El FC Barcelona ganó el clásico con el 35% de posesión de balón

El equipo azulgrana se olvidó del tiqui-taca y defendió como nunca. Lo hizo con orden y garra para sacar una victoria en el Bernabéu. Xavi contó que fue una causalidad y no un plan.

Xavi Hernández, técnico del FC Barcelona. / @FCBarcelona
Xavi Hernández, técnico del FC Barcelona. / @FCBarcelona

Ganar como prioridad. El FC Barcelona encontró una importante victoria de 0-1 ente su clásico rival alejándose de su filosofía. Terminó con 35% de posesión de balón en el estadio Santiago Bernabéu y dos ocasiones claras, una de ellas terminada en gol. Eso fue suficiente para derrotar a un apático Real Madrid que no pateó al arco en todo el partido.

“Hoy no podemos presumir del cómo, está claro. El rival te exige, te pude dominar y hay que trabajar en defensa. Cómo le recuperas la pelota a Modric y Kroos", reconoció el técnico Xavi Hernández en la rueda de prensa posterior al partido correspondiente a la ida de la serie semifinal de Copa del Rey.

Entonces, ¿Es importante ganar sea como sea? Es la pregunta que surge. El tiqui-taca no existió este jueves en la casa del equipo merengue y se ganó con un autogol del defensa central Eder Militao a quien le rebotó el balón cuando venía entrando al área chica. Eso, sin embargo, fue suficiente para llevarse la victoria.

"El plan era tener posesiones largas, jugar en campo contrario, ganar duelos para jugar más en campo del Madrid. Dominar la pelota, el primer objetivo es defender con la pelota. Hemos tenido pérdidas, no hemos estado pulcros con la pelota en campo contrario… Ellos nos llevan a este partido, no hemos traicionado ningún modelo de juego, el rival te lleva a jugar de esta manera, pero también hay que defender", detalló Xavi.

Por estas cosas es que dicen que el fútbol es el mejor deporte del mundo. El Real Madrid dominó las acciones con 65% de posesión, 13 aproximaciones, 11 tiros de esquina y un elegante 87% de precisión en los pases, pero no pateó al arco y recibió un gol. Digamos que los papeles se intercambiaron.

El FC Barcelona consciente de que llegaba con bajas muy sensibles se metió en su propio terreno y defendió como nunca sin pelota. Se enteró que puede defender con orden y que hay un mundo alternativo. Palpó de primera mano que la única opción no pasa por alejar el balón del arco propio tocando en forma horizontal en campo ajeno. Ganó bien porque hizo más goles que su rival, con bajas sensibles y un terreno hostil. 

“Nos hubiese gustado tener más posesión, más control, pero hemos sabido competir, hemos hecho un traban físico, solidario, hemos tapado muy bien el centro del campo. Ellos, pese a tener más el balón, no han tenido ocasiones de gol, ganamos y tenemos una mínima ventaja para la vuelta”, indicó el capitán Sergio Busquets.  @mundiario

Comentarios