Rumanía pone las elecciones bajo la lupa tras el triunfo de un candidato prorruso

El Tribunal Constitucional pospone  hasta después del recuento la posible anulación de la primera vuelta de las presidenciales, que ganó por sorpresa el candidato eurófobo y antisemita Georgescu.
Protestas en Bucarest, Rumanía contra el candidato Calin Georgescu. / RR.SS
Protestas en Bucarest, Rumanía contra el candidato Calin Georgescu. / RR.SS

El Tribunal Constitucional de Rumanía (CCR, por sus siglas en rumano) ha tomado una decisión inédita este jueves al ordenar el recuento de todos los votos de la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas el pasado domingo. La medida surge en respuesta a las sospechas de fraude electoral en unos comicios en los que resultó ganador, de manera sorpresiva, el candidato prorruso y antisemita Călin Georgescu, quien enfrenta acusaciones de financiación ilegal. La revisión incluirá tanto los votos válidos como los nulos, según el comunicado emitido por el tribunal.

La decisión del CCR responde a las impugnaciones presentadas por dos candidatos, Cristian Terhes y Sebastian Popescu, quienes finalizaron en novena y duodécima posición, respectivamente. Sin embargo, una de las apelaciones fue desestimada por haberse presentado fuera de plazo. Los magistrados han optado por posponer la posible anulación de los comicios hasta que se complete el recuento y las investigaciones en curso. El tribunal volverá a reunirse este viernes para evaluar la validez de las elecciones y la solicitud de anulación de los resultados.

El recuento afectará a 9.4 millones de papeletas, de las cuales más de 2.1 millones fueron atribuidas a Georgescu. El candidato realizó su campaña principalmente a través de la red social TikTok, logrando captar a un electorado joven descontento con el ritmo de desarrollo del país. Esta estrategia ha llamado la atención del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional (CSAT), que también se ha reunido este jueves para analizar la influencia de las redes sociales en el proceso electoral.

Las acusaciones contra Georgescu incluyen financiación ilegal de su campaña, lo que podría llevar a su descalificación antes de la segunda vuelta, en la que enfrentaría a Elena Lasconi, candidata de liberal centroderecha y proeuropea. Popescu, del Partido Nueva Rumanía, ha denunciado que Georgescu violó la legislación electoral al ocultar las fuentes de financiación de su campaña, que habría sido respaldada por entidades extranjeras con el objetivo de desestabilizar al país.

Por su parte, Cristian Terhes, líder del Partido Conservador Nacional Rumano, también ha señalado irregularidades en la votación y la continuación de actividades de campaña por parte de la Unión Salvar Rumanía (USR), que apoya a Lasconi. Además, Terhes ha advertido sobre el uso masivo de bots en internet para influir en los electores, incluso el día de las elecciones, lo cual está prohibido por la legislación.

Impacto político y social de una posible anulación

El escenario de una eventual anulación de los resultados genera preocupación entre los analistas políticos, quienes alertan sobre el riesgo de una crisis política y social. Los analistas advierten de que descalificar a Georgescu podría convertirlo en un mártir político, alimentando las teorías de conspiración de los partidos soberanistas y antisistema, capaz de movilizar un voto masivo de protesta que aplane a los partidos tradicionales en las elecciones parlamentarias previstas para este domingo.

Además, la cancelación de la primera vuelta podría desencadenar manifestaciones multitudinarias tanto a favor como en contra de los bloques políticos, incrementando el riesgo de disturbios y una mayor inestabilidad política en un país ya polarizado entre fuerzas proeuropeas y prorrusas.

La repetición del escrutinio se llevará a cabo en un contexto de alta tensión, justo antes de las elecciones legislativas del domingo, consideradas cruciales para definir el rumbo político de Rumanía. Estos comicios enfrentan a un bloque proeuropeo contra una extrema derecha que busca resucitar ideas patrióticas y tradicionalistas reminiscentes de períodos oscuros de la historia del país, cuando en el período entre guerras abrazaron tanto el nazismo como el comunismo.

Mientras tanto, el actual presidente, Klaus Iohannis, ha convocado a los servicios de inteligencia para abordar la situación, mientras que el expresidente Con más de seis millones de votantes llamados nuevamente a las urnas, el desenlace de esta crisis electoral en Rumanía sigue siendo incierto. El CCR deberá determinar si las irregularidades detectadas justifican la anulación de los comicios, al tiempo que enfrenta la presión de evitar un colapso político y social en el país. @mundiario

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