Un sacerdote es acusado de abusar sexualmente de tres menores en Córdoba
El caso está en la Sección Tercera de la Audiencia, sin embargo, aún no hay fecha definida para su juicio.
La reputación de la religión católica suele estar manchada por los distintos abusos que ha cometido el clérigo, y este caso acrecienta esa mala fama. El Ministerio Público de Córdoba pide una condena de 42 años de cárcel para un sacerdote acusado de abusar sexualmente de tres menores de edad.
El hecho aberrante ocurrido entre 2016 y 2018 se dio según recoge el escrito provisional de la Fiscalía “con el propósito de satisfacer sus deseos sexuales”. Mismos por los que se le señala de tres delitos continuados de abusos sexuales y otros tres delitos continuados de prostitución, explotación sexual y captación de menores.
El presunto agresor intercambiaba sexo por dinero o regalos. De hecho, el fiscal encargado del caso manifestó que el hombre “ofrecía regalos atractivos que los menores deseaban a cambio de los encuentros sexuales, en concreto, ofrecía teléfonos móviles de alta gama, bienes de gran valor, zapatillas, ropa y dinero”.
Posteriormente eran estos menores de 16 años los que buscaban al religioso para tener encuentros sexuales a cambio de algún bien material.
“Modus Operandi”
Según recoge el periódico El País, en uno de los casos el supuesto abusador invitó a un menor a su casa a comer o ver la televisión, luego tocó sus genitales por encima de la ropa y más adelante se produjeron felaciones del sacerdote al adolescente que concluyeron en relaciones sexuales completas entre ambos. Asimismo, añade el fiscal que el cura no ejerció la intimidación con el muchacho. De hecho, fue la víctima quien pedía mantener relaciones a cambio de regalos.
En los otros dos casos, el religioso realizó felaciones a los menores a cambio de un teléfono de alta gama, ropa, zapatillas deportivas o dinero en efectivo.
Ante esto, la Fiscalía solicita diez años de prisión y un día por cada uno de los delitos sexuales de los que se le acusa, además de diez años de libertad vigilada, su inhabilitación y 25 años de alejamiento e incomunicación con las víctimas. Por cada uno de los delitos de prostitución, explotación sexual y corrupción de menores, la pena de cárcel pedida asciende a cuatro años y un día, y cinco años de libertad vigilada más 25 años de orden de alejamiento. @mundiario



