Deriva en Perú: claves para comprender qué ocurre con el gobierno de Pedro Castillo

Pedro Castillo asume la presidencia de Perú.
Pedro Castillo, presidente de Perú. / Archivo.
Cinco presidentes han pasado por el país desde 2016. Tras al elección de Castillo se pensó que habría un equilibrio pero la deriva política y social no termina de tocar fondo.
Deriva en Perú: claves para comprender qué ocurre con el gobierno de Pedro Castillo

Entre 2016 y 2022 Perú ha tenido cinco presidentes. Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino (de forma interina), Francisco Sagasti (por sucesión constitucional) y Pedro Castillo, estos han sido los nombres que han ocupado la presidencia de este país durante apenas seis años. En la actualidad es Castillo, un dirigente popular, el que ocupa el puesto pero parece que ni la ola de apoyo que recibió en un principio logrará impulsar su gobierno, afectado por un sinfín de renuncias y destituciones casi desde que comenzó a gobernar en 2021.

Ahora Castillo toma la medida que quizás ha causado más indignación social desde que comenzó su gobierno y es que decretó un toque de queda y estado de emergencia que afecta a la capital, Lima y al Callao. La decisión fue tomada sin previo aviso y el pasado 5 de abril millones de peruanos despertaron con la sorpresa de que estaban bajo medidas excepcionales. Castillo anunció la medida en medianoche y entró en vigor en la madrugada, a las 2.00 horas y duraría hasta las 23.59 horas del martes. 

La medida del mandarlo fue la respuesta a la protestas generalizadas que viene recibiendo desde hace siete días por la crisis política y social que atraviesa Perú desde hace años. En las protestas han fallecido unas cuatro personas mientras que otras 20 han resultado detenidas. Las protestas contra el gobierno iniciaron el pasado 28 de marzo a raíz del alza del combustible y se ha extendido a otros gremios trabajadores derivando en episodios de disturbios y mucha violencia.

Como en muchos otros países del continente el precio de la calidad de vida aumentó, pero no así el sueldo de los peruanos cuyas inquietudes empiezan a aumentar debido la crisis interminable que enfrenta el propio gobierno de Castillo, marcado por múltiples cambios, dos intentos de moción de vacancia y una llamativa pérdida de popularidad. A la crisis hay que sumar el peso de la pandemia, que solo ha debilitado el sistema político y social de Perú, ya afectado por cientos de problemas internos. Para comprender lo que pasa en Perú, resumimos los puntos claves del conflicto:

Calidad de vida devaluada

Como gran parte de los países a nivel mundial, a Perú le afectado los diferentes 'fuegos' que afectan a todo el mundo. Concretamente la pandemia del covid-19, el reciente conflicto entre Ucrania y Rusia o la interrupción en la cadena de suministro. Era de esperarse que todos estos factores afectaran a la población, ocasionando que el índice de precio del consumidor creciara hasta el 1,48% en marzo, siendo la variación más importante que tiene la país en los últimos 30 años. El gobierno tomó la impopular medida de aumentar los precios de la gasolina, cuestión que ocasionó las protestas y el paro indefinido por parte de los transportistas pesados.

Debido a que la medida afectaba directamente al bolsillo de los peruanos, poco a poco se han unido más gremios y personas que no están de acuerdo con la subida de precios. La huelga dura ya siete días y afecta a la capital, Lima, y otras regiones como Junín, Arequipa, Ucayali, Piura, La Libertad, Chiclayo, Ica, Amazonas y San Martín. 

Pedro Castillo, un presidente impopular

El mandatario peruano fue apoyado por la clase popular del país. Llegó como un dirigente sindical que no gozó con el apoyo de la oposición ni las bases empresariales. Tras ocho meses en el poder, Castillo ha nombrado a cuatro gabinetes distintos sin lograr empezar a gobernar.

Ahora aparece la sombra de la corrupción sobre él a través de sus sobrinos y su exsecretario. Las malas decisiones han logrado que su popularidad descienda rápidamente y la inacción del gobierno que no logra consolidar genera preocupación en las bases sociales logrando un 68% de desaprobación en la actualidad. 

Violencia en Perú

Vale la pena detallar los episodios de violencia que se viven en el país. Varias ciudades se han visto afectadas por episodios de vandalismo o bien por los entrenamientos entre los protestantes y las fuerzas del orden. Carreteras bloquedas, quema de neumáticos o de casetas de peajes han sido los objetivos de las personas descontentas. En algunas regiones ya se reportan saqueos y desde que comenzaron la protestas han fallecido unas cuatro personas y 20 han resultado detenidas. 

El gobierno niega tener algo que ver con las muertes, asegurando que todo es producto de actores que promueven el vadalismo. En el otro extremo, los manifestantes acusan al gobierno de reprimir las protestas que en primer momento iniciaron de forma pacífica pero con la presencia de las fuerzas del orden han derivado en  enfrentamientos entre las partes. 

En cualquier caso, la última medida de Castillo podría jugarle una mala pasada por lo que representa para millones de personas que tienen empleos informales en Perú y que dependen del trabajo del día a día para poder subsistir. @mundiario

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