El telescopio James Webb detecta 150 planetas que flotan en parejas por el espacio

La Nebulosa de Orión alberga varias parejas de objetos planetarios que orbitan entre sí a distancias aproximadamente 200 veces mayores que entre el Sol y la Tierra.
Sistemas planetarios binarios en la nebulosa de Orión tomadas por el telescopio James Webb. / NASA
Sistemas planetarios binarios en la nebulosa de Orión tomadas por el telescopio James Webb. / NASA

El telescopio espacial James Webb continúa sorprendiendo a la comunidad científica con nuevos hallazgos en el universo. En esta ocasión, se han capturado imágenes de la Nebulosa de Orión que desafían las teorías existentes sobre la formación de objetos celestes y han dejado a los científicos boquiabiertos.

La Nebulosa de Orión, situada al sur del cinturón de la constelación de Orión, es conocida por albergar el Cúmulo del Trapecio, un conjunto de estrellas cuya radiación ultravioleta ilumina los gases circundantes, creando un espectáculo visual impresionante. En este cúmulo, se encuentra un vivero de protoestrellas que ha sido objeto de estudio para los astrónomos.

Sin embargo, la última imagen capturada por el Telescopio Espacial James Webb, técnicamente conocida como Messier 42, ha revelado algo asombroso. Se han identificado un total de 150 objetos conocidos como "Objetos Binarios de Masa Jupiteriana" o JuMBOs. Estos objetos son pequeños, extremadamente calientes y están compuestos principalmente por gas. Lo sorprendente es que estos objetos, que son más pequeños que las enanas marrones y se sitúan entre los gigantes gaseosos como Júpiter y las estrellas, se encuentran en parejas y orbitan entre sí a distancias aproximadamente 200 veces mayores que la distancia entre el Sol y la Tierra.

Este descubrimiento plantea preguntas fundamentales sobre la formación de estrellas y planetas. En particular, cuestiona hasta qué punto se extiende la función de masa inicial de las estrellas y los objetos subestelares, así como si existe un límite en las masas extremadamente bajas.

Los objetos con masas planetarias por debajo de 13 veces la masa de Júpiter son difíciles de observar debido a su tenue brillo. Sin embargo, las regiones cercanas a la formación estelar ofrecen una oportunidad única para detectarlos, ya que aún son relativamente calientes y emiten luz en longitudes de onda infrarrojas.

El Telescopio Espacial James Webb ha permitido el descubrimiento y caracterización de 540 candidatos de masa planetaria con masas de hasta el 60 % de la masa de Júpiter. Este hallazgo demuestra que no existe un corte abrupto en la función de masa entre planetas y estrellas. Además, aproximadamente el 9 % de estos objetos de masa planetaria se presentan como "planetas binarios que no llegan a ser estrellas". Este resultado ha desconcertado a los científicos y desafía las teorías actuales sobre la formación de estrellas y planetas.

Este emocionante descubrimiento marca un hito en nuestra exploración del cosmos y nos invita a reconsiderar lo que sabemos sobre la formación de objetos celestes. Abre un nuevo capítulo en nuestra comprensión del universo y nos desafía a explorar y descubrir más sobre los misterios del cosmos. @mundiario

Comentarios