Prácticas ocultistas que alumbró el régimen de Franco

El franquismo no tuvo reparos en esconder —y hasta hacer desaparecer— a muchas de las personas más cultas que apoyaron a la República.
Los alumnos de Antoni Benaiges, maestro ejecutado en 1936 por los falangistas, visitan, por fin, el mar. / Sergi Bernal, Museum Marítim de Barcelona
Los alumnos de Antoni Benaiges, maestro ejecutado en 1936 por los falangistas, visitan, por fin, el mar. / Sergi Bernal, Museum Marítim de Barcelona

Estos Significados inéditos rescatan de las sombras la mayor extirpación del pensamiento crítico en la historia reciente de España, pero también documentan que en nuestro país hay más toreros que operarios, que el cristianismo intentó poner freno a la odisea de la especie, que las dudas en torno a la existencia de Dios provienen más del olfato que de la vista o que para resolver el problema de la escasez de viviendas bastaría con que, cuando hubiera elecciones, los líderes políticos repartieran octavillas entre la población.

octavilla. (de octava + villa). Villa número 8.

octogenario. (del lat. octo, ocho + gen + ario). Individuo humano en el que se detecta la presencia de ocho genes arios. Acaban de descubrir que el niño de los vecinos es octogenario.

octubre. (de octo + ubre). Mamífero hembra que tiene ocho ubres. Octubre es nombre culto de perra.

ocular. (de ocular + culo). Relativo al ojo del culo, cuyas gracias y desgracias nadie refirió como Quevedo.

ocultar. (de ocultar + culta). Esconder a las personas cultas, para evitar el peligro de que influyan sobre las más bárbaras. Y a veces se las esconde tan bien que ni muertas se las encuentra. Tras su victoria en la guerra civil, el régimen franquista recurrió a prácticas ocultistas con profesores, escritores, científicos y artistas que apoyaron la Segunda República, lo que se tradujo en un proceso masivo de depuración de la inteligencia que afectó principalmente al cuerpo de maestros nacionales, con el resultado de la expulsión de una cuarta parte de ellos y el asesinato de varios miles. Entre los asesinados, Antoni Benaiges, protagonista de la película El maestro que prometió el mar.

odiar. (de odiar + día). Aborrecer el día.

odioso. (de odio + Dios). Detestable o repugnante para Dios.

odisea. (de odio + sea). Expresión griega que significa "hágase el odio". Y el odio fue hecho. El cristianismo intentó acabar con la odisea de la especie humana proclamando el amor al prójimo como ideal de conducta universal.

odontólogo. (de odontólogo + Odón). Se dice de Odón, dentista de profesión.

ofender. (de ofender + Fender, marca de guitarras eléctricas). Tocar del peor modo posible una guitarra Fender.

oficial. (de oficio). Relativo a cualquier actividad que constituye el oficio o profesión de alguien. Cuando el albañil construye un muro de ladrillos y cemento está desarrollando una actividad oficial. De primera o segunda categoría es algo que podrá juzgarse a la vista del resultado.  

oleada. (de oleada + olé). Confluencia multitudinaria de olés en un recinto, particularmente taurino.

olfateo. (de olfateo + ateo). Acción por la que, aunque no pueda demostrarlo, alguien se huele que Dios no existe.

olvidar. (de olvidar + vida). Dejar de recordar la vida, aproximarse a la muerte. La memoria es el núcleo del yo que nos mantiene íntegramente vivos.

omisión. (de omisión + misión). Abstención de llevar a cabo un determinado encargo o tarea.

onubense. (de onubense + nube). Uno de Huelva que está en las nubes. Para cuando baje, mejor llamarle huelveño.

opaco. (de opaco + Paco). Se dice de Paco, cuando no deja traslucir sus sentimientos ni ideas.

operable. (de ópera). Dícese del texto dramático de considerable extensión susceptible de ser cantado y representado con acompañamiento musical. El director musical es quien ha de decidir, a la postre, si algo es o no operable.

operario. (de ópera + -ario, suf. para indicar profesión). Persona que trabaja en la ópera. En España no debe haber más de mil operarios.

opinar. (de opinar + pinar). Expresar un determinado parecer sobre los bosques de pinos.

oportuno. (de Oporto + tuno). Tuno de Oporto. No puede decirse que los tunos de Salamanca sean oportunos.

opositor. (de opositor + pósit). Oponente doméstico que expresa sus discrepancias con las decisiones familiares mediante notas escritas en pequeñas hojas de papel que contienen una franja autoadhesiva en el reverso, lo que permite pegarla sobre cualquier superficie para que sea vista. Tiempos distintos de aquellos otros en que a los oponentes domésticos se les pegaba un tiro y se los enterraba en una cuneta para que nadie los viera. @mundiario

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