La Misión Artemis I: El proyecto de la NASA que nos llevará de vuelta a la Luna

La cuenta regresiva para llevar a la primera mujer a la Luna ha iniciado, con el primer lanzamiento del programa que busca establecer la presencia permanente de la humanidad allí.

Vistas de la Tierra y de la Luna. / NASA
Vistas de la Tierra y de la Luna. / NASA

La cuenta regresiva ha iniciado, la NASA tiene la Luna en la mira y prepara los motores para hacer historia, nuevamente. La misión Artemis I ha recibido la luz verde para despegar este lunes, si todo sale bien o si el clima se manifieste de una manera estable que no obligue a retrasar, otra vez, el pistoletazo que nos lleve de vuelta a nuestro satélite.

El cohete más potente que se haya lanzado al cosmos y una cápsula espacial no tripulada están instalados, con una imponente longitud de unos 99 metros, sobre la plataforma de lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida. Este lunes sus propulsores se activarán hasta abandonar la atmósfera terrestre, rumbo a llegar hasta donde ninguna nave espacial ha ido.

Se trata del inicio oficial de uno de los proyectos más importantes en el mundo científico, el que nos regrese a la Luna, nos permita mantener una presencia permanente en nuestro satélite y que nos ayude a llegar hasta Marte y “más allá”. La agencia espacial estadounidense ha confirmado que, si no ocurren imprevistos, esta ruta podrá comenzar en horas de la mañana, hora local, (a partir de las 14:30 en la Península).

Será una misión no tripulada de ida y vuelta, todo o nada, en la que la cápsula Orión viajará hasta la Luna en un periplo de 42 días. Una vez allá observará durante seis días el satélite, comprobará trayectorias y buscará aprobar las pruebas de fuego para sus sistemas, que se esperan sean los mismos a usar en los próximos años para transportar a la primera mujer y a la primera persona de color a la Luna.

¿Qué es el programa Artemis?

Tras medio siglo de ausencia, el programa Artemis promete llevarnos a la Luna. Se trata de un nuevo proyecto que da continuidad a la presencia de nuestra especie en el astro, por primera vez desde el Apolo 17 en 1972. En aquella oportunidad todos los tripulantes eran hombres blancos, por lo que el compromiso de estas misiones será que una mujer pise por primera vez la superficie lunar y que después lo haga la primera persona de color.

Pero este lanzamiento del lunes es apenas el comienzo. Los humanos aún no serán parte de la ecuación, pues primero hay que comprobar que muchos aspectos, como el uso de la fuerza gravitatoria de la Luna para ahorrar combustible, estén aprobados por los científicos.

En el mes que dure la misión viajará a unos 2.1 millones de kilómetros, alcanzando una órbita retrógrada lejana, debido a que orbitará de manera elíptica en torno al astro, de forma contraria a la que la Luna orbita nuestro planeta. Se tomarán imágenes, datos de la superficie lunar, la radiación del vuelo y demás consideraciones pertinentes.

Por ello primero se enviará la cápsula a volar por el espacio, volando a donde ninguna nave ha llegado, a unos 64.000 kilómetros de la cara más alejada de la Luna. Después emprenderá el camino de regreso a la Tierra, el más rápido y caliente de una nave espacial, que pondrá a prueba su escudo protector, hasta reducir su velocidad, extender paracaídas y chapotear en alguna parte del océano Pacífico en la segunda semana de octubre, probablemente frente a la costa de Baja California, en México.

Abre la puerta a las aldeas lunares

La NASA bautizó este histórico programa en honor a la figura griega Artemisa, hermana gemela de Apolo, diosa de la caza y usualmente vinculada como deidad lunar, identificada como Selene (la luna misma en la mitología griega en la antigüedad). Para todo el programa la NASA cuenta con un equipo de hasta 18 astronautas, nueve de los cuales son mujeres.

La misión Artemis II tiene previsto realizar exactamente el mismo trayecto de su antecesora, con el añadido de transportar humanos, para 2024. El año siguiente será el turno de la Artemis III, donde un grupo de astronautas viajarán, pero en lugar de orbitar directamente alunizarán sobre la superficie lunar, dando otro pequeño paso (esta vez para una mujer) y otro gran salto para la humanidad.

A partir de allí la NASA prevé que podamos realizar viajes anuales para poder establecer una base lunar en el polo sur, además de la creación de la estación orbital Gateway, que será el centro de operaciones para astronautas en el espacio profundo en la órbita de la luna, que se prevé que sea la punta de lanza para explorar de la misma manera Marte, a partir de 2030.

Para la ‘colonización’ de la Luna se estaría hablando de un apoyo colaborativo que, de hecho, ya maneja la Gateway involucrando a la Agencia Espacial Europea (ESA) y las agencias espaciales gubernamentales de Canadá y Japón. @mundiario

Comentarios