Bruselas impone a Apple la apertura de su ecosistema digital pese a las reticencias de Trump

La Comisión Europea ha exigido a la empresa estadounidense a que dispositivos de terceros, como auriculares, relojes o televisores, puedan conectarse a su sistema operativo iOS.
Logo de Apple. / RR SS.
Logo de Apple. / RR SS.

La Comisión Europea ha dado un paso inédito en la regulación de mercados digitales al obligar a Apple a abrir su ecosistema para que dispositivos de terceros, como auriculares, relojes o televisores, puedan conectarse a su sistema operativo iOS. Esta decisión supone un hito en la aplicación del Reglamento de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés) y representa un golpe significativo al modelo de negocio de la empresa estadounidense, más allá de una sanción económica.

En paralelo, Bruselas ha acusado a Alphabet de incumplir la normativa al priorizar sus propios servicios de búsqueda de reservas hoteleras, billetes de avión y compras en el buscador Google.

La resolución sobre Apple forma parte del despliegue del DMA, cuyo objetivo es garantizar la competencia en los mercados digitales y evitar abusos de posición dominante por parte de los denominados "gatekeepers" o guardianes de acceso. Entre estos actores clave se encuentran Alphabet, Apple, Meta, Amazon, Booking, Microsoft y ByteDance, matriz de TikTok. Bruselas considera que el dominio de estas empresas justifica la imposición de obligaciones adicionales para evitar que sus prácticas perjudiquen la competencia y los derechos de los consumidores.

El procedimiento contra Apple se inició hace seis meses para determinar qué exigencias de interoperabilidad debía cumplir la compañía. Según la Comisión, la firma dirigida por Tim Cook ha sido una de las que más resistencia ha mostrado a la aplicación del DMA, aunque desde la empresa han rechazado estas afirmaciones. Sin embargo, Bruselas ha decidido inaugurar con Apple una nueva herramienta de la normativa: el procedimiento de especificaciones obligatorias, que establece requisitos concretos que la compañía debe acatar.

Apertura del ecosistema Apple y sus implicaciones

Según el comunicado de la Comisión Europea, “las primeras medidas se refieren a nueve funciones de conectividad de iOS utilizadas principalmente para dispositivos conectados, como relojes, auriculares o televisores”. La decisión permitirá a los fabricantes de hardware y a los desarrolladores de software acceder a funcionalidades clave del iPhone, facilitando la interacción con dispositivos externos, optimizando la transferencia de datos y simplificando la configuración de equipos.

Bruselas destaca que esta apertura no solo beneficiará a los fabricantes de dispositivos, sino que mejorará la experiencia de los consumidores europeos al ofrecerles mayor libertad para elegir qué dispositivos utilizar con sus iPhones y iPads. Además, la Comisión ha impuesto nuevas obligaciones a Apple para garantizar la transparencia y eficacia en el acceso a la interoperabilidad, lo que incluye el acceso a documentación técnica, plazos de respuesta y actualizaciones.

Apple deberá cumplir con estas medidas obligatoriamente, aunque tiene la posibilidad de recurrir la decisión ante los tribunales europeos. Si se confirma su incumplimiento, la empresa podría enfrentarse a sanciones millonarias.

Acusaciones contra Alphabet por abuso de posición dominante

La segunda decisión de la Comisión afecta a Alphabet, matriz de Google, a la que acusa de infringir el DMA al favorecer sus propios servicios de búsqueda en detrimento de la competencia. Según la investigación preliminar, Google prioriza en su buscador servicios como la compra de billetes de avión o tren, reservas hoteleras y otros productos propios, desplazando a sus rivales.

Bruselas ha emitido un pliego de cargos contra la empresa, paso previo a la imposición de sanciones si no adopta medidas correctivas. “Las empresas que operan en la UE, independientemente de su lugar de constitución, deben cumplir las normas comunitarias”, subrayó la vicepresidenta de la Comisión y responsable de Competencia, Teresa Ribera.

Estas decisiones llegan en un momento clave, en medio de crecientes tensiones entre la Unión Europea y Estados Unidos por la regulación de las grandes tecnológicas. El vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, ya había advertido en París sobre posibles represalias si Europa “apretaba las tuercas"”a las compañías tecnológicas de su país.

Sin embargo, fuentes cercanas a la Comisión han asegurado que estas resoluciones no responden a presiones externas ni forman parte de una guerra comercial. “Todo esto se puso en marcha antes de que Donald Trump ganara las elecciones y se trata únicamente de aplicar la ley”, han insistido. @mundiario

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