La estrategia de Sánchez pasa por multiplicar sus movimientos

Con Sumar, el PSOE negocia la reforma de la jornada laboral, con Junts mantiene viva la negociación de la amnistía y con ERC discute un nuevo modelo de financiación para Cataluña.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España. / La Moncloa.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España. / La Moncloa.

Pedro Sánchez afronta estos días una tormenta política que amenaza con desbordar al Gobierno en todos los frentes. Los ataques del presidente de EE UU, Donald Trump, por no comprometerse a elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB, se suman al escándalo judicial que afecta a Santos Cerdán, su antiguo secretario de Organización. Pero mientras la oposición redobla su ofensiva para desgastarlo, el presidente parece decidido a rebajar la tensión y a exhibir la vigencia de una mayoría parlamentaria que, pese a los golpes, todavía resiste.

La estrategia de Sánchez pasa por multiplicar sus movimientos: encadena citas internacionales –como la cumbre de la OTAN o la de la ONU en Sevilla– para proyectar una imagen de liderazgo exterior y normalidad institucional, al tiempo que refuerza los vínculos con sus socios.

Con Sumar, el PSOE negocia la reforma de la jornada laboral, con Junts mantiene viva la negociación de la amnistía y con ERC discute un nuevo modelo de financiación para Cataluña.

En este contexto, el papel de los socios resulta crucial. Solo con su apoyo podrá llegar al doble pleno del 9 de julio con garantías y aprobar un paquete de medidas que le permita demostrar que, pese a la presión y las crisis, la mayoría progresista no se ha roto.

Más que nunca, la supervivencia política de Sánchez depende de su capacidad para mantener unidos a los suyos y desactivar la tensión que la oposición alimenta día tras día.

Fácil no lo tiene, ya que la oposición centra toda su artillería en el caso Cerdán y los ecos del escándalo con detalles escabrosos sobre la vida de José Luis Ábalos. @mundiario

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