Los concesionarios rusos se quedan sin coches debido a la guerra en Ucrania

La invasión a Ucrania le ha costado a Rusia que varias automotrices dejen de operar en el país y las duras sanciones internacionales ya también hacen efecto en el rubro automotriz.

Concesionario de coches. / Rbc.ua.
Concesionario de coches. / Rbc.ua.

Desde el inicio de la invasión de Rusia en Ucrania varias empresas automotrices decidieron cerrar sus puertas y fábricas en el país liderado por Vladimir Putin, como una medida no solo de seguridad, sino también en rechazo a las acciones bélicas ordenadas por el mandatario.

Grandes marcas como Volkswagen, Audi, Skoda, Jaguar Land Rover, BMW, Mazda, Mercedes-Benz, Volvo, Rolls-Royce y otros suspendieron el suministro de coches a los concesionarios rudos y ya comienza a verse el efecto de estas decisiones, según informa AutoNews.

Las medidas internacionales también han venido afectando a la economía de Rusia, por lo que la depreciación del rublo generó una gran demanda de coches entre los rusos, por ende, la escasez ya comienza a presentarse en los concesionarios. 

Los distribuidores también han incrementado los precios de los coches populares, por lo que a su vez los pocos modelos que quedan en los concesionarios comienzan también a subir de precio. Así lo aseguró el jefe de la agencia analítica Avtostat Sergey Tselikov, “Para no vaciar completamente los salones, los distribuidores reescriben las listas de precios a niveles inaceptables. Y todavía hay clientes que compran coches a estos precios”.


SE DETIENEN LAS IMPORTACIONES

Ante las medidas tomadas por la comunidad internacional y las diferentes casas automotrices, las importaciones han dejado de realizarse, debido a que las cadenas logísticas se detuvieron hasta nuevo aviso, lo que termina de afectar a las empresas de la industria automotriz rusa.

Es debido a ello que, entre otras cosas, ya no se consiguen compactos a precios accesibles. Sobre los coches populares como el Skoda Octavia, se evidencia cómo los precios se han duplicado, puesto que el precio oficial es de 1,7 millones de rublos, pero en los concesionarios lo ofrecen a 3,5 millones de rublos. Asimismo, en el segmento premium, se puede encontrar un coche BMW que alcanza los 2.250.000 rublos (unos 23.500 dólares).

Expertos de la industria reiteran que ante las sanciones, los distribuidores rusos han dejado de existir y se mantienen agotados muchos modelos de coches por el momento, lo que significa que las consecuencias de la guerra desatada en Ucrania continúa afectando al mercado automotriz ruso. que ya anteriormente se encontraba estancado. @mundiario

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