¿Qué ocurre si Pedro Sánchez dimite? Los escenarios según la Constitución

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno; y María Jesús Montero, vicepresidenta primera del Gobierno de España y ministra de Hacienda. / RR SS.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno; y María Jesús Montero, vicepresidenta primera del Gobierno de España y ministra de Hacienda. / RR SS.
La Carta Magna considera tres posibles mecanismos que podría adoptar el presidente del Gobierno después de su reflexión: renunciar, someterse a una moción de confianza o convocar elecciones.
¿Qué ocurre si Pedro Sánchez dimite? Los escenarios según la Constitución

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha publicado una carta anunciando un periodo de “parar y reflexionar” sobre su futuro político, planteando la posibilidad de una eventual renuncia. Ante esta situación, es crucial entender cómo la Constitución española aborda este tipo de escenarios a través de una serie de artículos específicos.

Sánchez hace referencia en su propio texto los ataques que él y su esposa, Begoña Gómez, han recibido por parte de “la derecha” y después de que el juez Carlos Peinado, del Juzgado de Instrucción número 41 de Plaza de Castilla, abriera una investigación judicial contra la mujer del presidente por la presunta comisión de delitos de tráfico de influencias y corrupción.

El líder del PSOE ha asegurado que la “estrategia de acoso y derribo” que adjudica al PP, Vox y la “galaxia digital ultraderechista” de medios que han publicado informaciones sobre las denuncias contra su mujer, le han llevado a posponer su agenda pública porque “necesito parar y reflexionar. Me urge responderme a la pregunta de si merece la pena (...) si debo continuar al frente del Gobierno o renunciar a este honor”.

Los socialistas han cerrado filas alrededor de su secretario general, que ha recibido el respaldo de su socio minoritario en el Gobierno, Sumar, y el de ERC, ambos trasladados por la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz y el portavoz de los republicanos en el Congreso, Gabriel Rufián. Sus exsocios de coalición, Podemos, también han mostrado su solidaridad con el presidente, mientras que EH Bildu, Junts y el PNV han optado por guardar silencio. El PP y Vox han cargado contra el “victimismo” y las “calumnias” que divulga Sánchez en su carta, en la que responsabiliza a estos partidos, incluyendo a sus líderes (Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal) de orquestar la “operación de acoso y derribo” en su contra.

Dimisión del presidente del Gobierno

Según el artículo 101 de la Constitución, si el presidente renuncia, el Gobierno cesa, y esto puede ocurrir tras la celebración de elecciones generales, en casos de pérdida de confianza parlamentaria o por dimisión o fallecimiento del presidente. El Gobierno cesante continuará en funciones hasta que el nuevo Gobierno tome posesión. Un precedente democrático notable es la dimisión de Adolfo Suárez en 1981.

“1. El Gobierno cesa tras la celebración de elecciones generales, en los casos de pérdida de la confianza parlamentaria previstos en la Constitución, o por dimisión o fallecimiento de su Presidente. 2. El Gobierno cesante continuará en funciones hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno”, reza el artículo 101 de la Carta Magna.

Moción de confianza

El artículo 112 especifica la posibilidad de que el jefe del Ejecutivo tramite una moción de confianza ante el Congreso de los Diputados. Este mecanismo permite al jefe del Gobierno plantear la cuestión de confianza sobre su programa o una declaración de política general. La confianza se otorga si la mayoría simple de los diputados vota a favor.

“El Presidente del Gobierno, previa deliberación del Consejo de Ministros, puede plantear ante el Congreso de los Diputados la cuestión de confianza sobre su programa o sobre una declaración de política general. La confianza se entenderá otorgada cuando vote a favor de la misma la mayoría simple de los Diputados”, dice el texto.

En la historia política española, figuras como Adolfo Suárez (UCD) y Felipe González (PSOE) se sometieron a la moción de confianza para conseguir apoyos en grandes proyectos. Suárez la planteó en 1980 para respaldar un plan de austeridad democrática y desarrollar el Estado de las autonomías. González, en 1990, utilizó esta herramienta para renovar la política económica y avanzar en el desarrollo autonómico.

Convocatoria de elecciones

El artículo 115 establece las condiciones para la convocatoria de elecciones. El presidente del Gobierno, previa deliberación del Consejo de Ministros y bajo su exclusiva responsabilidad, puede proponer la disolución del Congreso, que será decretada por el Rey. Esta propuesta no puede presentarse si está en trámite una moción de censura.

El “Presidente del Gobierno, previa deliberación del Consejo de Ministros, y bajo su exclusiva responsabilidad, podrá proponer la disolución del Congreso, del Senado o de las Cortes Generales, que será decretada por el Rey. El decreto de disolución fijará la fecha de las elecciones”. Sería improbable, entonces, que Sánchez convoque elecciones generales ya que la Constitución dice que “no procederá nueva disolución antes de que transcurra un año desde la anterior, salvo lo dispuesto en el artículo 99, apartado 5″. El líder socialista adelantó las elecciones con una convocatoria que cogió a todos por sorpresa el 29 de mayo, un día después de los comicios autonómicos y municipales.

Es importante distinguir entre la cuestión de confianza (artículo 112), una iniciativa del presidente del Gobierno, y la moción de censura (artículo 113), una iniciativa del Parlamento para forzar la salida de un Ejecutivo. @mundiario

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