Feijóo sorprende en Génova: pide moderación en plena crisis de la legislatura y con Vox al alza

El líder del PP sorprendió a dirigentes y barones al reclamar un retorno al centro con “sentido común” tras semanas de escalada verbal contra Sánchez y con la ultraderecha puntando en las encuestas.
Alberto Núñez Feijóo, Cuca Gamarra y Miguel Tellado. / PP
Alberto Núñez Feijóo, Cuca Gamarra y Miguel Tellado. / PP

La reunión de la Junta Directiva Nacional del Partido Popular, celebrada en la sede de Génova, estuvo marcada por un giro inesperado de Alberto Núñez Feijóo. Tras semanas de intensificar la confrontación con el Gobierno de Pedro Sánchez, el líder popular sorprendió a dirigentes y barones al reclamar un retorno a la moderación y al “sentido común”. El mensaje, emitido en un momento de auge de Vox en las encuestas y con la legislatura en tensión, ha generado desconcierto en sectores de la cúpula popular, que observan contradicciones en la estrategia de su presidente.

Horas antes de la reunión, Feijóo acusaba a Sánchez de “alentar actos de violencia” en referencia a las protestas propalestinas que suspendieron la última etapa de la Vuelta a España en Madrid. Un discurso de alta tensión que parecía reforzar la línea dura adoptada en las últimas semanas, coincidiendo con la presión que ejerce el crecimiento de la ultraderecha. Sin embargo, en su intervención ante la plana mayor del PP, Feijóo giró el tono y pidió rebajar la crispación.

La llamada a la moderación, según interpretaron varios dirigentes, pretendía evitar que el PP pierda el espacio del centro político. “El mensaje es que debemos ir a lo nuestro, sin mirar a Vox, y representar la sensatez”, explicó un miembro de la Junta Directiva. Pero para otros cuadros, el discurso resultó contradictorio tras semanas de escalada verbal contra el Gobierno.

El telón de fondo de este debate son los últimos sondeos, que reflejan un estancamiento del PP en los 137 escaños logrados en 2023 y un fuerte repunte de Vox, que alcanzaría hasta 60 diputados según la encuesta de GAD3 publicada por ABC. Este avance inquieta a las baronías populares, que ven cómo el voto del descontento se canaliza hacia Santiago Abascal mientras el PSOE aprovecha la polarización para movilizar a su electorado.

En este contexto, la apelación de Feijóo a recuperar el centro fue recibida con alivio por sectores moderados, aunque también con dudas sobre su coherencia con el rumbo adoptado en semanas anteriores.

Tensiones en las distintas sensibilidades del PP

El reto para Feijóo es gestionar las diferentes sensibilidades que conviven en el PP. Mientras barones como el presidente andaluz Juanma Moreno reclaman prudencia y un discurso sereno, figuras como la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso y el alcalde capitalino José Luis Martínez-Almeida exigen una línea más combativa. La baronesa popular llegó a comparar las protestas en Madrid con el sitio de Sarajevo durante la guerra de Bosnia, en contraste con la estrategia de contención que Feijóo defendió a puerta cerrada.

Esta divergencia se repite en otros debates recientes, como la participación de Israel en Eurovisión. Mientras Génova evita entrar en la polémica para no avivar la confrontación, desde el PP de Madrid se denuncian “intentos de veto con un tufo antisemita”, exhibiendo de nuevo la existencia de dos velocidades dentro del partido.

En el fondo, el PP debate cómo responder a lo que considera una estrategia de Sánchez: usar la crisis en Gaza y la polarización para dividir al país, reforzar su posición y empujar votos hacia Vox, debilitando al PP en el espacio del centro. Feijóo advirtió a los suyos de no caer en “cortinas de humo” y centrarse en propuestas.

El riesgo de la indefinición

El viraje discursivo de Feijóo refleja la compleja posición del PP. Por un lado, necesita marcar distancia frente a la crispación que alimenta a Vox, pero también debe evitar que la moderación se interprete como debilidad. La estrategia titubeante provoca incertidumbre en Génova y en las estructuras territoriales, que piden claridad para afrontar una legislatura crispada.

En este contexto, la gran incógnita es si el PP logrará consolidar su liderazgo sin dejar escapar el voto del centro hacia la abstención y, al mismo tiempo, sin permitir que el voto del descontento se concentre en Vox. Feijóo apuesta por el “sentido común” como fórmula, pero su propio partido duda de si esa vía bastará para frenar el desgaste interno y el avance de sus rivales. @mundiario

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