Ayuso en pie de guerra en la Conferencia de Presidentes: rechazo al plan de vivienda de Sánchez
La presidenta madrileña amenaza con abandonar la cumbre autonómica si se emplean lenguas cooficiales y tilda de “injerencia ideológica” la propuesta estrella del Gobierno para ampliar la inversión pública en vivienda.
La Conferencia de Presidentes que se celebra este viernes en Barcelona, lejos de presentarse como un foro de diálogo institucional, ha quedado teñida de tensión antes incluso de su inicio. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha reactivado su pulso político contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez con dos advertencias que buscan marcar la agenda y blindar su posición frente al Gobierno: amenaza con abandonar la reunión si se emplean lenguas cooficiales y rechaza tajantemente el plan estatal para triplicar la inversión pública en vivienda.
En una carta enviada al presidente del Gobierno a menos de 48 horas del encuentro autonómico, Ayuso califica la propuesta de Sánchez —que prevé movilizar 7.000 millones de euros para vivienda social— como “improvisada, ideológica e intervencionista”. A su juicio, el plan vulnera las competencias exclusivas de las comunidades autónomas y constituye un intento “inaceptable de dirigir nuestras políticas desde el Gobierno de la nación”. La dirigente madrileña, firme defensora de un modelo liberal y contrario a la intervención del Estado en cualquier mercado incluido el de la vivienda, critica que el plan haya sido remitido “sin respaldo presupuestario” ni discusión previa con los gobiernos autonómicos.
El rechazo de Ayuso se enmarca en una ofensiva más amplia del Partido Popular contra la Ley estatal de Vivienda, cuya derogación exigen como condición para abordar cualquier consenso. La presidenta madrileña acusa a la normativa de fomentar la okupación ilegal, espantar la inversión y disparar los precios del alquiler, erosionando el derecho a la propiedad. Y no se detiene ahí: también se opone a la intención del Ejecutivo de limitar el peso de los portales inmobiliarios privados, acusando a Sánchez de querer “centralizar la información del mercado para manipularla con fines ideológicos”.
Pero el enfrentamiento con el Gobierno no se limita al plano económico. Ayuso ha encendido aún más la mecha con su rechazo explícito al uso de las lenguas cooficiales en la cumbre, una iniciativa respaldada por el president catalán, Salvador Illa, y el lehendakari vasco, Imanol Pradales. “Que todo lo que me tengan decir en los pasillos en español o me lo dicen dentro en el mismo idioma o me saldré. O por el camino ya veré lo que haré con esos pinganillos. Ya le digo, no me lo pienso poner”, declaró este jueves con sorna la presidenta madrileña, para insinuar que podría abandonar el recinto si alguno de sus homólogos autonómicos interviene en catalán, euskera o gallego.
Mañana, delante de todos y en español, defenderé esto en la Conferencia de Presidentes. pic.twitter.com/tHHFkCewmT
— Isabel Díaz Ayuso (@IdiazAyuso) June 5, 2025
Ayuso amaga con abandonar la Conferencia de Presidentes
El gesto no es casual ni meramente protocolario: Ayuso convierte así la cuestión lingüística en un símbolo de confrontación política y en una reivindicación del castellano como “lengua común de todos los españoles”. En sus palabras, el uso de las lenguas cooficiales en un foro nacional “es provincianismo al servicio del secesionismo catalán”, y, bajo su visión, una muestra más de cómo el Ejecutivo socialista “paga peajes al independentismo”.
La presidenta madrileña ya había dejado entrever que podría ausentarse si sus condiciones no se respetaban, y ahora lanza una nueva advertencia, destinada tanto al anfitrión Illa como al lehendakari Pradales. Todo un órdago en la víspera de un encuentro que se anticipa como un campo de batalla política.
Este episodio se suma a un clima político enrarecido que, como se ha evidenciado en la Asamblea de Madrid esta semana, se ha tornado abiertamente bronco. La sesión parlamentaria del jueves degeneró en un cruce de acusaciones entre grupos políticos que se acusaron mutuamente de ser “la mafia”: el PP señaló al PSOE, los socialistas replicaron apuntando a Ayuso, Más Madrid atacó la gestión de la presidenta durante la pandemia y Vox, fiel a su estilo, afirmó que la verdadera mafia reside en La Moncloa.
Acusaciones cruzadas en la Asamblea de Madrid
Entre denuncias cruzadas, la estrategia de Ayuso queda clara: erigirse como la gran opositora al modelo de gobernanza del PSOE y en la principal voz crítica frente al “rodillo gubernamental”. Su mensaje se sostiene en la idea de que el Ejecutivo central busca imponer un modelo económico e institucional que asfixia la autonomía de las comunidades y vulnera la pluralidad lingüística en favor de un discurso identitario manipulado.
Frente a esta narrativa, Sánchez intentará reforzar su perfil como impulsor de grandes pactos autonómicos en materia de vivienda, cohesión social y colaboración interterritorial. Pero Ayuso, firme en su estilo confrontativo, ha dejado claro que no está dispuesta a avalar ni el fondo ni las formas de su interlocutor. Y lo hará saber, en español y sin pinganillos.
Lo que debía ser un foro de cooperación institucional corre el riesgo de derivar en una escenificación del bloqueo político entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid. Una batalla más, ideológica y simbólica, que dibuja las líneas de una confrontación que trasciende las políticas públicas para instalarse en el terreno de la identidad, la legitimidad y el poder territorial. @mundiario


