Apple deberá devolver 14.000 millones de euros a Irlanda tras fallo definitivo del TJUE
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha confirmado que Apple está obligada a devolver 13.000 millones de euros, más intereses, a Irlanda, tras considerar que las exenciones fiscales que el país concedió a la multinacional estadounidense constituyeron una ayuda de Estado ilegal. Este fallo, que ratifica la decisión inicial de la Comisión Europea de 2016, supone un importante triunfo para Bruselas en su cruzada contra las ventajas fiscales que algunos Estados miembros han ofrecido a grandes multinacionales en detrimento de la competencia en el mercado único.
La sentencia pone fin a una prolongada batalla judicial entre la Comisión Europea y Apple, que había contado con el respaldo del Gobierno irlandés en su defensa de los acuerdos fiscales que le permitían tributar una fracción mínima de sus ingresos generados en Europa. El fallo del TJUE revoca la decisión previa del Tribunal General de la UE, que había dado la razón a Irlanda y a Apple en 2020, y marca un hito en la lucha por una fiscalidad más justa en la Unión Europea.
La decisión del TJUE se basa en el análisis de los acuerdos fiscales que Apple firmó con Irlanda en 1991 y 2007, mediante los cuales la empresa pudo desviar la mayoría de sus beneficios europeos a dos filiales con sede fiscal en Estados Unidos, reduciendo de manera drástica su carga tributaria en Europa. La Comisión Europea consideró que estos acuerdos constituían una ayuda de Estado ilegal al otorgar a Apple una ventaja competitiva frente a otras empresas, lo que infringía las reglas del mercado interior de la Unión Europea.
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, celebró la sentencia, calificándola como una "gran victoria para los ciudadanos europeos y para la justicia fiscal". Vestager, que ha liderado durante años la lucha contra los regímenes fiscales favorables a grandes multinacionales, señaló que esta decisión confirma que las ayudas estatales no pueden utilizarse para permitir que ciertas empresas eludan sus obligaciones fiscales.
Una batalla legal que marca un antes y un después
El caso de Apple ha sido uno de los más mediáticos y de mayor cuantía económica en la historia reciente de la Unión Europea, superando otros litigios fiscales como los que involucraron a empresas como Starbucks, Fiat o Amazon, y que también fueron objeto de investigación por parte de la Comisión Europea. Aunque algunas de estas decisiones no lograron el respaldo de los tribunales, la victoria en el caso de Apple refuerza la postura de la Comisión en su lucha contra la elusión fiscal en el bloque.
Vestager también destacó que, como resultado de estas investigaciones, algunos países han introducido reformas significativas en sus legislaciones fiscales. Por ejemplo, Luxemburgo y los Países Bajos han modificado sus normativas para evitar que se repitan casos similares, y la Unión Europea ha adoptado una directiva que establece un tipo mínimo efectivo del 15% en el impuesto de sociedades, en línea con los acuerdos alcanzados en la OCDE.
Sin embargo, la comisaria advirtió que aún queda mucho trabajo por hacer, ya que algunos Estados miembros, como Irlanda, Países Bajos, Luxemburgo y Bélgica, siguen siendo focos de traslado de beneficios por parte de las multinacionales, lo que permite que estas empresas reduzcan considerablemente sus cargas impositivas.
El caso de Apple ejemplifica la complejidad de abordar la fiscalidad de las grandes multinacionales en la Unión Europea, donde las competencias fiscales siguen siendo, en gran medida, una prerrogativa nacional. La Comisión Europea ha optado por investigar los acuerdos fiscales ventajosos como posibles ayudas de Estado ilegales, dado que las normativas fiscales a nivel comunitario requieren unanimidad entre los Estados miembros, lo que hace difícil avanzar en una reforma fiscal integral.
La sentencia del TJUE no solo obliga a Apple a devolver los impuestos no pagados, sino que también establece un precedente importante en la lucha contra los regímenes fiscales que otorgan ventajas injustas a las multinacionales. Aunque la decisión no implica una multa en sentido estricto, como las impuestas en otros casos de abuso de posición dominante en el mercado, se trata de la mayor cantidad jamás reclamada por la Comisión Europea en un caso de este tipo.
Por otro lado, el fallo ha provocado tensiones entre la Unión Europea y Estados Unidos, ya que el Departamento del Tesoro de EE UU acusó a la Comisión de actuar como una "autoridad fiscal supranacional". A pesar de estas críticas, la Comisión ha defendido su postura de que la decisión está basada en las reglas del mercado interior europeo y no busca interferir en las políticas fiscales de otros países.
En paralelo, Bruselas también ha logrado otra victoria significativa contra una gran tecnológica, Google, a la que el TJUE ha ratificado una sanción de más de 2.400 millones de euros por abuso de posición dominante en el mercado de búsqueda en línea.
Este doble triunfo refuerza la posición de la Comisión Europea en su esfuerzo por asegurar que las empresas multinacionales cumplan con sus obligaciones fiscales y operen en igualdad de condiciones dentro del mercado único europeo. @mundiario



