Descubren un extraño objeto espacial que lleva décadas emitiendo señales de radio
Un estudiante de doctorado descubrió un magnetar, una fuente brillante de ondas de radio que liberaba ráfagas gigantes de energía y emitía radiación cada tres horas.
Un grupo de astrónomos han hecho un emocionante hallazgo al descubrir un objeto espacial que podría cambiar nuestra comprensión de los cuerpos celestes extremos en el universo. Este objeto, inicialmente avistado por Tyrone O'Doherty, un estudiante de doctorado de la Universidad de Curtin, en marzo de 2018, se mostró como una fuente brillante de ondas de radio visible desde la Tierra a través de radiotelescopios. Liberaba ráfagas gigantes de energía y emitía radiación cada tres horas.
Los investigadores especularon que podría tratarse del remanente de una estrella colapsada, como una estrella de neutrones densa o una estrella enana blanca muerta, con un fuerte campo magnético, o tal vez algo completamente nuevo.
Tras publicar un estudio sobre la observación en enero de 2022, O'Doherty y su equipo de astrónomos del nodo de la Universidad de Curtin del Centro Internacional de Investigación Radioastronómica (ICRAR) en Australia, buscaron otro ejemplo similar.
Utilizando el Murchison Widefield Array, un radiotelescopio en Australia Occidental, descubrieron un objeto llamado GPM J1839-10, ubicado a 15,000 años luz de la Tierra en la constelación de Scutum. Este objeto emitía ondas de radio cada 22 minutos con ráfagas de energía de hasta cinco minutos.
El estudio del magnetar
Los astrónomos creen que podría tratarse de un magnetar, una rara estrella con campos magnéticos extremadamente fuertes capaces de liberar ráfagas poderosas de energía. Sin embargo, este magnetar es inusual, ya que todos los conocidos liberan energía en segundos o minutos.
Natasha Hurley-Walker, profesora titular del nodo de la Universidad de Curtin del ICRAR, expresó su asombro por este objeto que desafía la comprensión de las estrellas de neutrones y los magnetares, objetos exóticos y extremos en el universo.
El equipo observó este objeto con otros telescopios terrestres y espaciales, como el MeerKAT de Sudáfrica y el telescopio espacial XMM-Newton, y también encontraron datos de observaciones que datan de hace 33 años.
El descubrimiento plantea preguntas sobre la formación y evolución de los magnetares, y también podría estar relacionado con fenómenos cósmicos misteriosos, como los estallidos rápidos de radio. Los astrónomos continuarán estudiando el objeto y buscando más ejemplos similares para obtener una comprensión completa de este intrigante hallazgo. El estudio ha sido publicado en la revista Nature. @mundiario

