El Constitucional de Rumanía anula las elecciones presidenciales por injerencia extranjera
El Tribunal Constitucional de Rumanía ha invalidado este viernes la primera vuelta de las elecciones presidenciales, celebrada el 24 de noviembre, en la que el ultranacionalista prorruso Călin Georgescu resultó vencedor. La decisión, que obliga a reiniciar todo el proceso electoral, se produce tras la desclasificación de documentos que revelan “ataques híbridos rusos” destinados a influir en los comicios. Este fallo llega apenas dos días antes de la segunda vuelta prevista para este domingo.
La anulación implica que el Gobierno rumano debe fijar una nueva fecha para la repetición de las elecciones, lo que ha generado fuertes críticas. Elena Lasconi, candidata liberal de centroderecha de la Unión Salvar Rumanía (USR) y rival de Georgescu, calificó la decisión como un ataque a la democracia. “El Estado rumano pisoteó la democracia. Dios, el pueblo rumano, la verdad y la ley prevalecerán. Estáis llevando al país a la anarquía. Deberíamos haber seguido adelante con la votación”, declaró en un comunicado, asegurando que habría ganado en la segunda vuelta. “Y voy a ganar”, aseveró.
Por su parte, el primer ministro Marcel Ciolacu, líder del Partido Social Demócrata (PSD), defendió la resolución del tribunal como “la única solución correcta”. En declaraciones oficiales, subrayó la importancia de construir una mayoría parlamentaria proeuropea y formar un nuevo Gobierno alineado con los valores de la Unión Europea. Ciolacu también reveló que su partido ha firmado un acuerdo con otras formaciones políticas proeuropeas, como el Partido Nacional Liberal (PNL), la USR de Lasconi y representantes de minorías.
“En estos momentos, los partidos deben anteponer un único objetivo nacional a sus propios intereses: detener a las fuerzas extremistas”, afirmó el excandidato presidencial, uno de los más beneficiados por la anulación de la primera vuelta, porque quedó a menos de un punto porcentual de entrar en la segunda ronda tras haber liderado las encuestas en campaña y también durante buena parte del escrutinio de los votos.
La decisión del alto tribunal se basa en la Constitución rumana, que otorga al Tribunal Constitucional la facultad de supervisar el procedimiento electoral y validar sus resultados. La sesión extraordinaria, convocada por la presidenta del tribunal, Marian Enache, se celebró tras una avalancha de recursos presentados por diversas instituciones académicas, medios de comunicación y candidatos independientes, que alegaban irregularidades relacionadas con la interferencia rusa.
Documentos desclasificados confirman injerencia rusa
La anulación de las elecciones se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad electoral en Rumanía. Documentos desclasificados por los servicios de inteligencia revelaron que más de 25.000 cuentas de TikTok fueron creadas específicamente para promocionar a Georgescu, en una estrategia respaldada por ciberataques y campañas de desinformación masiva. Según los informes, estas acciones formaban parte de una operación coordinada para amplificar “narrativas antioccidentales” y debilitar la estabilidad democrática del país.
Aunque las autoridades rumanas no identificaron explícitamente a Rusia en sus declaraciones iniciales, el secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, acusó directamente al Kremlin de financiar y dirigir estos esfuerzos. En un discurso pronunciado en Malta ante el Consejo Ministerial de la OSCE, Blinken afirmó que “las autoridades rumanas han descubierto un esfuerzo ruso, extenso y bien financiado, para influir en las recientes elecciones presidenciales”.
En Bucarest y otras ciudades se habían estado produciendo varias protestas en contra del comunismo y el fascismo desde que Georgescu emergió como ganador de la primera vuelta para ser el próximo jefe del Estado rumano. Miles de ciudadanos, convocados por figuras culturales como Ana Blandiana, premio Princesa de Asturias 2024, se manifestaron bajo temperaturas gélidas con consignas en favor de la democracia y en contra de la influencia rusa.
Mientras tanto, las encuestas previas a la decisión judicial mostraban a Lasconi ligeramente por delante de Georgescu, con un 48,6 % frente a un 46,4 % de intención de voto, según un sondeo de Intel Atlas. Sin embargo, la repetición de las elecciones abre un nuevo capítulo en el proceso, con incertidumbre sobre cómo influirán estos acontecimientos en el electorado. @mundiario





