Feijóo define el rumbo del PP: equilibrio estratégico entre centrismo, la derecha y nuevos pactos

Los populares trazan en su nueva ponencia política las claves de su posicionamiento como alternativa de Gobierno frente a Sánchez, sin cerrar la puerta a acuerdos con Vox ni con fuerzas independentistas bajo el marco constitucional.

Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía y Alberto Núñez Feijóo, líder del PP. / Partido Popular
Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía y Alberto Núñez Feijóo, líder del PP. / Partido Popular

Con la vista puesta en el congreso nacional del próximo mes de julio, el Partido Popular ha presentado un documento que marca un punto de inflexión en su estrategia política. La nueva ponencia, que sustituirá al ideario aprobado en 2017, busca consolidar a la formación como la principal alternativa al Gobierno de Pedro Sánchez, afianzando su perfil como fuerza de orden constitucional y equilibrio institucional, al tiempo que adopta algunos postulados más cercanos a la derecha conservadora.

Uno de los ejes centrales del texto es la política de pactos. En un contexto de alta fragmentación parlamentaria, el PP de Alberto Núñez Feijóo rehúye establecer cordones sanitarios y afirma que su único límite serán los principios de la Constitución. Esta fórmula deliberadamente ambigua permite al partido mantener abiertas las puertas tanto a acuerdos con Vox como a posibles entendimientos con fuerzas independentistas como Junts o el PNV, siempre que no impliquen reformas del marco constitucional. La consigna es clara: “ni cordones arbitrarios, ni mayorías incoherentes”.

Este planteamiento busca distanciarse del “sanchismo”, término que el PP emplea con frecuencia para referirse a la actual mayoría parlamentaria del PSOE, sustentada en una compleja alianza con partidos nacionalistas y de izquierda. Para Feijóo, esta mayoría es “incoherente” porque, según su entorno, opera “al margen de la Constitución”, al incluir socios que han promovido referendos ilegales o cuestionado la unidad del Estado.

Pese a su rechazo teórico a la dependencia de Vox, el PP no se desmarca completamente del partido de Santiago Abascal. La ponencia omite referencias explícitas al mismo, pero recoge parte de su discurso, especialmente en materia migratoria. El texto endurece la postura sobre la inmigración irregular, proponiendo limitar el acceso a prestaciones económicas a personas sin papeles y reforzando requisitos como la integración lingüística y la contribución a la Seguridad Social. También aboga por recuperar el carácter excepcional del arraigo y la reagrupación familiar, con un enfoque más restrictivo alineado con las tendencias de la derecha europea.

Defensa del modelo autonómico y regeneración democrática

En cambio, el documento incorpora algunos guiños centristas, como la defensa del “bilingüismo cordial”, en referencia a un uso equilibrado de las lenguas cooficiales en los territorios, una fórmula que choca con el discurso más combativo de figuras como Isabel Díaz Ayuso. También se recogen medidas sociales como el impulso a la flexibilización de la jornada laboral y la financiación pública de la congelación de óvulos, una propuesta innovadora que busca responder a las demandas de conciliación y planificación familiar.

Otra área destacada es la reforma institucional. El PP propone un programa de regeneración que incluye la despolitización de los órganos del Estado, la recuperación de delitos como la sedición, el endurecimiento de penas por malversación y la limitación de los indultos en casos de corrupción, terrorismo o ataques al orden constitucional. Esta batería de medidas apunta a un reforzamiento de la separación de poderes y a una mayor exigencia en el acceso a cargos públicos.

El PP reivindica el modelo autonómico como garantía de prosperidad y pluralidad territorial. Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, ha subrayado esta visión en la presentación de la ponencia, defendiendo un Estado descentralizado pero leal, frente a lo que considera las derivas disgregadoras de algunas autonomías. En este punto, el PP busca diferenciarse de Vox, que ha cuestionado abiertamente el modelo autonómico y ha promovido su recentralización.

El PP evade la eutanasia y el aborto

Respecto a temas socialmente sensibles como el aborto o la eutanasia, la ponencia opta por el silencio. No menciona la interrupción voluntaria del embarazo ni el derecho a una muerte asistida, asuntos que han generado divisiones internas en el partido. El texto se limita a reafirmar la “cultura de la vida digna” y propone reforzar los cuidados paliativos, lo que se interpreta como una posición conservadora que evita comprometerse con los avances legislativos recientes.

El discurso del PP también se adentra en el feminismo y los derechos LGTBI. Aunque condena la violencia machista, el documento introduce el argumento de las denuncias falsas, una idea promovida por sectores ultraconservadores, pese a que los datos oficiales muestran que estas representan un porcentaje mínimo. Asimismo, el partido se alinea con corrientes feministas críticas con la autodeterminación de género y reclama que el sexo biológico prevalezca en competiciones deportivas femeninas.

La nueva ponencia política del PP no solo perfila las líneas maestras de su programa, sino que establece las bases de una estrategia electoral pensada para captar apoyos tanto en el centro como en la derecha. Feijóo aspira a lograr una “mayoría suficiente” para gobernar en solitario, aunque el texto revela que el partido no descarta alianzas si son necesarias para alcanzar el poder. Con esta propuesta, el PP se presenta como una opción de gobierno que busca estabilidad, reformas institucionales y firmeza en cuestiones identitarias y de inmigración, sin renunciar a un discurso moderado en lo territorial y lo social. @mundiario

Comentarios