Los barcos camuflados de Rusia: planificación de sabotajes en el Mar del Norte

Una investigación periodística de las cadenas públicas nórdicas denuncia que las flotas de Moscú espían los cables eléctricos y de telecomunicaciones ante una guerra con la OTAN.

El barco de desembarco Minsk cerca del puente Great Belt en Dinamarca en ruta hacia el Mar del Norte. / Kurt Pedersen / Mirror
El barco de desembarco Minsk cerca del puente Great Belt en Dinamarca en ruta hacia el Mar del Norte. / Kurt Pedersen / Mirror

Rusia cuenta con una flota de embarcaciones que mantienen una actividad frenética y sospechosa de cara a un hipotético enfrentamiento con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que podrían servir para planificar una serie de sabotajes en infraestructuras claves y submarinas en los países del Mar del Norte, según ha revelado una investigación periodística de las cadenas de televisión públicas de los países nórdicos.

Esta investigación conjunta de las cadenas de Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia asegura que Rusia ha estado sondeando en secreto las redes de cables submarinos de los aliados, desde el Báltico hasta las islas británicas, para presuntamente sabotearlas en caso de una escalada. Para ello, el documental estrenado este miércoles indica que Moscú cuenta con barcos que aparentan ser embarcaciones de pesca y de investigación oceanográfica que portan equipos de vigilancia submarina, y se ubican en zonas claves para posibles sabotajes.

En el primer episodio de la serie de reportajes de las cadenas DR en Dinamarca, NRK en Noruega, SVT en Suecia e Yle en Finlandia, las pesquisas periodísticas se han encontrado con personas armadas y encapuchadas a bordo de un supuesto barco de investigación científica que acechó en noviembre instalaciones eólicas clave en el Reino Unido, y ha registrado al menos otro medio centenar de embarcaciones que navegaron con “patrones sospechosos” por puntos estratégicos en la última década.

El capítulo estrenado el miércoles muestra cómo los periodistas se aproximan a bordo de una lancha al supuesto navío científico ruso Admiral Vládimirski. La embarcación había apagado sus sistemas de geolocalización y fue interceptada gracias a la detección de una serie de mensajes enviados a una base en tierra. En el documental interrogan a un experto de la Armada Real británica que rastreó los movimientos del buque, en las cercanías de siete parques eólicos frente a las costas de Reino Unido y de Países Bajos, e indicó que navegó durante un tiempo con su transmisor apagado.

El experto aseguró que la embarcación rusa reduce la velocidad cuando se acerca a las zonas costeras donde hay molinos eólicos, y merodea por el área. “La velocidad del navío se encuentra varias veces por debajo de un nudo, en alrededor de un kilómetro por hora. Por la noche, la embarcación está básicamente en la misma posición”, señala el experto.

Los medios trazan las rutas de otros 50 navíos

El Admiral Vládimirski partió de Kronstadt, en las inmediaciones de San Petersburgo el 1 de noviembre, y llegó el 10 de ese mismo mes a las costas escocesas del estuario Moray Firth según la investigación, justamente a una zona donde se encuentran dos grandes parques eólicos marinos y sus conexiones a tierra. Después se desplazó hasta una zona en la que se está construyendo el mayor parque eólico escocés, donde se detuvo dos días y reanudó su marcha rumbo a dos complejos eólicos ingleses situados cerca de la desembocadura del Támesis, y un tercero danés junto a la isla de Anholt, antes de virar y emprender su viaje hasta el enclave ruso de Kaliningrado.

Aunque el barco apagó su Sistema de Identificación Automática (AIS, en sus siglas en inglés), presuntamente para evitar que se revelara su ubicación, los medios nórdicos trazaron su ruta gracias a informes de su posición de bases rusas en tierras, aunque no aclaran cómo obtuvieron acceso a ellos. Los medios interceptaron el navío oceanográfico estrecho de Kattegat, entre Suecia y Dinamarca.   

Además, los medios nórdicos han localizado alrededor de 50 navíos sospechosos más en la última década, gracias a los datos abiertos de los transmisores AIS. “Y estos son solo una muestra de la flota que Rusia puede desplegar para sabotear los tendidos submarinos de internet, energía, gas y otras infraestructuras occidentales”, advierte un profesor de la Academia de Defensa Noruega Stale Ulriksen. @mundiario

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