El Supremo acerca a Ábalos y Koldo a la prisión: la vista clave que despeja su futuro judicial
El Tribunal Supremo celebra este jueves una de las vistas más relevantes desde que estalló el caso Koldo, la presunta trama corrupta vinculada a la compra de mascarillas durante la pandemia. El instructor de la causa, el magistrado Leopoldo Puente, ha citado al exministro José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García tras la petición de la Fiscalía Anticorrupción y de las acusaciones populares para revisar las medidas cautelares.
Hasta ahora, ambos investigados estaban sujetos a comparecencias quincenales, retirada de pasaporte y prohibición de salir del país. Pero la combinación de escritos de acusación con penas muy elevadas, la proximidad del juicio oral y el análisis del riesgo de fuga han conducido a un escenario más adverso para los dos principales imputados de la trama.
Las acusaciones populares pedirán expresamente prisión provisional. La incógnita es la posición definitiva de la Fiscalía Anticorrupción, cuyo criterio —a cargo del fiscal jefe Alejandro Luzón— será determinante para que el juez adopte una decisión especialmente sensible.
El avance de la causa: penas elevadas y riesgo de fuga al alza
El caso ha entrado en una fase procesal acelerada. Tras proponer Puente el pasado 3 de noviembre sentar en el banquillo a Ábalos, García y el empresario Víctor de Aldama, tanto la Fiscalía como las acusaciones populares presentaron sus escritos.
Los documentos describen un abanico de delitos graves: organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, malversación y uso de información privilegiada. Anticorrupción solicita 24 años de prisión para Ábalos y 19 años y medio para García; las acusaciones populares elevan ambas peticiones hasta los 30 años.
En este punto, los criterios judiciales apuntan a que la severidad de las penas solicitadas puede reforzar la percepción de riesgo de fuga. No es casual que el propio Puente advirtiera meses atrás que este riesgo sería “creciente” conforme se acercara la apertura de juicio oral.
El fiscal Luzón deberá decidir si pide prisión incondicional, prisión eludible bajo fianza o un endurecimiento intermedio de las medidas cautelares. En el caso de Ábalos, el posible establecimiento de una fianza plantea dudas: el exministro ha declarado disponer de apenas 6.000 euros, lo que limitaría sus opciones para evitar la cárcel si esta fuera exigida.
El núcleo del caso Koldo
La vista de este jueves no se celebra en el vacío. El caso Koldo se ha expandido en distintas piezas judiciales que abarcan desde la adquisición de mascarillas hasta supuestos amaños de obra pública, pasando por la colocación de personas cercanas en empresas públicas como Ineco y Tragsatec, o por operaciones inmobiliarias vinculadas al exministro de Transportes, los pagos en metálico de la sede en Ferraz o la rama que se desprende del exsecretario de Organización del partido, Santos Cerdán, quien salió de prisión la semana pasada.
Mientras tanto, Aldama —pieza clave de la trama, según los investigadores— continúa aportando información relevante en la Audiencia Nacional, donde se analizan ramificaciones vinculadas a pagos en metálico y las investigaciones por contrataciones públicas. Su colaboración, así como los dispositivos incautados por la Guardia Civil, han dibujado un mapa más amplio de la presunta red.
En paralelo, el encarcelamiento de Cerdán y su posterior liberación tras el aseguramiento de pruebas demuestra que el Supremo no descarta recurrir a prisión provisional cuando aprecia riesgos procesales. En el caso de Ábalos y García, el foco se centra ahora en el riesgo de fuga, más que en la destrucción de evidencias.
Ábalos y Koldo disparan contra el Gobierno
La víspera de la vista ha estado marcada por declaraciones y filtraciones que han intensificado el clima político. Ábalos ha lanzado señalamientos contra antiguos compañeros de Gobierno, principalmente contra Sánchez al afirmar que amarró los votos de EH Bildu para la moción de censura contra Mariano Rajoy a través de una reunión con Arnaldo Otegi en un caserío. Mientras, en el PSOE y Moncloa interpretan algunos mensajes de su entorno como posibles advertencias si finalmente se decreta su ingreso en prisión.
La figura del exministro, que mantiene su escaño y por tanto su aforamiento, sigue pesando en la aritmética parlamentaria. Si Puente ordenara prisión sin posibilidad de eludirla mediante fianza, Ábalos se convertiría en el primer diputado en activo en ingresar en la cárcel, un hecho sin precedentes que encendería otro frente en la legislatura.
Koldo García, por su parte, llega a la cita tras una semana de versiones controvertidas sobre supuestos encuentros políticos que los señalados han negado. Sus audios y dispositivos incautados representan un punto de presión adicional que no se escapa a los investigadores.
Un día decisivo con consecuencias de largo alcance
La vista celebrada en el Tribunal Supremo no resolverá el caso, pero sí puede cambiar su trayectoria y su impacto político inmediato. Si el magistrado instructor considera que el riesgo de fuga se ha intensificado, podría ordenar la prisión provisional de Ábalos, García o ambos.
En términos judiciales, marcaría un punto de inflexión en el caso Koldo. En términos políticos, abriría una nueva fase de incertidumbre para el Gobierno y para un Congreso que ya opera con una mayoría ajustada.
Todo ello mientras avanza, por primera vez desde la pandemia, hacia un juicio oral que promete ser uno de los procesos más relevantes de la legislatura. @mundiario








