La organización de la Vuelta se ve arrastrada por el boicot de las protestas: “eso causa un daño a todos”
La Vuelta a España 2025 cerró su edición más convulsa con un desenlace inesperado: la cancelación de la última etapa en Madrid a causa de las protestas contra la participación del equipo Israel-Premier Tech. Un episodio sin precedentes que ha marcado la historia de la competición y que llevó al director de la prueba, Javier Guillén, a pronunciarse con firmeza en defensa del ciclismo y del deporte.
En una rueda de prensa celebrada en Madrid, Guillén expresó su pesar por lo sucedido y condenó con claridad los incidentes. “Las imágenes hablan por sí solas. Es inaceptable todo lo que ocurrió, especialmente en la zona del circuito. Lamento mucho la imagen que se dio y creo que no se debería volver a repetir. Podríamos haber convivido las manifestaciones con la práctica del deporte”, ha dicho a los periodistas. El máximo responsable de la ronda española subrayó que la integridad de los ciclistas se vio comprometida, lo que obligó a detener la etapa y darla por concluida en el kilómetro 44 de carrera.
El director evitó entrar en confrontaciones políticas, aunque dejó claro que la organización cumplió en todo momento con la normativa de la Unión Ciclista Internacional (UCI). “Aquí las normas de participación las pone la UCI. Es a ella a quien le corresponde establecer el derecho de sanción o de exclusión (de un equipo) durante las carreras. En todo momento nos hemos movido en esa legalidad. Nos hemos quedado ahí y no hemos querido entrar en ningún debate más, explicó. Guillén recordó que cualquier decisión unilateral hubiera tenido graves consecuencias deportivas, legales y económicas para la Vuelta, incluida la pérdida de su estatus World Tour.
Las protestas, alentadas por colectivos propalestinos, se intensificaron en la última jornada en el centro de Madrid, donde más de 100.000 manifestantes bloquearon el recorrido e hicieron inviable la llegada a meta. Guillén, sin criticar directamente a los participantes en las movilizaciones, apeló al respeto mutuo. “Nos parece muy bien que todo el mundo aproveche la plataforma que ofrece la Vuelta para reivindicar lo que quiera, pero igual que nosotros solicitamos respeto hacia las manifestaciones, pedimos respeto para la carrera y para nuestros deportistas”, denunció.
"Exigimos respeto a la carrera y a nuestros deportistas igual que nosotros respetamos el derecho a la manifestación", afirma Javier Guillén, director de #LaVuelta pic.twitter.com/ub1YhqFrQo
— MARCA (@marca) September 15, 2025
El director de la Vuelta pide respeto al deporte
“No voy a referirme a las palabras del presidente, Pedro Sánchez. Todos tenemos claro quién ha llamado al boicot”, ha dicho Guillén sobre las arengas pronunciadas desde el propio Gobierno a las manifestaciones que, finalmente, dinamitaron la organización de la ruta ciclista.
La Vuelta se vio atrapada en una encrucijada marcada por factores políticos y deportivos. El equipo Israel-Premier Tech, financiado por el empresario Sylvan Adams, ha sido años por colectivos que denuncian una estrategia de sportwashing en beneficio del Estado israelí. Su presencia en el pelotón mundial ha generado rechazo en determinados sectores, pero Guillén insistió en que la organización no tenía capacidad de excluirlo.
El impacto del boicot no solo ha sido deportivo, sino también reputacional y económico. Madrid, que había invertido junto a la Comunidad más de 400.000 euros en la promoción internacional del evento, ha visto empañada su proyección global en una jornada que debía ser un escaparate. La prensa internacional coincidió en señalar lo ocurrido como un “caos” y una “vergüenza”, destacando la crudeza de las imágenes y la imposibilidad de concluir la etapa final.
La UCI carga con dureza contra el Gobierno
“Desde la llegada de la carrera al territorio español, la Vuelta se ha visto perturbada casi a diario por acciones de carácter militante: intrusiones de individuos en el pelotón, lanzamiento de orina y puesta en peligro de los corredores, atentando contra su integridad física, ya que algunos sufrieron caídas, lesiones y se vieron obligados a abandonar la prueba”, recoge la UCI en un comunicado en el que, además de condenar los disturbios, también responsabiliza al Gobierno de Sánchez.
“Los actos reiterados que afectaron a un número considerable de etapas constituyen una grave violación de la Carta Olímpica y de los principios fundamentales del deporte”, denuncian desde el organismo con sede en Suiza.
“Lamentamos asimismo que el presidente del Gobierno español (Pedro Sánchez) y su equipo hayan respaldado acciones realizadas en el marco de una competición deportiva que pueden obstaculizar su buen desarrollo y que, en algunos casos, hayan expresado su admiración hacia los manifestantes”, añade el comunicado, que denuncia que “esta postura contradice totalmente los valores olímpicos de unión, respeto mutuo y paz. Además, pone en tela de juicio la capacidad de España para acoger grandes eventos deportivos internacionales, garantizando su buen desarrollo en condiciones de seguridad y de conformidad con los principios de la Carta Olímpica”.
La Vuelta a España 2025 será recordada por su desenlace abrupto, marcado por la tensión entre reivindicación política y espectáculo deportivo. Una edición que abre un debate de fondo sobre los límites del deporte frente a los conflictos internacionales y sobre el papel de las instituciones que lo gobiernan. @mundiario


