El Gobierno rechaza el órdago de Puigdemont y niega que complique la estabilidad de su bloque

El PSOE descarta la exigencia de Junts, que pide a Sánchez que se someta a una cuestión de confianza en el Congreso, y la enmarca en la normalidad de las negociaciones de los Presupuestos.
Pedro Sánchez desde su escaño. / Congreso de los Diputados
Pedro Sánchez desde su escaño. / Congreso de los Diputados

El Gobierno de Pedro Sánchez enfrenta un nuevo sobresalto político impulsado por Junts per Catalunya. El líder independentista Carles Puigdemont ha anunciado que su grupo parlamentario ha registrado una proposición no de ley (PNL), en la que exigen al presidente que se someta a una cuestión de confianza en el Congreso al considerar que “no es de fiar”. Este desafío llega en un momento clave, cuando el Ejecutivo busca aprobar los Presupuestos Generales del Estado para garantizar la estabilidad de la legislatura hasta 2027.

Desde La Moncloa, la reacción ha sino de aparente tranquilidad. Fuentes del Gobierno han indicado que no tienen intención de aceptar la exigencia de Puigdemont y consideran innecesario someterse a una cuestión de confianza. Señalan, además, que esta es una prerrogativa exclusiva del presidente del Gobierno y no de los grupos parlamentarios. El foco del Ejecutivo se mantiene en aprobar la senda de estabilidad y sacar adelante las cuentas públicas, fundamentales para consolidar su estrategia de crecimiento económico y políticas de igualdad.

La secretaria de Economía del PSOE, Enma López, ha defendido la fiabilidad del presidente y su equipo según recoge El Mundo: “Pedro Sánchez es muy de fiar, igual que todo el Gobierno. El PSOE cumple lo que pacta”. Este mensaje busca minimizar el impacto del órdago de Junts y reforzar la imagen de un Ejecutivo estable y comprometido con sus acuerdos. A pesar de su frágil mayoría parlamentaria, los socialistas destacan su capacidad de diálogo y negociación como herramientas para mantener la estabilidad, y sacan pecho de la aprobación de la reforma fiscal de mediados de noviembre, pese a que estuvo a poco de decaer por las exigencias de todos sus socios.

Por su parte, la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, ha formalizado la exigencia presentando la PNL que insta a Sánchez a someterse a una cuestión de confianza. Aunque estas iniciativas no son vinculantes, su debate previsto para comienzos de 2025 podría tensar aún más las relaciones entre el Gobierno y sus socios independentistas. Puigdemont ya ha advertido de que, de ignorarse esta demanda, la confianza de sus siete diputados en Sánchez quedaría rota, lo que complicaría aún más la gobernabilidad.

Feijóo solo ve dos opciones para el Gobierno

Desde la oposición, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha criticado duramente la situación. Durante una visita a una empresa en Barcelona, Feijóo declaró que Sánchez tiene dos opciones: “o más cesiones al separatismo o poner fin a una legislatura que es un sinsentido”. El líder del PP ha cuestionado la coherencia de Junts al apoyar previamente la investidura de Sánchez y ahora dudar de su fiabilidad. Feijóo también ha insistido en que la legislatura “no da más de sí” y que su duración depende de la voluntad de Junts.

Feijóo ha aprovechado esta coyuntura para reivindicar al PP como garante de una “política útil” frente a un Gobierno “cuya única agenda es la judicial”. El jefe de los populares ha señalado que los casos de corrupción que presuntamente afectan al entorno del PSOE distraen de cuestiones cruciales como la sanidad pública y el acceso a la vivienda. Además, ha sugerido que los escándalos gubernamentales perjudican la imagen de España en el ámbito internacional.

“El tiempo que perdemos hablando de los escándalos en España no solo nos cuesta mucho dinero, sino que nos hace ser muy vulnerables en foros internacionales y perder credibilidad”, ha aseverado Feijóo. “Cuando un presidente dedica mucho más tiempo a sus problemas judiciales, el país se queda sin Gobierno y a la deriva desde el punto de vista político”, añadió.

¿Podría prosperar la moción de confianza?

La propuesta de Junts podría prosperar con los votos del PP y Vox, alcanzando así una mayoría absoluta en el Congreso. Sin embargo, Vox mantiene cautela. Fuentes del partido de Santiago Abascal aseguran que estudiarán la iniciativa, aunque su portavoz, José Antonio Fúster, ha calificado la propuesta de “disparate” y ha expresado desconfianza hacia Junts.

La cuestión de confianza está regulada en los artículos 112 y 114 de la Constitución y es una herramienta que permite al presidente del Gobierno ratificar el apoyo de la Cámara. Si se presenta y no se supera, el presidente debe dimitir y se iniciaría un nuevo proceso de investidura. En caso de que ninguna candidatura prospere en dos meses, se convocarían elecciones anticipadas.

Este nuevo desafío refleja la compleja relación entre el Gobierno y sus socios parlamentarios, y pone en evidencia los frágiles equilibrios que sostienen la actual legislatura. La capacidad de Sánchez para sortear esta crisis determinará el futuro político del país en los próximos años. @mundiario

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