La “covid de las vacas” se extiende por España: ganaderos en alerta por la EHE

La enfermedad, originada por la picadura de insectos poco comunes en la Península Ibérica, no afecta a los humanos pero obliga al sacrificio de reses debido a la falta de vacunas.

Unas vacas. / Pexels.com.
Unas vacas. / Pexels.com.

El primer caso de la enfermedad hemorrágica epizoótica (EHE) en Europa y España fue detectado en noviembre de 2022, y desde entonces se ha convertido en una amenaza para el ganado bovino en la región. Este virus, transmitido por la picadura de insectos poco frecuentes en España, ha encontrado un terreno propicio debido al cambio climático y al movimiento internacional de animales. Aunque esta enfermedad no afecta a las personas ni a la calidad de la carne, su impacto en el sector ganadero es crítico, ya que no existe una vacuna disponible.

Los ganaderos y expertos comparan la EHE con la Covid-19 debido a su variada afectación en los rumiantes y la dificultad para prevenir su contagio. El Ministerio de Agricultura y Ganadería, junto con las comunidades autónomas, han emitido alertas sobre este riesgo a medida que se han detectado decenas de focos en la Península y se ha registrado la muerte de cientos de animales, así como miles de transmisiones. Para prevenir la propagación de la enfermedad, los animales y vehículos deben estar desinfectados para movimientos desde la zona afectada hacia zona libre, con ausencia de sintomatología en ganado bovino.

Las dehesas zamoranas se enfrentan a este problema desde hace tres semanas, que se originó en el sur de España. Los ganaderos de la región piden solidaridad y cooperación para abordar la situación y evitar una mayor propagación. El ingeniero agrónomo y ganadero Fernando Vicente, de 37 años, describe la gravedad del asunto, mencionando que ha presenciado cómo los trabajadores de las explotaciones agrarias lloran ante la cantidad de animales que están muriendo a causa de la enfermedad. Por ello, insta a las autoridades, tanto regionales como nacionales, a enviar veterinarios para ayudar en la situación y evitar que la responsabilidad recaiga únicamente en los trabajadores del sector primario.

¿Qué propaga el virus?

El primer caso de EHE en Europa se registró en Italia en noviembre pasado y se propagó rápidamente a España, principalmente en el sur. Aunque se han detectado casos en regiones como Castilla y León y Cantabria en las últimas semanas, el Ministerio solo ha confirmado unas pocas decenas de casos. La falta de vacunas autorizadas en Europa hace que el uso de insecticidas y repelentes en el ganado, instalaciones y medios de transporte sea esencial para prevenir la propagación de la EHE, aunque estas precauciones no siempre son efectivas debido a la dificultad de detectar a los insectos vectores.

Mientras la enfermedad continúa extendiéndose, se celebró una feria de ganado en Salamanca del 1 al 5 de septiembre, con la presencia del presidente autonómico Alfonso Fernández Mañueco y el ministro de Agricultura en funciones Luis Planas. Estos líderes políticos han citado a las autonomías, organizaciones agrarias y el sector ganadero para abordar el seguimiento y control de enfermedades en las próximas semanas. Las comunidades autónomas comparten datos recopilados con el Laboratorio Central de Veterinaria en Algete (Madrid) para su análisis y confirmación.

Dolors Vidal, profesora de microbiología de la facultad de Medicina de la Universidad de Castilla-La Mancha, destaca que los culicoides, un grupo de insectos dípteros, son los responsables de la propagación del virus. Estos insectos, aunque no son mosquitos, transmiten el virus, que es común en otros continentes como América y se ha expandido debido al vuelo de insectos infectados y al cambio climático. Vidal sugiere que, a medida que la población ganadera desarrolla inmunidad, los efectos de la enfermedad se atenuarán, pero insta a no alarmarse, ya que la mortalidad es relativamente baja.

El Ministerio insiste en la necesidad de desinfectar animales y vehículos que se desplacen desde zonas afectadas a zonas libres y subraya que no hay restricciones para el consumo de carne o leche de ejemplares enfermos. Los principales síntomas de la enfermedad hemorrágica epizoótica en el ganado bovino incluyen dificultades respiratorias, fiebre, cojeras y problemas de fertilidad, similares al virus de la lengua azul. Aunque la EHE no afecta a los humanos, su impacto en la economía de los ganaderos se debe a los sacrificios, las muertes y los gastos en veterinarios y medidas de prevención. @mundiario

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