¿Necesitamos listas limpias para votar con la cabeza alta y poder contarlo?

Urna electoral.
Urna electoral.

Siempre tuvimos una España de pandereta aunque tapábamos las vergüenzas. Ahora descubrimos que lo sospechado era cierto y nos revelamos afirmando que los que gobiernan no nos representan.

¿Necesitamos listas limpias para votar con la cabeza alta y poder contarlo?

Siempre  tuvimos una España de pandereta aunque tapábamos nuestra vergüenzas. Ahora descubrimos que lo sospechado era cierto y nos revelamos afirmando que los que gobiernan y administran no nos representan.

No podríamos jurar que esto es nuevo porque no sabemos si existió siempre y estaba bien oculto pero una vez destapado, el hedor llega a todos los rincones de la patria ¿o ya no queda patria tampoco?

Ahora estamos convencidos que en Andalucía se gastaban el dinero de los ERES y de los cursos de formación en fiestas, viajes y otras cosa peores.

Todos estaban de acuerdo, PSOE y los sindicatos, como también estaban de acuerdo en la utilización fraudulenta de las tarjetas B de Caja Madrid, en este caso todos los partidos con representación ademàs de los antes mencionados.

El jefe de la segunda etapa, la de Bankia, en sus ratos libres seguía la tradición de padre y abuelo y defraudaba todo lo que podía este supuesto implicado Rodrigo Rato.

Del PP podemos elegir hasta la Comunidad donde poner el ejemplo porque para eso está en el poder, llegándose a la vergonzosa situación de que nos creamos más la versión de Bárcenas que la oficial. Cuando dijo aquello de "si el dinero fuese mío ¿ustedes se creen que lo gastaría en pagar las obras de la sede del PP o en sobresueldos?", se derrumbó la teoría del pago en diferido que nos decía Dolores Cospedal.

Y de las conversaciones grabadas entre De la Rosa y Francisco Nicolás se deduce que un numeroso grupo de empresas pagaba a CIU, concretamente a petición de Pujol, importantes cantidades que suman al parecer 1.400 millones de euros, siempre a cambio de que no apoyase el independentismo (si esto es cierto habría que pedirle la devolución de lo recibido). Podríamos seguir, que los pequeños también nos han sorprendido, pero no vale la pena, excepto el curioso caso del partido probolivariano y chavista Podemos, que al parecer también se ha embolsado importantes cifras por ayudar a vencer la oposición en Venezuela.

Son tramas, la trama Gürtel, la trama Púnica, o casos, el caso Pijol, el caso Rato, el caso de la visita Papal, el de la Fórmula 1, el de los ERES, el de las subvenciones europeas (Andalucía y UDC), etc., y la pregunta es qué vamos a hacer cuando la única formación que va limpia es Ciudadanos, que ahora se ha destapado con subidas de impuestos directos, bajada de los indirectos y paralización de obras públicas.

De momento solo tenemos el ejemplo de las elecciones andaluzas donde el PSOE ha tenido un castigo en votos aunque no en escaños, pero muy asimétrico. En las capitales ganó el PP, en las ciudades de más de 50.000 habitantes ganó el PSOE por un punto, y en las de menos de 50.000 ganó por 18 puntos, fundamentando su victoria en el voto rural, el más cautivo. 

Las encuestas apuntan a un cuádruple empate técnico, que no es fácil de creer. Lo normal es que el miedo al cambio incline la balanza hacia los partidos tradicionales, pero estos para ponerlo difícil han admitido imputados en sus listas, y hasta corruptos bastante declarados. ¿Qué hacer? Nadie lo tiene claro pero se echa de menos unas listas abiertas donde pudiésemos elegir personas por encima de partidos. Poner fin a esa costumbre de la disciplina de voto y que consiste en que el jefe levanta un dedo o dos y todos votan si o no, y aún así se equivocan como Danches votando a favor de la ley del aborto que tanto criticó, o el PP votando q favor del derecho a decidir en Cataluña. Ir a votar nada más los demás que  no merece un sueldo, con los que están en comisiones vale, y los jefes que voten los los teóricos escaños je tengan igual que el las juntas de accionistas se vota por el número de acciones un se posee. 

Se equivocan al pedir el voto para un imputado, y lo verán en los ciclones municipales que se avecinan.

¿Necesitamos listas limpias para votar con la cabeza alta y poder contarlo?
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