El Sol registra dos fuertes llamaradas consecutivas y alerta de su pico de actividad
La agencia estadounidense para el clima espacial ha explicado que estas fulguraciones tuvieron un impacto en las comunicaciones en la región de Norteamérica.
Dos poderosas llamaradas solares consecutivas han causado interrupciones en las comunicaciones terrestres, destacando un adelanto en el pico de actividad solar. La agencia estadounidense para el clima espacial ha explicado que estas fulguraciones tuvieron un impacto en las comunicaciones en la región de Norteamérica debido a su orientación hacia el Sol en el momento del evento.
La NASA identificó una erupción solar intensa durante la medianoche del sábado al domingo, categorizada como tipo X, la más severa. Esta erupción se volvió más compleja cuando dos eyecciones de masa coronal, poderosos fenómenos solares, se fusionaron al desprenderse del Sol. Este evento resultó en un fenómeno aún más potente. Un nuevo modelo del Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA revela que la segunda eyección, más veloz, superó y absorbió a la primera, aumentando la posibilidad de una tormenta geomagnética que podría afectar a la Tierra el 8 de agosto.
Aproximadamente 42 horas después, el lunes 7, la NASA detectó otra "fuerte llamarada solar". Según la NASA, la imagen capturada a través de su Observatorio de Dinámica Solar destaca el material extremadamente caliente de las llamaradas. La NOAA detalló que esta fulguración afectó las comunicaciones de radio de alta frecuencia en la Tierra, afectando la región de Norteamérica y el Pacífico. Este apagón de radio tuvo lugar desde la costa oeste de México hasta la costa este de Hawái.
Las llamaradas solares, poderosas explosiones de energía, pueden tener un impacto en diversas áreas, incluyendo comunicaciones por radio, redes eléctricas y naves espaciales. Si bien el ciclo solar pronosticaba que el pico de intensidad ocurriría en 2025, estos eventos sugieren que este máximo podría adelantarse a finales de 2023 o principios de 2024. Esto indicaría un fenómeno terminador, donde el ciclo solar de 11 años finaliza abruptamente y un nuevo periodo inicia con mayor intensidad, generando tormentas geomagnéticas y auroras boreales.
La actividad solar ha acelerado más de lo previsto, produciendo más erupciones solares y manchas solares de lo anticipado. A medida que el Sol se acerca a su máximo solar, se espera que estos eventos solares continúen aumentando. La NOAA asegura que, a pesar de esta actividad incrementada, el ciclo solar se mantendrá en promedio en comparación con los ciclos del siglo pasado. @mundiario


