Los marroquíes sabían que quitarían vigilancia en la frontera con Ceuta
La activista Helena Maleno, del colectivo Caminando Fronteras, dice que los gobiernos marroquí y español juegan con los migrantes “como monedas de cambio”.
A la investigadora y activista, Helena Maleno, quien además es vocera del colectivo Caminando Fronteras, no le resulta asombroso lo ocurrido en Ceuta con miles de personas que atravesaron la frontera para llegar a territorio español, ya que según dijo, desde el pasado domingo, los marroquíes sabían que quitarían la vigilancia en la frontera.
Maleno, que también es periodista y escritora, aclara que quienes viven en la ciudad de Castillejos o Fnideq, prácticamente viven del comercio entre ambas ciudades y que han sido los propios agentes policiales quienes corrieron la voz sobre la liberación de la frontera un hecho que se le conoce como “La Promoción”.
La periodista dice que entre los marroquíes comenzó a correrse el rumor e incluso se pasaban videos entre ellos para mostrar que realmente no había vigilancia y fue así como se lanzaron al agua de una manera desesperada.
“El éxodo masivo hacia Ceuta se preparó durante el fin de semana. El domingo circularon vídeos desde las playas anunciando una promoción 'que quiere decir que la marina marroquí deja de patrullar”, expuso en su visita a Mallorca.
Sin embargo, no considera que la ola masiva de migrantes marroquíes sea un simple hecho espontáneo, ya que asegura que “los gobierno marroquí y español juegan con las personas como moneda de cambio”.
Todo es una cuestión de geopolítica y se repite de manera cíclica, dijo durante una conferencia de prensa.
Pero antes, también declaró para ABC que, “la gente de Castillejos que se ha ido a Ceuta lleva meses en Marruecos en una situación horrorosa consecuencia del impacto de la Covid-19 y el cierre de las fronteras”.
Un guardia civil rescata un niño desde las aguas en la frontera. / RR SS
El año pasado, en un gran reportaje publicado en El País, en una crónica muy interesante denota el día a día en la frontera de España con Marruecos. El reportaje da cuenta de que los marroquíes se movilizan a Ceuta para abastecerse de productos por la vía del contrabando para luego venderlos en Marruecos, ya que, en otras regiones de ese país, es imposible conseguir ciertos productos.
Pero, la situación ha cambiado con las restricciones en la frontera y a eso se suma las otras restricciones sanitarias por la Covid-19.
La Administración de Aduanas de la ciudad marroquí, tiene bajo la lupa al comercio fronterizo al considerarlo ilegal y que además genera pérdidas millonarias.
Marruecos dejaría de percibir al año entre 360 y 540 millones de euros en aranceles a causa del contrabando con Ceuta y Melilla.@mundiario