Feijóo reclama una postura de “orden” sobre la inmigración ante la “pinza” de PSOE y Vox

El líder del PP refuerza su estrategia electoral con la propuesta de un visado por puntos, para marcar distancias entre los dos discursos y apostar por una visión pragmática sobre el sistema migratorio.
Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP. / Partido Popular.
Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP. / Partido Popular.

Tras varias semanas de varios vaivenes, Alberto Núñez Feijóo ha decidido encarar la inmigración como parte de la estrategia del Partido Popular. Arropado por once presidentes autonómicos en Murcia, el líder de los populares presentó un plan que endurece la política migratoria de la formación, en un intento de marcar perfil propio frente a lo que denomina la “pinza” formada por el PSOE y Vox. Según el líder popular, ambos extremos buscan “volarlo todo”, y frente a ello el PP pretende ofrecer una alternativa de orden y seguridad.

En su discurso, Feijóo recalcó que el PSOE presenta al inmigrante como “una víctima que no es dueña de sus actos” y Vox lo convierte “por defecto en un delincuente”. Aseguró que ninguna de las dos posturas refleja la realidad y que la inmigración debe tratarse desde la perspectiva de derechos y deberes. Su propuesta intenta situar al PP en un espacio intermedio: sin regularizaciones masivas, pero tampoco con la expulsión indiscriminada.

La medida estrella de Feijóo es la creación de un “visado por puntos”, afirma, inspirado en modelos de países como Canadá, Australia o el Reino Unido. Este sistema priorizaría la entrada de inmigrantes en función de tres criterios: la necesidad de mano de obra en sectores concretos, la cercanía cultural y lingüística, y la capacidad de integración. Además, se premiaría a quienes procedan de países que colaboren con España en materia migratoria, mientras que quedarían excluidos los nacionales de Estados que “incentiven el desorden”.

El modelo incluye un componente de “discriminación positiva” hacia los países latinoamericanos, un enfoque que conecta con la política de la presidenta Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid y con el peso político de la comunidad hispana en España. Para Feijóo, el vínculo cultural y lingüístico se convierte en un factor clave de integración, y un argumento político para diferenciarse tanto de la estrategia socialista como del discurso más radical de Vox.

Otro de los puntos destacados de su propuesta es la restricción de ayudas sociales a inmigrantes sin permiso legal de residencia. Feijóo anunció que, de gobernar, limitará el acceso al Ingreso Mínimo Vital y otras prestaciones no contributivas únicamente a quienes cuenten con una residencia de larga duración y hayan cotizado en España. “Los que trabajan, todos los derechos; los que vienen a vivir de los que trabajan, no puede ser”, resumió.

El plan migratorio del PP incorpora un enfoque de “tolerancia cero” frente al delito. Según Feijóo, los inmigrantes condenados por delitos graves perderán el derecho a permanecer en España, y los reincidentes en faltas leves también serán expulsados. Con ello, el líder popular busca reforzar la idea de que el respeto a la ley es condición indispensable para la convivencia.

Más allá de las medidas concretas, la puesta en escena en Murcia tuvo un claro objetivo electoral. Feijóo quiso mostrar un PP cohesionado en torno a la inmigración, aparcando diferencias internas y lanzando un mensaje de unidad ante un asunto que, según los estudios de su equipo, moviliza al electorado tanto de derechas como de izquierdas. El PP pretende presentarse como la fuerza capaz de ofrecer una solución pragmática frente a lo que considera posturas irresponsables de PSOE y Vox.

En su intervención, Feijóo defendió que “dar sentido a España es defender nuestra identidad” y advirtió de que “la gente quiere seguridad en nuestras calles y en nuestras fronteras”. Insistió en que la inmigración ilegal es un “problema real” para la mayoría de los españoles y acusó al Gobierno de utilizar a los inmigrantes como “moneda de cambio” en sus pactos parlamentarios, en referencia al reparto de los menores no acompañados. Con estos mensajes, el líder popular buscó reforzar su perfil de gestor responsable frente a lo que presenta como agitadores políticos en los extremos.

El PP justifica su propuesta señalando que el endurecimiento de la política migratoria no es exclusivo de la derecha española, sino que responde a una tendencia común en distintos países europeos, independientemente de su signo político (como en Dinamarca o el Reino Unido). Feijóo subrayó que incentivar la vía legal mediante un visado selectivo es la mejor forma de reducir la inmigración irregular y evitar el crecimiento de discursos xenófobos. @mundiario

Comentarios