Puigdemont denuncia que el acuerdo con el PSOE avanza en Suiza, pero se estanca en Madrid

El líder de Junts culpa al Gobierno por los retrasos en el cumplimiento del pacto que permitió la investidura de Sánchez con la amnistía, el modelo de financiación o la cesión de competencias en inmigración.
Carles Puigdemont, expresidente de Cataluña. / RR.SS.
Carles Puigdemont, expresident de Cataluña. / RR.SS.

Carles Puigdemont, líder de Junts per Catalunya, ha criticado duramente los retrasos en el cumplimiento del acuerdo pactado hace 13 meses con el PSOE. Según el expresidente catalán, el pacto que fue negociado en Bruselas y que ha progresado en las reuniones de verificación celebradas en Suiza, se estanca cuando llega a Madrid y a las manos del Gobierno. Durante una rueda de prensa ofrecida este lunes en la capital belga, Puigdemont denunció que las promesas iniciales del PSOE se han transformado en una “madeja de incumplimientos”.

El acuerdo de Bruselas, firmado en noviembre del año pasado, permitió la investidura de Pedro Sánchez. Desde entonces, los negociadores de Junts y el PSOE han mantenido encuentros periódicos cerca de Ginebra, con la mediación del diplomático salvadoreño Francisco Galindo Vélez. Sin embargo, Puigdemont sostiene que mientras en Suiza hay “empatía y diálogo”, al llegar a los ministerios en España, los avances se paralizan. “Parece que alguien no ha pasado la información”, afirmó el líder independentista, insinuando una falta de compromiso real por parte del Ejecutivo de Sánchez.

Uno de los puntos clave del acuerdo fue la aprobación de una Ley de Amnistía, destinada a los implicados en procesos judiciales relacionados con el referéndum del 1 de octubre de 2017 y la consulta de 2014. Aunque la ley fue finalmente aprobada el 30 de mayo, Puigdemont sigue sin poder regresar a España sin riesgo de detención. Junts reconoce que el bloqueo actual recae sobre el Tribunal Supremo, pero culpa a Pedro Sánchez de no intervenir públicamente para denunciar esta situación. “El PSOE tiene un crédito con nosotros y está en números rojos”, subrayó Puigdemont.

Además de la Ley de Amnistía, el acuerdo contemplaba abordar un nuevo modelo de financiación para Cataluña. Junts propone una reforma de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA) que permita a la Generalitat gestionar el 100 % de los tributos generados en Cataluña. Sin embargo, hasta ahora, las concesiones del PSOE se han limitado a acuerdos con Esquerra Republicana (ERC), rival político de Junts, pero socio necesario para la estabilidad del Gobierno.

Otro de los puntos pendientes es el reconocimiento del catalán como lengua oficial en las instituciones de la Unión Europea. Puigdemont acusó al Gobierno de no haber hecho lo suficiente para lograr este objetivo, a pesar de las promesas incluidas en el acuerdo. Asimismo, denunció que el traspaso “integral” de competencias en materia de inmigración sigue sin concretarse. Aunque Junts presentó este traspaso como un logro a principios de año, el secretario general del partido, Jordi Turull, reconoció recientemente que aún quedan “flecos pendientes”.

Desconfianza creciente hacia el PSOE

Puigdemont reiteró que, aunque ha habido avances en algunas áreas, los temas que considera esenciales para Junts siguen sin cumplirse. “Hemos avanzado mucho, pero no en aquellas cosas que nos parecen esenciales”, afirmó. La falta de progresos ha llevado a Junts a cuestionar la fiabilidad del PSOE como socio. “El PSOE continúa demostrando que no es de fiar”, sentenció el líder independentista.

Mientras tanto, en Esquerra Republicana, inmersa en un proceso de renovación de su dirección, también aumenta la presión sobre el Gobierno de Sánchez. Las dos candidaturas que compiten por el liderazgo de ERC han adoptado una postura más dura respecto a los compromisos pendientes. Oriol Junqueras, expresidente y uno de los candidatos, ha exigido que se cumpla la condonación de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) como condición para apoyar los próximos presupuestos. Por su parte, Xavier Godàs propone que la militancia tenga la última palabra en futuros acuerdos con el PSOE.

El estancamiento en el cumplimiento del acuerdo de Bruselas y las crecientes tensiones entre los socios independentistas y el PSOE podrían tener consecuencias para la estabilidad del Gobierno de Pedro Sánchez. Tanto Junts como ERC advierten que el cumplimiento de los compromisos será clave para evitar una ruptura definitiva. En este contexto, Puigdemont no descarta aumentar la presión sobre el Ejecutivo, incluso sugiriendo la posibilidad de una moción de confianza.

La situación refleja una relación frágil y llena de desconfianza entre el Gobierno central y los partidos independentistas, cuya colaboración resulta esencial para mantener la actual legislatura. @mundiario

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