La ministra Teresa Ribera “trolea” a Galicia

El Consejo de ministros y ministras ha aprobado el Plan de Ordenación del Espacio Marítimo sin tener en cuenta otros sectores productivos como el de la pesca. Es preciso aplicar las 4R: recapaciten, recalculen, reculen, reformulen.
Teresa Ribera, vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico.​ / RR SS
La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera. / La Moncloa en Flickr

El Ministerio de Transición Ecológica ha diseñado la ordenación de los usos del mar, incluida la reserva de zonas para la instalación de la eólica marina. El Consejo de ministros y ministras ha dado luz verde al POEM –Plan de Ordenación del Espacio Marítimo–, que pretende organizar los usos y las actividades económicas del millón de kilómetros cuadrados de mar que rodean España. En este ejercicio, Galicia, con apenas 1.500 kilómetros de costa, “acapara” la mitad de la potencia de eólica marina proyectada para todo el Estado, como se afanaron en resaltar varios periódicos en sus titulares hace apenas unos días. ¡Albricias! tendría que estar diciendo toda la población de Galicia, incluida la que vive –directa o indirectamente– del mar, si no fuera…

1. Porque se desconocen los criterios técnicos que han llevado a la concreción del POEM.

2. Porque no se ha dialogado con los otros sectores afectados ante la posible instalación de las nuevas infraestructuras de eólica marítima.

3. Porque la nueva actividad que se proyecta va a colisionar con el sector pesquero, tal y como ha reconocido la Ministra Ribera en una entrevista en Radio Galicia-Cadena Ser donde afirmó que “de una forma general el sector pesquero no se verá desplazado y que ambas actividades podrán convivir” y añadió “pero para aquellos puntos concretos donde esa convivencia no sea posible, el Gobierno contempla la participación en los beneficios y alguna compensación”. Porque “los promotores saben que es importante reconocer que hay un cambio de usos que impide que pueda desarrollarse alguna actividad y que eso requiere una participación en los beneficios, alguna compensación”.

¿Está usted de broma, señora ministra? Los promotores, ¿qué promotores? Una compensación, ¿de qué está hablando?, ¿una limosna para los trabajadores del sector del mar?, ¿y sus hijos?, ¿está proponiendo que emigren?

El negocio eólico está concentrado en un puñado de empresas y fondos de inversión que privatizan los dividendos para sus accionistas

La experiencia ha demostrado que el negocio eólico está concentrado en un puñado de empresas y fondos de inversión –esos que llama promotores– que privatizan los dividendos para sus accionistas o partícipes, pagando una miseria por el uso de los bienes naturales, la creación de empleo es residual en el lugar en el que se asientan y la industria de componentes  se deslocaliza en cuanto puede. Entonces, ¿propone usted aniquilar un sector fundamental para la economía gallega y vertebrador para su sociedad como es la pesca para sustituirlo por una “compensación”?

Como la agenda ministerial es tan ajustada, seguro que ninguna de las personas que asesora a Teresa Ribera ha tenido tiempo para echar un vistazo a las tablas input-output que desde hace años elabora el equipo de investigación de economía pesquera de la Universidad de Santiago de Compostela y acercarse a la realidad de lo que pretenden “compensar”. En estos informes podrán comprobar que el mar y su industria son la cuarta actividad en importancia en la economía de Galicia, aporta alrededor del 5% de su PIB y tiene relación con más del 90% de las ramas de actividad de su economía.

Barcos de pesca en Galicia. / RTVE
Barcos de pesca en Galicia. / RTVE

El volumen general de producción y comercialización de los productos del mar está cerca de los 9.000 millones de euros, con un crecimiento de la industria transformadora que se ha duplicado en la última década, lo que ha incrementado las relaciones comerciales con otros países de manera significativa. La pesca genera en Galicia 27.000 empleos directos y aproximadamente 100.000 indirectos. Todo ello inmerso en una panorámica socioeconómica de la cadena mar-industria que tiene una dimensión internacional como actividades proporcionan.

Sirva esto como una pequeña  pincelada de lo que significa el sector pesquero en Galicia. Es esto  lo que puede verse afectado –herido de muerte– por el recientemente aprobado POEM. Un Plan diseñado desde un despacho en Madrid sin que se haya dado voz a los afectados, sin que se hayan aportado ni un solo estudio serio que garantice la convivencia de todas las actividades, directamente impuesto como si la  comunidad gallega fuese una colonia que está por explotar adonde pueden llegar los "promotores", instalarse y arrasar con todo lo que allí está funcionando. Ni siquiera los jóvenes gallegos precisan de un Estado paternalista que les diga que la eólica marina “les va a venir bien como oportunidad de futuro”. Ojalá el futuro de las personas más jóvenes puedan decidirlo ellas mismas de manera libre, incluso también en el mar.

Aplíquense las 4R: recapaciten, recalculen, reculen, reformulen. @mundiario

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