¿Por qué Reino Unido amenaza ahora con una solución no negociada para Gibraltar?

Imagen aérea de Gibraltar. / Mundiario.
Imagen aérea de Gibraltar. / Mundiario.
Londres rechaza que España controle las fronteras del Peñón (que quedó fuera de la negociación del brexit) y se prepara para el fracaso de las negociaciones con la Unión Europea. 
¿Por qué Reino Unido amenaza ahora con una solución no negociada para Gibraltar?

El divorcio del Reino Unido y la Unión Europea suma un nuevo capítulo: una salida no negociada para Gibraltar. El Gobierno de Boris Johnson, desesperado por cerrar a toda costa el Brexit, firmó una serie de acuerdos que ahora pretende renegociar y que amenaza con incumplir: primero fue el Protocolo de Irlanda del Norte y podría seguir Gibraltar

La secretaria de Estado de Exteriores para Europa y las Américas, Wendy Morton, ha afirmado este miércoles a los diputados de la Comisión de Escrutinio Europeo (responsables de supervisar el desarrollo en el tiempo del brexit) que Londres está “preparado” para el fracaso de las negociaciones con Bruselas y, por ende, para un Resultado No Negociado (Non Negotiated Outcome) de la situación del Peñón, que quedó fuera de la negociación del divorcio.

“Estamos trabajando ya, junto al Gobierno de Gibraltar, en un posible Resultado No Negociado, para el caso en que lleguemos a la conclusión de que esa es la vía que debemos tomar. Tenemos planes muy robustos y estamos muy bien preparados ante cualquier eventualidad, incluida la de una situación sin acuerdo [respecto a Gibraltar]”, ha explicado Morton.

Reino Unido pretende que la UE rebaje las pretensiones impuestas en su mandato negociador del pasado 20 de julio, puesto que, a su juicio, la propuesta sobre las futuras relaciones entre la UE y Gibraltar “entra en conflicto” con el principio de acuerdo alcanzado el pasado 31 diciembre por España y el Reino Unido. “Pretende socavar la soberanía del Reino Unido sobre Gibraltar, y no puede constituir una base para las negociaciones”, advirtió el entonces ministro británico de Exteriores, Dominic Raab. “Instamos a la UE a que recapacite”, añadió. 


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Principio de acuerdo entre Londres y Madrid

Ese “principio de acuerdo” que Londres y Madrid firmaron a pocas horas de la Nochevieja de 2020 establecía que la verja física que separa Gibraltar de la Línea de la Concepción (Cádiz) dejaría de existir en seis meses. El objetivo: evitar que el Peñón pasara a convertirse en frontera exterior de la UE por culpa del brexit. Así, las partes acordaron que el territorio se uniría a Schengen: el espacio europeo de libre circulación que integra a 26 países (22 de la UE más Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein). 

El pacto también fijaba los controles fronterizos en el puerto y aeropuerto de Gibraltar y sellaba un periodo de implementación de cuatro años, en el que dichos controles serían asumidos por Frontex (la agencia europea de fronteras). La clave del asunto: España sería la responsable de que las normas de Schengen se cumplieran en el Peñón. Las partes acordaron entonces que los agentes europeos deberían rendir cuentas a las autoridades españolas, responsables de decidir sobre la entrada de una persona o expedir un visado de corta duración (90 días).

El texto, que fue celebrado por el Ejecutivo español como un triunfo y que Downing Street firmó apresuradamente en su afán por sacar adelante el brexit, marcaría la base sobre la que el Reino Unido y la UE comenzarían a negociar un nuevo tratado sobre Gibraltar al margen del divorcio. Pero solo supuso una solución temporal.

La propuesta de la UE 

El texto de la Comisión Europea, que marcaría el pacto internacional definitivo, no hacía mención a Frontex y parecía demasiado enfocado en la competencia del Gobierno de España sobre Gibraltar, lo que ha enfurecido al Reino Unido. “Ignora el papel fundamental atribuido a Frontex y propone que sean agentes españoles los que realicen los controles; concede a España el poder para conceder visados o asilo, y así como competencias policiales en territorio de Gibraltar”, ha denunciado la secretaria de Estado Morton esta semana. 

Londres lo tiene claro: el mandato es “desproporcionado” respecto al escaso intercambio de bienes y servicios entre Gibraltar y la UE, por lo que defiende que es necesario que las autoridades comunitarias “resuelvan lo que consideramos defectos en el borrador del mandato”.

“Los gobiernos del Reino Unido y Gibraltar están trabajando muy, muy de cerca para asegurarse de que tengamos planes sólidos y de que estemos bien preparados para cualquier eventualidad”, recalcó Morton al Comité de Control Europeo de la Cámara de los Comunes, antes de dejar claro que eso incluye “la posibilidad de encontrarnos” en un punto “sin acuerdo”. “Estamos comprometidos con un tratado que salvaguarde la soberanía británica de Gibraltar, que también apoye la prosperidad de Gibraltar y la región circundante”, insistió. En cualquier caso, aún si no hay acuerdo “el Reino Unido respaldará completamente a Gibraltar y su gente y su economía en cualquier escenario”, concluyo la secretaria de Estado de Exteriores para Europa y las Américas. @mundiario


 

¿Por qué Reino Unido amenaza ahora con una solución no negociada para Gibraltar?