Elecciones en EE UU: ¿cuáles son los estados clave y por qué definirán la victoria?
Los escaños y gobernaciones de los estados bisagra serán cruciales para determinar la composición de las cámaras del Congreso y el poder territorial.
Arizona, Georgia o Pensilvania serán unos de los cuantos estados de EE UU que serán claves para conseguir la victoria en las elecciones de medio mandato de este martes. La importancia de estos territorios en las urnas resulta crucial para el partido demócrata, del presidente Joe Biden, y los republicanos abanderados por el exmandatario Donald Trump, pues podrá configurar el poder político de los próximos años antes de las presidenciales de 2024.
Los dos partidos han enfocado buena parte de la campaña en estos territorios, que acapararán todas las miradas en la noche electoral del 8 de noviembre. Las midterm, como se les conoce en inglés, definirán la composición de las dos cámaras del Congreso, el poder territorial con 36 gobernaciones en juego y la política local en el tratamiento de temas controversiales como el aborto. Ambos partidos tienen el foco puesto en recuperar el control de las instituciones, especialmente las del Congreso, pero el estrecho margen de diferencia hace que los resultados de los circuitos más reñidos, actualmente con unas tendencias de voto indescifrables, sean cruciales para ganar.
El panorama se ve más claro en la Cámara de Representantes, que será renovada en su totalidad, donde la mayoría se consigue con 218 actas de diputado. Las predicciones de varias firmas apuntan a que los republicanos tienen aseguradas unas 212 o 216 sillas de las 435 en juego, a solo dos de obtener el control del hemiciclo, mientras que los demócratas se quedaron atrás con una horquilla de entre 199 y 205 curules. El resto en juego, prácticamente una veintena, podría ir para cualquier bancada, algo que se conoce como “tiro al aire”.
Esos asientos vacíos serán determinados a través de unos siete estados considerados como “púrpuras” o bisagras, porque tienen tendencia a cambiar de partido en cada elección a diferencia de Texas o California, donde ganan los republicanos y los demócratas respectivamente casi que por tradición. Nunca son controlados por ningún partido, por lo que se les debe exprimir hasta el último voto para favorecer un lado de la balanza.
El control del Senado recae en tres escaños
Para los republicanos hay vientos a favor y tormentas en contra. Recuperar el Senado será una tarea complicada, pues necesitan ganar al menos 22 de los 35 escaños que están en disputa esta jornada, para sumar más de 51 senadores, una mayoría de 100 curules en la Cámara Alta. Los pronósticos que baraja CNN indican que están a solo dos sillas de conseguir el número mágico, pero los demócratas también.
En estas elecciones se escoge alrededor de un tercio del hemiciclo, pero los demócratas aspiran a controlar su leve ventaja si logran contener al máximo la cantidad de senadores. Ellos cuentan con el voto de desempate de la vicepresidenta Kamala Harris, que preside la Cámara Alta y cuenta como senadora “extra”. Las encuestas vaticinan que Biden tiene oportunidad de conservar 12 escaños, pero necesita 14 para seguir controlando el Senado.
Tres asientos están en el aire, la meta es obtener el control de al menos dos de ellos. Los curules al Senado pertenecen a los estados, pero cada uno de los que está en juego pertenecen a los estados clave de Pensilvania, Georgia y Nevada.
¿Cuáles son los estados clave?
Los estados que definirán los resultados de las elecciones son Arizona, Georgia, Míchigan, Nevada, Ohio, Pensilvania y Wisconsin. Allí cada partido se ha concentrado en motivar a la ciudadanía a acudir a las urnas. Los republicanos han apelado a la inflación, el mal manejo de la economía, la crisis migratoria y el éxodo venezolano. Mientras que los demócratas llevan en su lista el aborto tras la anulación de la sentencia Roe v Wade, la sanidad pública, la democracia y el control de las armas de fuego.
En Arizona el voto hispano será realmente importante para desempatar a los candidatos al Senado de Blake Masters (R) y el astronauta Mark Kelly (D), con una diferencia de uno o dos puntos. La situación es más crítica todavía en Georgia, donde pastor Raphael Warnock (D) defenderá su asiento del exjugador de fútbol americano y pupilo de Trump, Herschel Walker. En Ohio el candidato JD Vince (R) busca ampliar su ventaja de Tim Ryan (D).
En Míchigan los ojos están puestos en la victoria por la gobernación, toda vez que la carrera al Legislativo luce favorecer a Biden. La gobernadora Gretchen Whitmer (D) se enfrenta a la comentarista y analista trumpista Tudor Dixon (R), en uno de los pocos enfrentamientos completamente femeninos en las elecciones de este año. La misma realidad se comparte en Wisconsin, uno de los estados más divididos y donde las diferencias entre los centros urbanos progresistas contra los conservadores espacios rurales y los suburbios pondrán a prueba al senador Ron Johnson (R), para revalidar su mandato.
La situación del cierre de los casinos en Las Vegas y el turismo por la pandemia por coronavirus, en Nevada, ponen en aprietos la reelección del gobernador Steve Sisolak (D) y de la senadora Catherine Cortez Masto (D). Por su parte, Pensilvania es un territorio clave por su trascendencia política e histórica, que se batirá a duelo por uno de los tres escaños al aire a nivel nacional entre el progresista John Fetterman (D) y el médico Mehmet Oz (R). @mundiario
Los demócratas se juegan la mayoría en el Congreso
— DW Español (@dw_espanol) November 7, 2022
Con sus apariciones en Pensilvania y otros estados clave, como Florida y Ohio, Biden y Trump han convertido las elecciones legislativas en un duelo personal.#DWNoticias /cvml pic.twitter.com/6x5GH9lVom



