Dimisión de Ignacio Higuero: el enésimo eslabón en la cadena de currículos falseados

La salida del consejero de Gestión Forestal y Mundo Rural de Extremadura revela la fragilidad institucional ante la proliferación de titulaciones ficticias y el coste político de la falta de rigor académico en la esfera pública.
Ignacio Higuero, exconsejero de Gestión Forestal y Mundo Rural de Extremadura. / @MundoRural_Ext
Ignacio Higuero, exconsejero de Gestión Forestal y Mundo Rural de Extremadura. / @MundoRural_Ext

La política española se enfrenta a una creciente epidemia de currículos falseados que no conoce ideologías ni fronteras territoriales. El último episodio ha tenido lugar en Extremadura, donde Ignacio Higuero, hasta ahora consejero de Gestión Forestal y Mundo Rural de la Junta, ha presentado su dimisión tras conocerse que incluyó una licenciatura inexistente en su ficha oficial como cargo público. Su caso se suma a una larga lista de escándalos similares que han salpicado a figuras públicas durante este verano.

En la web oficial de la Junta de Extremadura, Higuero aparecía como “licenciado en Marketing por el CEU en 1993”. Sin embargo, esa titulación no existía entonces. Los estudios oficiales en Marketing en España no se implantaron hasta el curso 2009-2010 y la primera promoción se graduó en 2013, dos décadas después de la fecha en la que el exconsejero situaba su título. Además, el CEU no fue reconocido como universidad privada hasta 1993, y no fue hasta 1994 cuando sus títulos fueron homologados oficialmente. Las inconsistencias son tan evidentes que no dejaron margen de maniobra: dimitir era la única salida.

El caso fue destapado por El Plural y, pocas horas después, Higuero presentó por escrito su renuncia a la presidenta de la Junta, María Guardiola. En su comunicado, alegó que su dimisión es una “decisión responsable” y que no quiere “causar ningún perjuicio al Gobierno autonómico”. La renuncia fue aceptada de inmediato y, al día siguiente, el Consejo de Gobierno nombró como sustituto a Francisco José Ramírez, hasta ahora director general de la Sociedad de Gestión Pública de Extremadura.

Más allá de la dimisión en sí, el escándalo pone de relieve varios elementos de análisis político que merecen atención. En primer lugar, el coste de las biografías maquilladas no es solo reputacional, sino también institucional. La renuncia de Higuero se produce mientras se combate un incendio de gran relevancia en Las Hurdes, comarca cacereña donde el propio consejero coordinaba el operativo del plan Infoex.

La oposición carga contra el Gobierno de Guardiola

Desde el PSOE de Extremadura no han tardado en calificar la situación como síntoma de “colapso institucional”, recordando que no es un hecho aislado. Los socialistas aluden a una cadena de dimisiones recientes en el Ejecutivo autonómico, como las del director general de Turismo, implicado en una pelea, o altos cargos del Servicio Extremeño de Salud. El mensaje que trasladan es que el Ejecutivo de Guardiola atraviesa una etapa marcada por la inestabilidad y los nombramientos desacertados.

En cambio, el PP extremeño ha optado por una lectura en clave de ejemplaridad. El portavoz popular, José Ángel Sánchez Juliá, ha defendido que Higuero “ha cometido un error falseando su currículum”. “Esta decisión voluntaria de presentar la dimisión es una lección de ejemplaridad que se está dando a toda la clase política”, dijo Sánchez Juliá, presentándolo como un gesto honroso que debería ser imitado por otros responsables políticos.

También Unidas por Extremadura ha aprovechado el caso para cuestionar la orientación política del Ejecutivo autonómico. Su diputado Joaquín Macías ha señalado que, aunque la titulación no es imprescindible en política, la honestidad sí lo es. Además, ha criticado que el nuevo consejero, Francisco Ramírez, esté vinculado al ámbito cinegético al ser abogado de la Federación Extremeña de Caza, reforzando lo que consideran una “obsesión” del Gobierno autonómico por la caza y la pesca.

Vox, partido con el que Higuero inició su carrera institucional como director general de Caza y Pesca, ha querido desvincularse del escándalo. Según su versión, Higuero “ya no era uno de los suyos”, pues “decidió romper su carné” del partido tras la ruptura del pacto de coalición con el PP y se alineó con Guardiola, que decidió mantenerlo en su gabinete. Pero su nombramiento inicial partió de la formación de Santiago Abascal, y su perfil siempre ha estado ligado al sector empresarial cinegético, uno de los nichos ideológicos de la ultraderecha. @mundiario

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