Lula asume la presidencia del Mercosur y apuesta por cerrar “este semestre” el pacto con la UE

Los presidentes de Argentina y Brasil han cargado contra los requisitos ambientales de los Veintisiete, y han discrepado con sus homólogos de Paraguay y Uruguay respecto a Venezuela.

Luis Inácio Lula da Silva y Alberto Fernández en la cumbre del Mercosur. / @LuladaSilva
Luis Inácio Lula da Silva y Alberto Fernández en la cumbre del Mercosur. / @LuladaSilva

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha asumido este martes la presidencia pro témpore del bloque del Mercosur, el organismo económico que engloba las principales economías del Cono Sur (más Venezuela), de manos de su homólogo argentino, Alberto Fernández, en una cumbre en la ciudad misionera de Puerto Iguazú, donde el presidente del Partido de los Trabajadores brasileño se ha comprometido a cerrar “este semestre” el paralizado pacto comercial con la Unión Europea.

Sin embargo, las negociaciones para firmar un acuerdo de libre comercio entre ambos bloques parecen complicarse en medio de la zozobra. La UE ha sumado nuevos requisitos ambientales en un documento presentado en marzo, que fueron rechazados este martes por las dos mayores economías del bloque y de América del Sur: Argentina y Brasil. Pero las críticas de los socios de izquierdas exasperan a Uruguay, que insta a cerrar de una vez por todas el pacto con los Veintisiete y avanzar por otro lado un acuerdo comercial con China, y amenaza con romper la unidad del bloque si los pesos pesados no se ponen de acuerdo.

Las nuevas exigencias medioambientales son relativas al sector agropecuario, uno de los puntos fuertes de las economías de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, que varios sectores e incluso los Gobiernos de izquierda perciben como perjudicial para la industria. “Nos presenta una visión parcial del desarrollo sostenible”, asegura Fernández, que considera que la propuesta europea está “excesivamente centrada en lo ambiental, con nulo registro de las tres dimensiones de la sostenibilidad: la ambiental, la económica y la social”, según ha dicho en la cumbre de jefes de Estado.

“Es inaceptable. Los socios estratégicos no negocian sobre la base de la desconfianza y la amenaza de sanciones”, ha dicho por su parte el mandatario brasileño, que rechazó que los integrantes del Mercosur se conformen con el “eterno papel de exportadores de materia prima, productos mineros y petróleo”. Lula, que ostentará la presidencia del bloque por los siguientes seis meses, aspira a que la coincidencia con la presidencia española de la UE, y la priorización de los Veintisiete de América Latina tras la guerra de Ucrania, sirvan como una ventana para finiquitar el acuerdo de una vez por todas.

Uruguay y Paraguay cargan contra la inhabilitación de María Corina Machado

La crisis humanitaria compleja que atraviesa Venezuela, actual miembro suspendido del Mercosur, ha vuelto a sonar con fuerza en la reunión de mandatarios latinoamericanos. En particular, las discrepancias volvieron a aflorar después de que el presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez, se unió a su homólogo uruguayo Luis Lacalle Pou para condenar la inhabilitación de la precandidata presidencial María Corina Machado, y ha asomado su disconformidad con las posturas cálidas de sus pares hacia el Gobierno venezolano.

“Este es un hecho que choca de frente y escandalosamente con la letra clara de los derechos humanos”, dijo Abdo Benítez acerca de la sanción de la dirigente de Vente Venezuela y exdiputada a la Asamblea Nacional, que está inhabilitada a ejercer cargos públicos durante 15 años, por órdenes de la Contraloría General de la República, y no un juzgado. Por ello, el mandatario paraguayo señaló que las restricciones de derechos por vías administrativas “siempre tienen que ser vistas con sospecha y consideradas legalmente inválidas”.

“El Mercosur tiene que dar una señal clara para que el pueblo venezolano se encamine a una democracia plena que hoy no tiene”, lo secundó Lacalle Pou. El mandatario argentino, Alberto Fernández, respondió que apuesta por el diálogo entre las partes y que apoya la no injerencia de otros países como la vía de resolución de conflictos.

Por su parte, Lula da Silva ha estado recientemente en el ojo del huracán respecto al tema de su país vecino. El mandatario brasileño recibió al presidente venezolano, Nicolás Maduro, por todo lo alto en una cumbre exprés a la que convocó a todos los jefes de Estado de América del Sur en Brasilia, donde en su primera reunión bilateral aseguró que Occidente ha tramado una “narrativa” alrededor de Venezuela. Recientemente ha repetido sus polémicas declaraciones en la prensa, al asegurar en una entrevista que “la democracia es relativa” y que en Venezuela se habían realizado más elecciones que en Brasil hasta la fecha. @mundiario

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