Unicef? ¿O apoyo gubernamental extranjero, como la embajada de Noruega u otro país europeo?

- No hemos logrado hacer ese enlace, siempre es a través de relaciones locales. Pero hay un área que queremos ampliar, que es la de imágenes que consiste en rayos x, tomografías o resonancia y de quirófanos. Son inversiones muy grandes que requieren de apoyo multilateral como ese. Pero no tenemos ayuda actualmente de ningún Gobierno.

Sin embargo, estamos trabajando en la formulación de proyectos para presentarlos ante organismos internacionales como la Unicef.

- En general en el país se ha dejado de emitir informes estadísticos desde hace tiempo, por lo que la sociedad civil se ha encargado de llevar esos números a nivel nacional, ¿cómo se ven afectados por ello?... ¿qué tan importantes son las ONG en Venezuela?

- Nosotros llevamos nuestras estadísticas, pero hay mucha desinformación en cuanto a eso y se ha hecho recurrente. No hay una página, la información no está actualizada. Tratamos de llevar nuestros indicadores a los fines de determinar las patologías y el área de acción. Hacen falta los oficiales y lamentablemente no hay un repositorio, hay varias fuentes, pero… ¿en cuál confiar? La gente ya no confía en las cifras, recuperar eso es una tarea titánica.

Las ONG representan una alternativa para una gran parte de la población, para solventar muchas deficiencias, no solamente de salud, sino general. Realmente en Venezuela las ONG ocupan un espectro muy amplio, desde la donación de órganos, la ayuda psiquiátrica, pasando por el aspecto ambiental… hay espacios que lo público no ha logrado cubrir, las fundaciones apoyan en ese sentido.

Falta por hacer, pero al igual que nosotros esas ONG están aportando su granito de arena para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Creo que ese esfuerzo vale la pena. @mundiario

Marcha del Día Mundial contra el Cáncer de Mama de la FDN en Ciudad Ojeda, Venezuela. / Fundación Divino Niño
Marcha del Día Mundial contra el Cáncer de Mama de la FDN en Ciudad Ojeda, Venezuela. / Fundación Divino Niño

 

Fundación Divino Niño: “Las ONG son una alternativa viable para los ciudadanos”
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