El estreno de un nuevo misil hipersónico de Rusia en Ucrania pone a la OTAN en alerta
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha alertado a la comunidad internacional sobre una “clara y grave escalada en la brutalidad de la guerra” después de que Rusia lanzara un misil hipersónico de última generación. Esta arma, capaz de transportar munición nuclear, supone una amenaza significativa de destrucción masiva. Zelenski ha pedido a sus aliados occidentales una respuesta rápida ante las acciones del presidente ruso, Vladímir Putin. “Putin debe sentir el coste de sus ambiciones dementes. Se necesita una respuesta. Se necesita presión", escribió el mandatario ucraniano en X (anteriormente Twitter). En respuesta, los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) han convocado una reunión urgente con Kiev que tendrá lugar la próxima semana.
La reunión, solicitada por el Gobierno de Ucrania, se celebrará el martes en la sede del organismo en Bruselas. Participarán los embajadores de los países miembros en un formato oficial conocido como Consejo OTAN-Ucrania. La portavoz de la Alianza Atlántica, Farah Dakhlallah, justificó el encuentro como respuesta a un nuevo ataque ruso contra infraestructuras ucranianas, acusando a Moscú de “aterrorizar a la población civil ucraniana e intimidar a quienes apoyan a Ucrania en su defensa contra la agresión ilegal y no provocada de Rusia”.
La tensión en el conflicto se ha intensificado notablemente en la última semana. La decisión de EE UU, Reino Unido y Francia de permitir a Ucrania el uso de misiles convencionales de medio alcance para atacar territorio ruso provocó una inmediata respuesta de Moscú. El Kremlin disparó un misil hipersónico capaz de alcanzar velocidades de hasta Mach 10, equivalente a entre 2,5 y 3 kilómetros por segundo. Este misil impactó en una fábrica militar ucraniana en la ciudad de Dnipró, según confirmó Zelenski en un mensaje en X.
El presidente ucraniano denunció que el uso del misil hipersónico es el "segundo paso este año hacia una escalada y expansión de la guerra" tras la incorporación de tropas norcoreanas a las filas rusas. Según Zelenski, al menos 11.000 soldados de Corea del Norte han sido enviadas para apoyar la ofensiva rusa en Ucrania. “Putin ha dado esos dos pasos mientras ignoraba a todo el mundo que llama a no extender más la guerra”, afirmó, subrayando que Moscú desoye no solo a Occidente, sino también a potencias como China y Brasil.
Putin amenaza a Occidente con represalias
En un discurso televisado, Putin confirmó la utilización de un nuevo misil balístico de medio alcance en combate, coincidiendo con los 1.000 días del inicio de la invasión rusa. El líder del Kremlin advirtió de que Moscú “se considera con derecho a utilizar sus armas contra las instalaciones militares de los países que permiten el uso de sus armas contra Rusia”. “Se ha probado en condiciones de combate uno de los misiles de medio alcance más nuevos”, señaló Putin, lanzando un claro mensaje a los aliados de Kiev.
Desde la OTAN, el uso del misil hipersónico ha sido condenado como “otro ejemplo” de la agresión rusa contra objetivos civiles e infraestructuras ucranianas. La portavoz de la Alianza insistió en que esta demostración de fuerza no alterará el compromiso de la OTAN con Ucrania ni disuadirá a los aliados de continuar su apoyo.
El Ministerio de Exteriores de Ucrania anunció que el discurso de Putin será presentado como evidencia en un posible tribunal internacional de crímenes de guerra. Según el Ministerio, el uso de un misil diseñado para portar cabezas nucleares en un área poblada viola múltiples tratados internacionales. “Putin eleva constantemente su escala de crueldad, incorporando armas de Irán y de Corea del Norte, tropas de Corea del Norte y ahora utilizando un misil balístico internacional que puede cargar armas de destrucción masiva. Llamamos a los países nuclearizados a que adviertan a Rusia contra el uso de estas armas”, denunció el Gobierno ucraniano, haciendo un llamado a las potencias nucleares.
Este aumento de tensiones coincide con un momento crítico en la guerra, en el que Ucrania enfrenta dificultades en el frente debido a la superioridad numérica rusa. Además, la inminente vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca genera dudas sobre la continuidad del apoyo estadounidense a Kiev. La relación entre Trump y Zelenski ha sido tensa en el pasado, lo que añade una capa de incertidumbre sobre el futuro respaldo de EE UU en el conflicto, un apoyo que ha sido esencial para la defensa ucraniana frente a la invasión rusa. @mundiario



