La onda expansiva de los sobres del PSOE: el Senado elimina el pago de dietas en efectivo
La Cámara Alta aprueba un plan de transparencia que sustituye el abono en metálico por transferencias bancarias y obliga a los grupos parlamentarios a operar con cuentas separadas de las de sus partidos políticos.
El Senado ha decidido dar un paso al frente en materia de transparencia financiera tras el revuelo provocado por el caso de los pagos en efectivo del PSOE a su exsecretario de Organización, José Luis Ábalos,, revelado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. La Mesa de la Cámara Alta ha aprobado un plan que pone fin al uso de dinero en metálico para dietas y desplazamientos, imponiendo que todos los pagos se realicen a través de transferencias bancarias personales y verificadas.
Hasta ahora, los senadores recibían las dietas de viaje en efectivo antes de sus desplazamientos oficiales, un procedimiento amparado en la normativa interna del órgano. Sin embargo, las revelaciones judiciales acerca de los sobres con 95.000 euros entregados en la sede socialista de Ferraz —supuestamente con fondos que los investigadores no pueden precisar— han llevado al Senado a modificar de raíz sus mecanismos de pago.
Según el acuerdo aprobado este martes, ningún senador ni funcionario recibirá dinero en metálico, ni siquiera para cubrir gastos urgentes. Todos los desembolsos se realizarán mediante transferencias directas a una cuenta personal del parlamentario o trabajador, cuya titularidad deberá acreditarse con un certificado bancario. Esta medida incluye tanto las dietas de desplazamiento como las nóminas mensuales, que hasta ahora podían abonarse en cuentas colectivas de los grupos políticos.
Uno de los cambios más significativos afecta a los grupos parlamentarios, que deberán disponer de una cuenta bancaria exclusiva, ajena a la estructura financiera de sus partidos. Además, estarán obligados a comunicar un NIF propio al Senado, de modo que las subvenciones procedentes de los Presupuestos de la Cámara se canalicen de manera independiente.
El objetivo, según fuentes de la Mesa, es garantizar la trazabilidad completa de los fondos públicos, evitando cualquier confusión entre las finanzas partidistas y la gestión interna de los grupos. La medida busca también reforzar el control del Tribunal de Cuentas sobre las operaciones parlamentarias y cerrar posibles resquicios en la fiscalización económica.
Transparencia frente a sospechas
El Senado ha querido dejar claro que sus pagos, incluso los realizados hasta ahora en efectivo, se han ejecutado “de forma completamente transparente y de acuerdo con la normativa de ejecución del gasto”. Sin embargo, reconoce la transferencia bancaria “se ha convertido en la forma habitual de realizar cualquier pago” hoy en día.
El nuevo plan, que deberá implementarse en un plazo máximo de tres meses, incluye un sistema doble de verificación. Entre las medidas para “optimizar la transferencia económica” de la Cámara Alta se establece que los pagos deberán depositarse en una cuenta a nombre del senador que será retribuido, que deberá notificar Departamento de Gestión Presupuestaria con un certificado de titularidad bancaria. Además, la Mesa de la Cámara precisa que los créditos del Presupuesto del Senado se financian con libramientos del Tesoro Público, a través del Banco de España, reforzando la trazabilidad de los movimientos económicos.
La Cámara también recuerda su “vinculación a un rígido y doble procedimiento, plenamente documentado en todas sus fases y estrictamente sujeto a la legalidad en todas sus vertientes, incluida la tributación”.
La reforma llega pocos días después de que el Tribunal Supremo citara a declarar a dos empleados del PSOE —entre ellos, el exgerente Mariano Moreno— para esclarecer los pagos en metálico realizados a Ábalos y su asistente.
Aunque desde el PSOE insisten en que “no hay indicios de financiación ilegal” y que todos los abonos están justificados mediante facturas, la repercusión del caso ha forzado a otras instituciones, como el Senado, a revisar sus propias prácticas para evitar cualquier sospecha de opacidad.
Un cambio tras el escándalo de Ferraz
El paso dado por la Cámara Alta es interpretado como un intento de blindarse ante la desconfianza ciudadana. El pago en metálico, aunque legal, genera hoy más dudas que ventajas. En palabras de la portavoz del PP en el Congreso, Esther Muñoz, “pagar en metálico, siempre que esté dentro de los límites de la ley, es legal. Lo que no lo es pagar con dinero del que no puedes acreditar su origen”.
Con esta decisión, el Senado se alinea con las recomendaciones de los organismos de control fiscal y responde al creciente clamor político y mediático por una mayor transparencia. El plan de tres medidas no solo moderniza la gestión financiera, sino que marca un precedente ético y administrativo para el resto de instituciones públicas, en un momento en que la confianza en la clase política pasa por uno de sus momentos más delicados. @mundiario