Brexit: el Parlamento británico da luz verde al proyecto de ley del divorcio

La Cámara de los Comunes ha aprobado la norma que transpondrá el cuerpo legal mediante el cual el Reino Unido ingresó a la Unión Europea. El siguiente obstáculo a superar es la Cámara de los Lores.

Bandera de la Unión Europea y Reino Unido. / Bloomberg
Bandera de la Unión Europea y Reino Unido en protesta contra el Brexit. / Bloomberg

El Brexit continúa avanzando. El Parlamento británico ha dado luz verde este miércoles a una iniciativa crucial para el divorcio de Reino Unido de la Unión Europea: la ley de la separación. La Cámara de los Comunes ha aprobado el proyecto que deroga la legalidad mediante la cual el país ingresó a la comunidad política en 1972. El siguiente obstáculo a superar es la Cámara de los Lores.

Los diputados de la Cámara Baja han decidido dar su respaldo mayoritario a la ley del Brexit, que trasplanta a la legislación británica cientos de normativas europeas. El texto había sido presentado en julio ante el Parlamento por el Gobierno de la primera ministra británica, Theresa May y esta semana recibió la bendición de 324 parlamentarios, por encima de otros 295 que votaron en contra.

El documento salió adelante con el apoyo unánime de los conservadores y de los unionistas de Irlanda del Norte, y pese a los votos en contra de la oposición laborista y de los nacionalistas escoceses, apunta el diario español El Mundo.

El nuevo proyecto "es esencial para preparar al país para el hito histórico", ha explicado el secretario del Gobierno para el Brexit, David Davis. En esa línea, el representante ha explicado que la legalidad garantizará que desde el primer día Londres tenga "un libro de estatutos que funcione, proveyendo una salida ordenada tal y como lo desea el pueblo".

En el otro extremo, con la nueva medida la Cámara Baja ha enterrado una enmienda importante: la propuesta por el Partido Liberaldemócrata, que pedía “revocar” el divorcio en caso de que el Parlamento votara en contra del futuro acuerdo con Bruselas. Otro punto que quedó en el aire fue la enmienda laborista dirigida a limitar el poder que tendrá el Gobierno para modificar la legislación comunitaria que se transpondrá al Reino Unido sin necesidad de pasar por el Parlamento.

La ley del Brexit había añadido pólvora a las tensiones en el Parlamento. El texto aprobado incluye una enmienda que el Gobierno tuvo que admitir cuando once diputados tories se rebelaron contra la disciplina de partido en diciembre. Debido a ello, el proyecto fue modificado en varias oportunidades y las presiones obligaron a May a especificar en el texto una clausura concreta: la fecha prevista para el divorcio - 29 de marzo de 2019- puede modificarse si se producen “circunstancias excepcionales”.

El movimiento de los Comunes aparece como un salvavidas para la estancada separación. Sin embargo, la última palabra la tendrá la Cámara de los Lores -donde el partido de May no cuenta con mayoría-, instancia que aún puede realizar más cambios a lo acordado. La reunión está pautada para el próximo 30 de enero, y el debate será servido frente a la oposición a la propia salida que ejercen las administraciones galesa y escocesa. @mundiario

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