Ucrania investiga el nuevo misil hipersónico ruso Oréshnik que impactó en Dnipró
Los equipos de investigación ucranianos están analizando los restos de un misil balístico ruso de alcance intermedio denominado Oréshnik (Avellano en ruso), utilizado por primera vez en la guerra durante un ataque a la ciudad de Dnipró el pasado jueves. El arma, considerada hipersónica, marca un avance significativo en la escalada militar de Rusia y plantea nuevos desafíos para la defensa aérea de Ucrania.
El misil Oréshnik alcanzó velocidades superiores a Mach 11 (más de 13.000 km/h) en su trayecto hacia Dnipró, según informes preliminares de la inteligencia militar ucraniana (GUR). Este misil, lanzado desde el complejo de misiles Kedr, en la región rusa de Astraján, recorrió los 1.000 kilómetros entre el punto de lanzamiento y su objetivo en solo 15 minutos.
El impacto en Dnipró provocó daños significativos en infraestructura civil, aunque no se ha especificado el número de víctimas. El misil está diseñado con una capacidad de carga fragmentada, contando con seis cabezas de guiado que transportan seis submuniciones cada una.
Los fragmentos del misil se encuentran bajo inspección en una instalación secreta de Ucrania dedicada al análisis forense de armas. Según investigadores del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), es la primera vez que se recuperan restos de un misil de este tipo en territorio ucraniano.
"Se trata de conclusiones preliminares y para decir algo más concreto hace falta tiempo y un estudio minucioso de los restos del misil”, explicó Ivan, uno de los expertos que participa en la investigación.
El análisis no solo busca entender las capacidades tecnológicas del misil, sino también identificar posibles vulnerabilidades en la cadena de producción militar rusa para desarrollar contramedidas efectivas.
El lanzamiento del misil generó una inmediata preocupación internacional. Ucrania solicitó una reunión urgente del Consejo OTAN-Ucrania, que se celebrará este martes en Bruselas, para discutir las implicaciones estratégicas de esta nueva arma en el conflicto.
Farah Dakhlallah, portavoz de la OTAN, aseguró que el apoyo de los aliados a Ucrania no se verá afectado. “El despliegue de esta capacidad no cambiará el curso del conflicto ni disuadirá a los aliados de seguir respaldando a Ucrania,” enfatizó.
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, calificó el lanzamiento del misil como una “grave amenaza de conflicto global”. Por su parte, el canciller alemán Olaf Scholz describió el uso de esta arma como una "horrible escalada" que exige una respuesta firme de la comunidad internacional.
This week brought several new defense aid packages for Ukraine. Denmark has allocated approximately 1 billion kroner, and the funds will be directed toward supporting our defense industry. Norway has prepared an initial tranche following the Danish model to bolster weapons… pic.twitter.com/xzthIyKFf2
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) November 24, 2024
El misil Oréshnik representa un cambio en la dinámica bélica, dada su velocidad y capacidad de evadir sistemas de defensa convencionales. Según expertos, el arma podría tener un alcance de hasta 5.500 kilómetros, situándola dentro de la categoría de misiles balísticos de alcance intermedio.
Rusia afirma que el Oréshnik es "imposible de interceptar", lo que genera preocupación en los países vecinos y en las potencias occidentales que respaldan a Ucrania.
Este ataque subraya la necesidad de que Ucrania continúe fortaleciendo su defensa aérea frente a misiles de nueva generación. A pesar de la sofisticación del Oréshnik, Kiev ha recibido promesas de apoyo militar continuo por parte de los aliados occidentales, quienes podrían ofrecer sistemas de defensa más avanzados capaces de enfrentar estas amenazas. Mientras tanto, Ucrania trabaja no solo en contrarrestar esta nueva amenaza, sino en buscar apoyo internacional para frenar la capacidad ofensiva de Rusia, a través de sanciones. @mundiario