Japón recibe luz verde para verter agua residual de Fukushima al mar

Según el OIEA, la liberación del agua supone un “impacto radiológico bajo” para la población y el medio ambiente.

Foto aérea de la central nuclear de Fukushima. / RR SS.
Foto aérea de la central nuclear de Fukushima. / RR SS.

El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha indicado este martes en su informe final sobre la liberación al mar del agua tratada procedente de la central nuclear de Fukushima que el plan del Ejecutivo japonés “cumple con los estándares” a nivel internacional para verter este tipo de residuos nucleares.

El director general de la OIEA, Rafael Mariano Grossi, ha manifestado, durante una visita al país asiático, donde se ha reunido con el primer ministro, Fumio Kishida, que la liberación del agua tras ser sometida al Sistema Avanzado de Procedimiento de Líquidos (ALPS) supone un “impacto radiológico bajo” para la población y el medio ambiente.

“Basándonos en el informe exhaustivo, (el cual llega tras casi dos años de investigaciones por parte de los especialistas) el OIEA ha concluido que estas operaciones para liberar agua mediante el sistema ALPS cumplen con importantes estándares de seguridad a nivel internacional”, indicó Grossi, quien recordó que fue Japón, precisamente, quien solicitó al organismo de la ONU realizar esta revisión detallada.

¿Por qué Japón va a verter esta agua contaminada?

El Gobierno nipón aprobó en abril de 2021 su plan elaborado junto a la compañía energética Tokyo Electric Power (TEPCO) para deshacerse de las toneladas de agua contaminada de materiales radiactivos que se acumulan en la accidentada planta de Fukushima Daiichi a raíz de la crisis nuclear desencadenada el 11 de marzo de 2011 por un terremoto y un devastador tsunami.

De acuerdo con el Ejecutivo, esta es la mejor manera de eliminar un problema de almacenamiento limitado. El vertido, según explicó Tokio, se desarrollará muy poco a poco, a lo largo de 30 años.

Por su parte, el primer ministro nipón, Fumio Kishida, aseguró, tras su reunión con Grossi, que no permitirán “un vertido de aguas que pudiera afectar a la salud de los japoneses o de personas de todo el mundo y tampoco al medioambiente”.

El director general del organismo de la ONU señala que “el OIEA seguirá ofreciendo transparencia a la comunidad internacional mediante datos verificables e informes científicos que permitan mostrar su entendimiento durante todo el proceso”. Además, declaró que las revisiones del organismo continuarán “a medida que se lleva a cabo el vertido”, en una fecha que todavía está por determinar. @mundiario

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