Trump lanza su “última advertencia” a Hamás para aceptar un acuerdo de alto el fuego en Gaza

El presidente de EE UU plantea un plan de máximos que incluye la liberación de todos los rehenes, la excarcelación de miles de presos palestinos y el cese de la ofensiva israelí en la Ciudad de Gaza.
El presidente de EE UU, Donald Trump en el Air Force One. / White House
El presidente de EE UU, Donald Trump en el Air Force One. / White House

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que Israel ha aceptado en principio su propuesta de tregua en Gaza y ha dirigido un mensaje en redes sociales dirigido a Hamás, en el que advirte de que se trata de su “última advertencia” para aceptar el acuerdo. La iniciativa surge en un contexto de intensificación de los bombardeos israelíes sobre la Ciudad de Gaza y mientras el asalto terrestre definitivo aún no ha comenzado.

El plan contempla que Hamás libere en el primer día del alto el fuego a los 48 rehenes que siguen en cautiverio desde el ataque del 7 de octubre de 2023, incluidos alrededor de 20 que se cree permanecen con vida. A cambio, Israel debería excarcelar entre 2.000 y 3.000 presos palestinos, algunos de ellos condenados a cadena perpetua por atentados graves, y suspender la operación militar denominada “Carros de Gedeón II”.

Trump aseguró en su plataforma Truth Social: “Todos quieren a los rehenes en casa. Todos quieren que esta guerra termine. Israel ha aceptado mis condiciones. Ahora le corresponde a Hamás hacerlo”. Y añadió: “He advertido a Hamás sobre las consecuencias de no aceptar. Esta es mi última advertencia, no habrá otra”. La contundencia de sus palabras busca aumentar la presión sobre el liderazgo islamista en Gaza.

Por su parte, la milicia palestina ha respondido con un comunicado en el que reconoció haber recibido “varias ideas” de la parte estadounidense a través de mediadores, y dijo dar la bienvenida a cualquier iniciativa que ayude a detener la ofensiva contra el pueblo palestino. Sin embargo, reiteró sus condiciones centrales: un alto el fuego permanente, la retirada total de las fuerzas israelíes de Gaza y la creación de un comité de palestinos independientes para administrar la Franja.

La disparidad entre lo que ofrece Washington e Israel y lo que exige Hamás pone de relieve la dificultad de alcanzar un consenso. Mientras Trump propone un alto el fuego inmediato como antesala de una negociación más amplia bajo su supervisión directa, el grupo islamista condiciona cualquier liberación de rehenes a una declaración inequívoca de fin de la guerra, lo que choca con la postura oficial israelí.

El entorno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha señalado a los medios israelíes de que evalúa “con mucha seriedad” la propuesta de Trump, aunque sin confirmar su aceptación formal. En Tel Aviv existe la percepción de que Hamás podría rechazarla, algo que el Gobierno israelí ha acusado al movimiento de hacer en ocasiones anteriores para ganar tiempo o fortalecer su posición política.

Trump, sin embargo, insiste en que el acuerdo está cerca. “Creo que vamos a tener un pacto sobre Gaza muy pronto. Es un problema del infierno, pero vamos a resolverlo”, declaró a los periodistas durante su regreso de la final del US Open masculino en Nueva York. Sus palabras buscan proyectar una imagen de control y liderazgo en un conflicto que ha marcado de lleno la política de Oriente Próximo y las relaciones de Washington con sus aliados.

El presidente estadounidense ya había emitido advertencias similares en meses anteriores, llegando a amenazar seriamente a Hamás si no liberaba a los rehenes, y también calificó esas amenazas como su "última advertencia". Aunque dichas declaraciones no produjeron resultados inmediatos, la insistencia en ese lenguaje, tras unas semanas de tono más relajado, refleja un intento de aumentar la presión diplomática en un momento de máxima tensión.

La cuestión de los rehenes sigue siendo un punto de enorme sensibilidad tanto en Israel como en Estados Unidos. Trump ha hecho afirmaciones confusas sobre el número exacto de cautivos con vida, en ocasiones minimizando la cifra, lo que ha generado preocupación entre las familias. Pese a ello, sostiene que “todos los rehenes volverán, vivos o muertos”, un mensaje que mezcla promesa con incertidumbre.

Más allá de las dudas sobre su viabilidad práctica, la maniobra de Trump pretende consolidar su papel como mediador indispensable y colocar la responsabilidad de la continuación de la guerra directamente sobre Hamás. El desenlace parece depender ahora de si el grupo islamista acepta ceder en parte de sus condiciones o mantiene su línea dura frente a Israel y Washington. @mundiario

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