Estados Unidos sopesa la escisión de Google para frenar su monopolio tecnológico

Las divisiones más probables afectarían al navegador Chrome, el sistema operativo Android y la plataforma de publicidad Adwords, según reporta Bloomberg.
Google. / RRSS.
Google. / RRSS.

La presión sobre Google sigue aumentando tras un reciente fallo judicial que encontró al gigante tecnológico culpable de mantener prácticas monopólicas. Ahora, según ha informado Bloomberg, el Departamento de Justicia de Estados Unidos está considerando la posibilidad de desmantelar Alphabet, la empresa matriz de Google, como una medida para combatir su dominio en el mercado. Esta posible escisión recuerda al histórico caso de Standard Oil en 1911, cuando la compañía fue dividida en 34 empresas independientes por orden del Tribunal Supremo de Estados Unidos.

Las discusiones sobre cómo proceder en este caso aún están en curso, pero la posibilidad de desmembrar Alphabet, que controla no solo Google, sino también Youtube, Adwords y Android, es una opción seria. El objetivo sería mitigar las prácticas anticompetitivas que han permitido a la empresa mantener un control casi absoluto sobre el mercado de la publicidad en línea, las búsquedas en internet y el sistema operativo Android, que alimenta a más de 2.500 millones de dispositivos en todo el mundo.

Uno de los escenarios que más resuena entre los expertos legales y económicos es la venta de Android, uno de los principales puntos de conflicto en la demanda contra Google. La justicia ha demostrado que la compañía pagó miles de millones de dólares a fabricantes de dispositivos y operadores de navegadores para asegurarse de que Google fuera el motor de búsqueda predeterminado, eliminando así a la competencia. Además, el juez Amit Mehta, quien preside el caso, señaló que Google obliga a los fabricantes a firmar acuerdos que restringen el acceso a sus aplicaciones más populares, como Gmail y la tienda Play Store.

Otro de los negocios que podría ser afectado es la plataforma de publicidad Adwords, fundamental para el modelo de ingresos de Google. La venta de esta unidad permitiría abrir el mercado a competidores que actualmente se ven limitados por el control de Alphabet sobre los datos de los usuarios. De esta manera, se buscaría restaurar la competencia y equilibrar el acceso a los datos, lo que podría beneficiar a otras empresas del sector, como Microsoft, cuyo motor de búsqueda Bing es uno de los pocos que intentan hacer frente a Google.

Aunque Google ha anunciado que apelará el fallo judicial, y cuenta con los recursos para prolongar la batalla legal, la empresa enfrenta una creciente incertidumbre. El mercado ha reaccionado con cautela desde que se conoció la decisión judicial, reflejándose en una caída del 2% en el valor de las acciones de Alphabet durante las últimas semanas. A pesar de que la empresa reportó ganancias de más de 47.000 millones de dólares en el primer semestre de este año, impulsadas por sus negocios en la nube e inteligencia artificial, la posibilidad de una escisión pone en jaque su futuro.

Las autoridades estadounidenses también están considerando alternativas menos drásticas, como obligar a Alphabet a compartir sus datos con competidores o a vender partes de su negocio sin desmembrar completamente la compañía. Sin embargo, según las fuentes consultadas por Bloomberg, estas medidas podrían no ser suficientes para satisfacer las preocupaciones sobre el poder que Google tiene en el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial.

En Europa, la situación no es menos complicada para Alphabet. La Comisión Europea lleva más de 14 años investigando a la empresa y ya le ha impuesto multas que superan los 8.000 millones de euros en varios casos relacionados con su comportamiento anticompetitivo. Entre estos, destaca el caso de Google Shopping, en el que se acusa a la compañía de privilegiar sus propios servicios de compra en los resultados de búsqueda, lo que llevó a una multa de 2.424 millones de euros. En Bruselas, también se estudia la posibilidad de una escisión como la única solución efectiva para frenar las prácticas monopolísticas de Google en el mercado digital.

Con el verano acercándose a su fin, se espera que en los próximos meses se dicten sentencias cruciales tanto en Estados Unidos como en Europa, que podrían definir el futuro de uno de los gigantes tecnológicos más influyentes del mundo. La posibilidad de una escisión de Alphabet está sobre la mesa, y el desenlace de este caso podría marcar un precedente en la regulación de las grandes empresas tecnológicas en todo el mundo. @mundiario

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