El PP vuelve a su terreno: Feijóo apuesta por el discurso económico para seducir a Junts y el PNV
Alberto Núñez Feijóo ha decidido volver al terreno en el que el Partido Popular se siente más cómodo: la economía. Tras semanas centrado en la corrupción y las tensiones políticas, el líder del PP ha reactivado su discurso económico con un plan que busca reconectar con la clase media y el electorado de los autónomos. En paralelo, intenta abrir una nueva vía parlamentaria para romper el bloque de investidura de Pedro Sánchez, explorando acuerdos con Junts y el PNV en torno a su Plan Integral de Autónomos.
El giro estratégico tiene un doble propósito: diferenciarse de Vox, que ha capitalizado parte del descontento social, y tender puentes hacia formaciones nacionalistas, dispuestas a debatir medidas concretas que favorezcan a los trabajadores por cuenta propia. La maniobra llega en un contexto favorable para el PP, cuando el Gobierno afronta críticas por su gestión de las cotizaciones y su relación con el tejido empresarial.
En el XXVIII Congreso del Instituto de la Empresa Familiar celebrado en Burgos, Feijóo recuperó los principios tradicionales de la derecha económica: menos impuestos, menos burocracia y más apoyo al emprendimiento. En su intervención denunció lo que calificó como una “presión fiscal asfixiante”, recordando que “llevamos 97 subidas de impuestos en los últimos años: seis subidas en el impuesto de Sociedades, 16 nuevos impuestos que afectan a las empresas de forma directa o indirecta. Y 15 subidas de cotizaciones sociales”.
Según el líder popular, “no hay discurso de progreso que justifique asfixiar al que produce. No hay justicia social si el que trabaja paga cada vez más y el Estado gasta cada vez peor”, y defendió que “España necesita justamente lo contrario. Una alianza moral con sus trabajadores, con su tejido productivo, con quienes sostienen la economía. Una alianza con honestidad, con reglas claras, con impuestos razonables y con seguridad política”.
El objetivo: aislar a Sánchez por el flanco económico
El PP prepara así una ofensiva parlamentaria centrada en la rebaja de las cuotas de autónomos y la creación de una franquicia de IVA cero para quienes facturen menos de 85.000 euros al año. Esta medida, inspirada en la directiva europea 2020/285, permitiría a cientos de miles de profesionales eximirse de presentar declaraciones de IVA, reduciendo la carga fiscal y administrativa. Feijóo ha insistido en que se trata de “liquidez en vena” para un colectivo de 3,4 millones de trabajadores que “aporta mucho más de lo que recibe”.
El contexto político juega a favor de esta estrategia. La reciente polémica generada por la ministra de Inclusión, Migraciones y Seguridad Social, Elma Saiz, al anunciar una fuerte subida de las cotizaciones en 2026 y 2027 —y su posterior rectificación parcial— ha fracturado al bloque de investidura. ERC, Junts, Sumar e incluso algunos sectores del PSOE se han desmarcado de la medida, mientras que el PNV se mantiene expectante. En el PP creen que esta división puede abrir una rendija parlamentaria para aprobar su plan con apoyos transversales.
En Génova confían en que el desgaste socialista facilite un acercamiento táctico con Junts y el PNV, formaciones que comparten la preocupación por el impacto de la fiscalidad sobre el tejido productivo. “No se trata de negociar con Sánchez ni de romper por romper, sino de redignificar a la clase media”, sostienen.
Feijóo busca recuperar el liderazgo económico frente a Vox
El viraje económico de Feijóo responde también a presiones internas. Los barones territoriales reclamaban al líder del PP que dejara de lado la confrontación judicial con el Gobierno y recuperara el discurso de solvencia económica, una de las señas de identidad del partido desde los tiempos de José María Aznar y Mariano Rajoy. El repunte de Vox en las encuestas —que le habría arrebatado más de un millón de votos en los últimos meses— ha acentuado esa necesidad de diferenciación.
Frente al tono apocalíptico que caracterizó sus primeras intervenciones como líder del PP, Feijóo adopta ahora un discurso más técnico y menos emocional, centrado en la gestión económica y el alivio fiscal. Sabe que no puede contradecir los buenos datos de crecimiento y empleo avalados por organismos internacionales, pero aspira a conectar con el malestar cotidiano de los ciudadanos, que perciben que “pagan más que nunca y viven peor”.
La ofensiva económica de Feijóo no se limita a un cambio de tono: busca reconfigurar el tablero parlamentario y proyectar la imagen de un PP capaz de liderar consensos más allá del bloque conservador. Si logra que Junts o el PNV apoyen parte de su agenda, el líder popular podría erosionar la cohesión del bloque que sostiene a Sánchez y presentarse ante la opinión pública como una alternativa con capacidad de pactar y gobernar. @mundiario





