Feijóo exige “preservar la relación” con EE UU y acusa a Sánchez de poner en riesgo la seguridad de España
El líder del PP justifica el ataque a Irán al afirmar que “antes que el derecho internacional están los derechos humanos”, mientras el Gobierno defiende su “no a la guerra” y rechaza las críticas de la oposición por su choque con Trump por Irán.
La crisis diplomática entre España y EE UU por la intervención militar en Irán ha abierto una profunda brecha política interna. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha exigido “preservar la relación” con Washington y ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de arriesgar la seguridad y la estabilidad del país por motivos partidistas. Además, ha justificado el ataque estadounidense al régimen de los ayatolás al sostener que “antes que el derecho internacional están los derechos humanos”.
Las declaraciones del jefe de la oposición se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con romper relaciones comerciales con España tras la negativa del Ejecutivo a permitir el uso de las bases de Rota y Morón en operaciones contra el régimen iraní.
Desde Bilbao, Feijóo defendió que la política exterior española debe situarse “junto a nuestros aliados” y advirtió de que el choque con Washington debilita la posición internacional del país. A su juicio, España “está más aislada que nunca” y ha dejado de ser un socio fiable tanto para EE UU como dentro de la Unión Europea.
El líder popular responsabiliza exclusivamente a Sánchez de la escalada diplomática y considera que la confrontación con la Casa Blanca responde a una estrategia interna orientada a movilizar a la izquierda con un mensaje de “no a la guerra”, evocando la movilización social contra la intervención en Irak en 2003.
En su análisis, enemistarse con EE UU, al que define como un socio clave para la seguridad, la energía y la inversión, supone una “irresponsabilidad” con posibles consecuencias económicas y estratégicas para España.
La crítica situación internacional se enfrenta con responsabilidad para defender los intereses de España, no con proclamas que sirvan a los intereses del PSOE. Y se discute en el Congreso, donde el Gobierno debe comparecer inmediatamente.
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) March 4, 2026
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Derechos humanos frente a derecho internacional
Uno de los puntos más controvertidos de su intervención fue la justificación del ataque a Irán. Feijóo sostuvo que “antes que el derecho internacional están los derechos humanos” y argumentó que el régimen iraní vulnera de forma sistemática las libertades fundamentales de sus ciudadanos.
Desde esa perspectiva, defendió que la comunidad internacional no puede permanecer impasible ante gobiernos que reprimen a su población y afirmó que “cuantos menos tiranos haya en el mundo, mejor”. Con ello, el líder del PP marcó una posición claramente diferenciada respecto al Ejecutivo, que insiste en la primacía del Derecho Internacional y en la necesidad de una solución diplomática.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha rechazado las palabras de Feijóo y ha defendido que derechos humanos y Derecho Internacional forman parte del mismo marco normativo. Según el Gobierno, la posición española se basa en la defensa de la legalidad internacional y en la soberanía nacional para decidir sobre el uso de instalaciones militares en su territorio.
Sánchez ha reiterado su “no a la guerra” y ha insistido en que España no debe asumir un “seguidismo ciego” de decisiones unilaterales que, a su juicio, pueden agravar la inestabilidad en Oriente Próximo.
Seguridad, energía y aislamiento: el debate estratégico
Más allá del cruce político, el fondo del debate gira en torno a tres cuestiones clave: seguridad, energía y posicionamiento internacional. Feijóo advierte de que un deterioro de la relación con Washington puede afectar a la cooperación en defensa, en el marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y a la estabilidad energética, en un momento de volatilidad por el conflicto en Irán. También recuerda el peso del mercado estadounidense para empresas españolas.
El Gobierno, por su parte, confía en el respaldo comunitario. La Comisión Europea ya ha expresado su disposición a actuar si fuera necesario para proteger los intereses de los Estados miembros ante eventuales medidas comerciales. La confrontación revela una tensión recurrente en la política española, el uso de la política exterior como campo de disputa interna. El PP ha solicitado la comparecencia de Sánchez en el Congreso para explicar su estrategia y el alcance de las decisiones adoptadas.
Al mismo tiempo, otras fuerzas políticas han intensificado sus críticas al Ejecutivo, ampliando la polarización en torno a un conflicto que combina dimensiones jurídicas, estratégicas y económicas. @mundiario


