Kiev repite los ataques con misiles occidentales y el Kremlin promete represalias

El Ministerio de Defensa de Rusia ha confirmado que Ucrania ha golpeado un aeródromo y una batería antiaérea en Kursk con los misiles de largo alcance proporcionados por EE UU.
Misiles ATACMS. / RR SS.
Misiles ATACMS. / RR SS.

Ucrania ha vuelto a lanzar al menos tres ataques con misiles de largo alcance ATACMS proporcionados por Estados Unidos contra objetivos en territorio ruso. El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó el lunes dos de estos bombardeos en los últimos días, advirtiendo que se están "preparando medidas de represalia". Esta situación ocurre en un contexto de tensiones crecientes entre Moscú y los aliados occidentales de Ucrania.

El más reciente ataque ucraniano ocurrió la noche del lunes contra el aeródromo de Kursk-Vostochni, donde se emplearon ocho misiles ATACMS. Según el Ministerio de Defensa ruso, los misiles impactaron en una posición estratégica cerca del asentamiento de Jalino. Este ataque sigue a otro registrado el 23 de noviembre, cuando Ucrania lanzó cinco misiles del mismo tipo contra una batería antiaérea S-400 en la región de Kursk, destruyendo uno de los sistemas de defensa más avanzados de Rusia.

El primer uso confirmado de los misiles ATACMS ocurrió el 19 de noviembre, dirigido a un depósito de armamento en la provincia rusa de Briansk. Estos ataques han sido posibles gracias a la autorización del presidente estadounidense, Joe Biden, aunque según John Kirby, portavoz de seguridad nacional de la Casa Blanca, su uso estaba inicialmente restringido a la región de Kursk.

El presidente ruso, Vladímir Putin, había advertido previamente que el uso de armamento occidental contra territorio ruso tendría "consecuencias graves". El 21 de noviembre, como respuesta al uso de misiles británicos Storm Shadow por parte de Ucrania, Rusia lanzó un misil experimental hipersónico bautizado como Oréshnik contra una planta militar en Dnipró, marcando la primera vez en la historia que se utilizaba este tipo de arma diseñada para conflictos nucleares estratégicos.

En un mensaje televisado, Putin declaró que Rusia se reserva el derecho de atacar instalaciones militares en países que permitan el uso de su armamento contra territorio ruso. Sin embargo, la postura rusa ante los recientes bombardeos ha sido ambigua. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, evitó mencionar el último ataque en su rueda de prensa diaria, desviando la atención hacia rumores sobre posibles entregas de armas nucleares a Ucrania, calificándolos de "irresponsables". La semana pasada The New York Times reportó que algunos funcionarios estadounidenses, que no fueron identificados, habrían propuesto entregar material atómico a Kiev.

“Es un razonamiento absolutamente irresponsable de personas que conciben mal la realidad”, afirmó Peskov y aseguró que Moscú “sigue observando con preocupación que el Gobierno saliente norteamericano prefiere continuar por el camino de la escalada”.

La escalada pone al Kremlin en una posición difícil. Mientras evalúa sus opciones de represalia, el uso continuo de armamento de alto costo como el Oréshnik podría ser insostenible, tanto por su impacto económico como por el riesgo de normalizar este tipo de ataques, lo que podría trasladarse a la población rusa. No obstante, una respuesta insuficiente podría enviar señales de debilidad.

Para mitigar posibles ataques, al menos 16 regiones rusas han iniciado programas educativos en las escuelas para enseñar a los niños cómo actuar en caso de bombardeo, reflejando el nivel de alarma interna.

A pesar de las amenazas del Kremlin, Ucrania y sus aliados continúan fortaleciendo su cooperación militar. El Reino Unido ha enviado un nuevo paquete de misiles Storm Shadow, mientras que Francia ha autorizado el uso de sus misiles de largo alcance Scalp. Jean-Noël Barrot, ministro de Exteriores francés, declaró recientemente el compromiso de París con el apoyo militar a Ucrania.

Desde agosto, Ucrania ha mantenido una incursión militar en parte del territorio ruso de Kursk, aunque las tropas del Kremlin han logrado recuperar cerca del 40% del área ocupada en un intento de fortalecer su posición en unas posibles negociaciones de paz para antes de que Donald Trump sea investido como presidente de EE UU el 20 de enero de 2025.

El uso de misiles ATACMS y Storm Shadow por parte de Ucrania supone un cambio significativo en las tácticas militares del conflicto. Además de golpear objetivos estratégicos dentro de Rusia, estos ataques desafían las líneas rojas establecidas por Moscú, profundizando directamente la brecha entre Rusia y Occidente. @mundiario

Comentarios