Las víctimas de la dana logran arrancar el primer aplauso de PP y Vox tras días de silencio

La comparecencia de Toñi García, quien perdió a su marido y a su hija en la tragedia en Benetússer, aplaca las reticencias de los diputados de la oposición para aplaudir en la comisión de investigación en el Congreso.
La comisión de investigación de la dana enl Congreso. / Congreso
La comisión de investigación de la dana enl Congreso. / Congreso

El silencio que había acompañado durante tres días las comparecencias de las víctimas de la dana en la comisión de investigación del Congreso se rompió este jueves. No lo hizo por iniciativa de los diputados, sino por la fuerza moral de una de las víctimas. Toñi García, miembro de la Associació de Víctimes de la dana 29 d’Octubre 2024, consiguió lo que hasta entonces parecía imposible: que PP y Vox se levantaran a aplaudir.

“Si de verdad han sentido mis palabras, si de verdad quieren aunar esfuerzos, ayudarnos a todos nosotros, me encantaría, y lo digo con todo mi corazón, que desde aquí todos ustedes aplaudieran, que me fuera con el calor y el apoyo de todos ustedes, no ya por mí, sino por los familiares de las 229 personas”, expresó García al final de su intervención. La mujer, que perdió a su marido y a su hija —una enfermera de 24 años— en la inundación de Benetússer, habló con serenidad, apelando no a la compasión, sino a la humanidad de quienes la escuchaban.

Su ruego conmovió incluso a los diputados que hasta entonces habían mantenido una actitud distante. El gesto final de PP y Vox, al sumarse por primera vez al aplauso general, fue recibido con alivio y emoción por los presentes, marcando un punto de inflexión en una comisión cargada de dolor, reproches y silencios incómodos.

Durante su comparecencia, García reconstruyó los últimos minutos de su familia con una mezcla de lucidez y desgarro. Recordó cómo su hija, preocupada por el cielo oscuro, le preguntó si Benetússer podía inundarse. “Pese a estar el cielo negro, le dije que era imposible y que, si pasaba, antes nos avisarían las instituciones. Bien el ayuntamiento por WhatsApp o la Generalitat mediante una alerta. Ante su preocupación, comprobamos en su móvil y en el de mi marido si había alguna alerta”, relató.

 

Las víctimas piden justicia, no dimisiones simbólicas

Su marido y su hija bajaron al garaje para salvar sus coches y no regresaron. Ambos fueron arrastrados por el agua sin que, según denunció, “ninguna institución ni organismo alertara del tsunami que se les venía encima”.

Con voz firme, afirmó que su familia “no murieron por un fenómeno climático”, sino por una “gestión irresponsable y negligente”. Y añadió una reflexión que resonó en la sala: “esta tragedia no fue natural, fue humana”.

Antes que García, había intervenido Mariló Gradolí, portavoz de la asociación de víctimas, quien calificó la dimisión del expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, como “indignante” e “insuficiente”. “No piensen que con una huida disfrazada de dimisión se acabó. No es suficiente. Una dimisión no es suficiente. Exigimos verdad, justicia, reparación”, insistió.

Gradolí denunció la “cobardía e irresponsabilidad” del Ejecutivo valenciano y acusó al Gobierno de Mazón de “mentir, esconder pruebas y hacer cálculos políticos en lugar de proteger a la ciudadanía”. “¿Cuántas vidas se hubiesen salvado si hubiésemos sido avisados con tiempo?”, preguntó ante los diputados, recordando que las responsabilidades políticas en materia de emergencias están claramente definidas por la ley.

 

La política ante el espejo del dolor

El episodio del aplauso final, aunque simbólico, reveló la distancia emocional y política que aún existe entre las víctimas y parte de los representantes públicos. Hasta entonces, PP y Vox habían defendido su silencio apelando al respeto, una actitud que generó críticas desde otros grupos. “Ha tenido que ser una víctima la que ha tenido que mendigar el aplauso en esta comisión. ¿Qué está pasando aquí?”, llegó a decir el diputado de Sumar, Nahuel González.

Sin embargo, en ese momento de cierre, las víctimas lograron trascender las trincheras ideológicas. Con las comparecencias de las víctimas concluye la primera fase de la comisión de investigación. Ahora será el turno de técnicos y responsables políticos, incluido el propio Mazón. Las familias esperan que el proceso sirva no solo para depurar responsabilidades, sino también para recuperar la confianza en las instituciones.

La jornada dejó una imagen que quedará grabada en la memoria del Congreso: la de una madre que, en nombre del dolor colectivo, consiguió lo que tres días de debate no habían logrado. Un aplauso unánime, tardío, pero necesario. Porque, como dijo Toñi García al despedirse: “solo así entenderé que mi presencia aquí, que mi dolor, haya valido la pena”. @mundiario

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