La ESA descubre un planeta “espejo” en el que llueve titanio y que no debería existir

Un planeta ubicado a 260 años luz de la Tierra tiene nubes metálicas de las que llueven gotas de titanio, que reflejan la luminosidad de su estrella, que está a 19 horas de distancia.

Exoplaneta metálico LTT9779b tomado por el telescopio CHEOPS. / ESA
Exoplaneta metálico LTT9779b tomado por el telescopio CHEOPS. / ESA

El telescopio espacial Cheops ha revelado datos fascinantes sobre un mundo ubicado a 260 años luz de nuestro planeta, donde llueven gotas de titanio que reflejan la luz de su estrella de manera sorprendente. Este fenómeno provoca que el planeta brille al mismo nivel que Venus, siendo solo superado por la Luna en luminosidad en nuestro firmamento.

Lo asombroso de este planeta, denominado LTT9779b y del tamaño de Neptuno, es que orbita extremadamente cerca de su estrella, a solo 19 horas de distancia. Esto debería impedir que se formen nubes o que tenga una atmósfera, según la teoría, debido a las altas temperaturas de hasta 2,000 grados en su cara iluminada.

Sin embargo, los científicos han quedado desconcertados ante el hecho de que este extraño exoplaneta refleje el 80 % de la luz de su estrella, una cifra impresionante si se compara con el 30 % que logra la Tierra. Vivien Parmentier, investigador del Observatorio de la Costa Azul en Francia, y coautor del estudio, describe el descubrimiento como un auténtico enigma.

Los investigadores compararon la formación de nubes en este exoplaneta con el efecto de condensación que se produce en un baño después de una ducha caliente. La atmósfera de LTT9779b se satura con una corriente ardiente de metal y silicato (material del vidrio), generando nubes metálicas que actúan como un espejo, reflejando la luz y protegiendo la atmósfera de su desintegración.

Pero las sorpresas no terminan ahí. Este exoplaneta tiene un tamaño aproximado de cinco veces el de la Tierra y se encuentra en un área conocida como “desierto caliente de Neptuno”, donde planetas de esta dimensión no deberían existir según las expectativas astronómicas. Además, debido a su cercanía con la estrella, no se esperaba que tuviera una atmósfera, pero las nubes metálicas actuaron como un escudo, permitiéndole sobrevivir en este entorno hostil.

Maximilian Guenther, científico jefe del proyecto Cheops de la Agencia Espacial Europea (ESA), compara estas nubes con los escudos protectores de las naves espaciales en la famosa serie Star Trek. Este hallazgo marca un paso importante en la investigación, demostrando cómo un planeta del tamaño de Neptuno puede sobrevivir en condiciones tan extremas.

El telescopio espacial Cheops de la ESA, lanzado al espacio en 2019 para explorar exoplanetas fuera de nuestro Sistema Solar, midió el poder de reflexión de LTT9779b, comparando la luz antes y después de que el exoplaneta pasara detrás de su estrella.

Este descubrimiento abre nuevas incógnitas sobre los exoplanetas y su capacidad de adaptación a entornos adversos, brindando valiosa información para la comprensión del cosmos y la vida en otros sistemas planetarios. @mundiario

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